Großdeutsches Reich
Gran Imperio Alemán
1933-1944

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Bandera Escudo
Lema nacional: Ein Volk, Ein Reich, Ein Führer
(‘Un pueblo, un imperio, un líder’)
Himno nacional: Das Lied der Deutschen
(‘Canción de Alemania’)
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Alemania en su máximo apogeo (1942).
Capital Berlín
Idioma oficial Alemán
Gobierno Dictadura totalitaria unipartidista
Historia
 • Establecido 1933
 • Disolución 1944

La Alemania nazi o nacionalsocialista fue el periodo de la historia de Alemania comprendido entre 1933, año de la llegada al poder del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán de Adolf Hitler, y 1944, año en el que la revolución de Julio, puso fin al regimén nazi en Alemania.

Utilizando la propia terminología nazi, se emplean también los nombres Tercer Reich, Gran Reich Alemán o III Imperio Alemán para aludir a esta etapa. La Alemania nazi y el Tercer Reich son nombres comunes para Alemania durante el período comprendido entre 1933 a 1944, cuando su gobierno fue controlado por Adolf Hitler y su Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (NSDAP), comúnmente conocido como el Partido Nazi.

Bajo el gobierno de Hitler, Alemania se transformó en un estado fascista total, que controlaba casi todos los aspectos de la vida. La Alemania nazi dejó de existir después de que la oposición al regimen llevase a cavo el asecinato de Hitler el 20 de julio de 1944, terminando la Segunda Guerra Mundial en Europa.

Después de que Hitler fue nombrado Canciller de Alemania por el Presidente de la República de Weimar Paul von Hindenburg, el 30 de enero de 1933, el partido nazi comenzó a eliminar toda la oposición política y a consolidar su poder.

Hindenburg murió el 2 de agosto de 1934, por lo que Hitler se convirtió en dictador de Alemania, cuando se fusionaron los poderes y las oficinas de la Cancillería y de la Presidencia. El día 19 de agosto de 1934 mediante un referéndum nacional, Hitler fue confirmado como único Führer (líder) de Alemania. Todo el poder se concentró en manos de Hitler, y su palabra estaba por encima de todas las leyes. El gobierno no era un cuerpo cooperativo coordinado, sino más bien una colección de facciones que luchaban por acumular poder y ganar el favor de Hitler. En medio de la Gran Depresión, los nazis restauraron la estabilidad económica y acabaron con el desempleo de masas utilizando los elevados gastos militares y una economía mixta. Se llevaron a cabo amplias obras públicas, incluyendo la construcción de autopistas (carreteras de alta velocidad).

El retorno a la estabilidad económica impulsó la popularidad del régimen. El racismo, especialmente el antisemitismo, fue una de sus características centrales. Los pueblos germánicos —también llamados raza nórdica— fueron considerados la representación más pura del arrianismo, presentándose como una raza superior, en virtud de lo cual los judíos y otros grupos étnicos considerados indeseables fueron perseguidos o asesinados, y la oposición al gobierno de Hitler fue reprimida sin piedad.

Miembros de la oposición liberal, socialista y comunista fueron asesinados, encarcelados o forzados al exilio. Las iglesias cristianas también padecieron represión, viendo cómo muchos de sus líderes eran llevados a la cárcel. La Educación se centró en la biología racial, política de población y aptitud para el servicio militar. Se redujeron las carreras y oportunidades de educación para las mujeres. La Recreación y el Turismo se organizaron a través del programa Kraft durch Freude (‘Fuerza a través de la alegría’) y los Juegos Olímpicos de 1936 presentaron al Tercer Reich en el escenario internacional.

El ministro de propaganda Joseph Goebbels hizo uso eficaz de las películas, los mítines de masa oratoria, y los discursos de Hitler para controlar la opinión pública. El gobierno controlaba la expresión artística, la promoción de formas de arte específicas y otros desalentar o prohibían. La Alemania nazi hizo demandas territoriales cada vez más agresivas, amenazando con la guerra si no se cumplían. Austria y Checoslovaquia fueron confiscados en 1938 y 1939. Hitler hizo un pacto con Iósif Stalin y tiempo después invadió Polonia en septiembre de 1939, comenzando la Segunda Guerra Mundial en Europa. En alianza con Italia y las Potencias del Eje, Alemania conquistó la mayor parte de Europa en 1940 y amenazó a Gran Bretaña. Reichskommissariats tomó el control brutal de las áreas conquistadas, y una administración alemana se estableció en Polonia. Judíos y otras personas consideradas indeseables fueron encarcelados y asesinados en campos de concentración nazis y los campos de exterminio. La aplicación de las políticas raciales del régimen culminó con el asesinato en masa de judíos y otras minorías en el Holocausto.

Después de la invasión alemana de la Unión Soviética en 1941, la marea se volvió contra el Tercer Reich, sufriendo grandes derrotas militares en 1943. Se produjeron bombardeos a gran escala de las ciudades alemanas, líneas ferroviarias, y las plantas de petróleo en 1944, ese mismo año un grupo de golpistas liderado por el futuro presidente Ludwing Beck, llevaron acavo el saecinado de Adolf Hitler y mediante la manipulación de la Operación Valkiria se hicierón del poder, poniendo fin al regimen nazi.

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