Historia Alternativa
Angelo Iachino
Historia Alternativa: Estados Unidos de Hispanoamérica
Angelo Iachino (EUH)

23 de septiembre de 1933 - 9 de marzo de 1946
Predecesor Paolo Thaon di Revel
Sucesor Giuseppe Micheli

Coat of arms of Marina Militare.svg
Ministro della Marina
8 de mayo de 1929 - 23 de septiembre de 1933
Predecesor Luigi Gasparotto
Sucesor Cargo abolido

Información personal
Nacimiento 4 de abril de 1889
Bandera de la República Italiana Sanremo (Liguria), Italia
Fallecimiento 3 de diciembre de 1976 (87 años)
Bandera de la República Italiana Roma, Italia
Residencia Roma, Italia
Familia
Educación
Información profesional
Ocupación ★★★★ Almirante

Angelo Iachino (4 de abril de 1889, Sanremo, Liguria - 3 de diciembre de 1976, Roma) fue un almirante italiano, que estuvo al frente de la flota de la Marina Italiana en el Mediterráneo durante la Segunda Guerra Mundial. Es el segundo en recibir el rango de Grande Ammiraglio (★⁴), en ese entonces.

Historia[]

Servicio en la Primera Guerra Mundial[]

Iachino participo en la Segunda Batalla de Otranto el 17 de agosto de 1917 a bordo del acorazado Andrea Doria como ayudante de puente dentro de la escuadra italiana junto al acorazado Dante Alighieri y otros buques menores, en esta importante acción realizada por los austrohúngaros como una incursión de cruceros que pronto degenero en una batalla a gran escala entre las flotas allí presentes. El Andrea Doria se vatio a duelo en el enfrentamiento con el superacorazado austrohúngaro Erzast Monarch sufriendo graves daños producto de cuatro proyectiles de 356 milímetros que destrozaron partes del acorazado obligando al Andrea Doria a retirarse de la zona hasta que los refuerzos llegaron, pero perdiéndose al Dante Alighieri por la potencia de fuego superior de la gran escuadra austrohúngara.

Posteriormente, Iachino participo en operaciones alrededor de Albania como escolta de convoyes durante los años de las distintas ofensivas sobre la región de Kosovo por parte de las fuerzas aliadas en esa zona en donde la presencia de submarinos austrohúngaros causó varios retrasos. Durante el resto de 1918 mantuvo su posición cambiando entre distintos buques hasta la Tercera Batalla de Otranto cuando la flota italiana se enfrentó con todo su poder a la flota austrohúngara en la última batalla de la guerra en el Adriático, estando presente Iachino en el puente del acorazado Francesco Morosini. Durante la confrontación, Iachino fue observador del hundimiento del acorazado austrohúngaro Szent István por los disparos italianos y también parte de la persecución hasta que la flota italiana se retiró victoriosa luego de la advertencia de la presencia de submarinos en la región. Esta batalla sería una de las más importantes en la carrera de Iachino y le permitió una buena imagen para su persona para escalar dentro de la estructura de la Marina Italiana.

Posterior a la guerra, Iachino fue elevado al rango de capitán y fue seleccionado para el nuevo crucero de batalla Lorenzo de' Medici que comandaría durante cuatro años. Participo en algunas operaciones de transporte de tropas durante la Guerra Greco-turca apoyando el despliegue de estas en la región de Antalya y también el despliegue de bombardeos sobre la ciudad de Samsun junto a la flota griega. Iachino posteriormente se retiró durante un tiempo, pero fue muy defensor de las innovaciones para el desarrollo naval como lo fueron el radar, aunque recelo del uso de portaaviones en la flota italiana.

Segunda Guerra Mundial[]

Cuando estalló la guerra mundial en 1938, Iachino se encontraba en su estadía en la región de Trieste por su descanso en estos momentos, no sería hasta que pasaron dos meses de guerra que Iachino fue llamado para liderar a la flota italiana en su intervención en el esfuerzo de guerra. Inicialmente, la visión de Iachino se basaría en mantener la vigilancia sobre Turquía ayudado por Grecia y Bulgaria en el Mar Egeo además de establecer líneas de vigilancia contra la incursión de submarinos alemanes en el Mediterráneo Occidental y trabajo con estrecha colaboración con la flota británica y francesa en el Mediterráneo. Sin embargo, la flota italiana no participo en las primeras operaciones serias hasta la invasión de Escandinavia en 1940, Iachino estableció un grupo de tareas destinado a dar apoyo a las flotas aliadas que estaban siendo enviadas hasta Noruega con destino a Narvik pero el escaso alcance de sus buques evito su uso en las primeras semanas de la batalla y no participaron en acciones navales contra la flota alemana tras la humillante derrota aliada al perder control completo sobre Escandinavia luego de cuatro semanas de batalla.

Cuando se ocurrió la caída de Francia y Gran Bretaña en 1940, los italianos se encontraron en una situación desesperada ya que la conversión de ambas naciones en regímenes fascistas y colaboracionista de la Alemania Nazi llevo a los italianos a tener que refugiarse de manera obligada hasta el Mediterráneo. Iachino busco asegurar todos los posibles apoyos navales dentro de los nazis y ordeno a la flota conseguir la rendición y colaboración de las escuadras británicas y francesas en el Mediterráneo; logrando la colaboración de la flota del Almirante Cunningham en Alejandría y la flota francesa en Mazalquivir evitando su posible unión a la Unión Británica o la Francia de Vichy y sumando sus buques a su fuerza, desgraciadamente, Iachino no pudo hacer lo propio con la escuadra francesa en Tolón la cual ataco buscando inutilizarla pero fue repelida con éxito por las fuerzas aéreas alemanas y las pocas unidades francesas colaboracionistas disponibles.

Acorazado Littorio, buque insignia de Lachino durante la guerra.

Acorazado Littorio, buque insignia de Lachino durante la guerra.

Posteriormente en 1941, Iachino centro sus esfuerzos en reforzar la guarnición de Gibraltar buscando cerrar el estrecho bajo control aliado estableciendo su flota en parte en esta región mientras se sucedía la invasión alemana de España al mismo tiempo. La flota italiana colaboro entregando armas y equipo a las fuerzas guerrilleras remanentes del gobierno español y también consiguió la unión de sus fuerzas remanentes ayudando también en la defensa de la ciudad de Barcelona y el Peñón de Gibraltar y Cádiz con el apoyo de sus buques y suministros. Sería en ese año cuando los alemanes intentaron su primera incursión en el estrecho buscando acceder al Mediterráneo en la Primera Batalla del Estrecho de Gibraltar, con una flota de cinco acorazados, seis cruceros y veinte unidades auxiliares junto con varios dirigibles portaaviones que enfrentaron a la flota aliada combinada con ocho acorazados, nueve cruceros y treinta y nueve unidades auxiliares logrando rechazar a los alemanes exitosa, aunque perdiendo en el proceso a los cruceros Pola y Zara junto a daños severos en el acorazado Andrea Doria y Giuseppe Garibaldi. Esta victoria ayudo a la moral italiana y también a mantener cerrado el mediterráneo a los alemanes y sus colaboradores.