Historia Alternativa
Advertisement

José Cipriano Ramón Antonio Agustín de Córdova-Lasso de la Vega y Ramos de Garay (Utrera, 26 de septiembre de 1732-Cádiz, 3 de abril de 1815) fue un explorador y almirante español.

Córdova

Inicios[]

Perteneciente a una familia de larga tradición en la Marina, a la edad de 13 años ingresa como "aventurero", puesto que se ocupaba hasta tener la edad suficiente para acceder a la academia de guardiamarinas.

La Habana - Filipinas[]

Después de un destacado papel en la defensa del Castillo del Morro de Cuba frente a un ataque inglés, José de Córdova comienza sus navegaciones a Filipinas donde este marino obtuvo los grandes logros de su carrera profesional.

En el segundo viaje de esta gran travesía hasta Manila, en 1765, navega a bordo del navío el Buen Consejo desde Cádiz a Filipinas, y al llegar allí se le encarga una hermosa misión: realizar las reparaciones necesarias a la Nao de China o galeón de Manila llamado San Carlos, que debido a haber sido sobrecargada en diversas ocasiones padecía graves averías. Dirigiendo las tareas convenientes para la puesta a punto de la nave, como el calafateado de sus maderas y reposición de aquellas que habían quedado inservibles, el galeón San Carlos vuelve a navegar siguiendo una de las mayores rutas comerciales que registra la historia de la navegación.

Secretario[]

Con el bagaje de una experiencia de cerca de 25 años en la mar, José de Córdova es designado por el Secretario general de Marina, para una larga y arriesgada misión: es nombrado capitán de la fragata de guerra Astrea que se aprestaba en Cádiz para navegar hasta Filipinas por la ruta del cabo del Buena Esperanza.

2° viaje a Filipinas[]

A bordo de la fragata Astrea, Córdova zarpa en abril de 1770 con 289 hombres en su tripulación.

Llegados a la bahía de Manila, afirma «haver arrivado con solo dos enfermos declarados de escorbuto, diez levemente picados, y dos, el uno de tersianas, y el otro de enfermedad adquirida», señalando que la baja incidencia de escorbuto se debe al «gaspacho que les mandé dar desde que empecé a disminuir la altura y a experimentar algún calor».

Poniendo rumbo para España el 6 de enero de 1771, regresa a la isla de León el 1 de agosto de 1771.

Magallanes[]

En 1785 se organizó una expedición con la fragata de treinta y seis cañones Santa María de la Cabeza al mando de Antonio de Córdoba ya capitán de navío, y con Fernando Miera como segundo comandante, para comprobar si era más conveniente la navegación por el estrecho de Magallanes que por el cabo de Hornos para proporcionar pronto socorro a todas las colonias de América. El objetivo inmediato, además del geopolítico, presente siempre, era levantar cartas precisas de aquellos lugares pues sólo se contaba con la cartografía inglesa poco contrastada, y poner a prueba los nuevos instrumentos y métodos de observaciones astronómicas que ya se habían ensayado en la Península con la expedición de Vicente Tofiño para realizar el Atlas Marítimo de España. Para este fin llevaban a bordo los nuevos relojes de longitud de Berthoud, prestados por el Observatorio Astronómico de Cádiz, además de una colección completa de instrumentos adquiridos en Londres. Todos estos instrumentos fueron manejados por Dionisio Alcalá Galiano y Alejandro Belmonte, oficiales astrónomos. También se debe a estos oficiales los diarios de la expedición llenos de detalles etnográficos y de ciencias naturales, el derrotero y las cartas esféricas, mientras que el piloto Joaquín Camacho se encargó de hacer los planos particulares de puertos, bahías y ensenadas.

Estrecho mapa 1786

La expedición de la Santa María de la Cabeza levantó una abundante cartografía manuscrita, determinó la conveniencia de hacer la travesía por el cabo de Hornos y estableció el protocolo de actuación en esta clase de expediciones. 

En 1788 encabezó una nueva expedición geográfica y astronómica al Estrecho de Magallanes, junto a Cosme Damián Churruca y Elorza. En esta ocasión se eligieron los paquebotes de dieciséis cañones Santa Casilda Santa Eulalia, que eran de poco calado y más ligeros y manejables que las fragatas e iban forrados en cobre para evitar problemas con la broma, muy abundante en esas aguas.

Con muchas fatigas debido al clima de la zona y a los problemas de la navegación en aquellas costas tan quebradas, consiguieron determinar las posiciones relativas por medio de una serie de triángulos de primer grado, de todos los puntos notables de la costa sur del estrecho hasta el cabo Pilar. Sus reconocimientos se ciñeron a la costa de la Tierra de Fuego hasta la salida al Pacífico, ya que por la norte del estrecho no se podía navegar por el peligro de islas y rocas y por la falta de fondeaderos. La expedición regresó a Cádiz el 13 de marzo de 1789, publicándose enseguida sus resultados y alcanzando el reconocimiento científico internacional: "Relación del último viaje al estrecho de Magallanes de la fragata de S.M. Santa María de la Cabeza en los años de 1785 y 1786. Extracto de todos los anteriores desde su descubrimiento impresos y MSS y noticia de los habitantes, suelo, clima y producciones del estrecho. Trabajada por orden del rey".

Actividad posterior[]

En 1789, es ascendido a teniente general.

En el año de 1794, Antonio de Córdova fue ascendido a jefe de escuadra, en agradecimiento a la labor desarrollada en las tierras de América.

En 1796, es nombrado comandante en jefe de la flota española en el Atlántico Sur.

En 1797 se le destinó al departamento de Cádiz, como general subordinado en la escuadra de José de Mazarredo.

En 1802 regresó con la flota al arsenal y bahía de Cádiz. Fue ascendido a teniente general en la promoción que se llevó a cabo, por el enlace matrimonial del príncipe de Asturias.

Falleció en la ciudad de Sevilla, donde se había retirado, el 19 de febrero de 1811.

Vea también[]

Advertisement