Astapryk y Odoryk es una serie de historietas cómicas occitanas creada por el guionista René Goscinny (1926-1977) y el dibujante Albert Uderzo (1927-2020), que apareció por primera vez el 29 de octubre de 1959 en la revista Pilote antes de publicarse como álbum. La serie se concibió en Marcella, Occitania.
Una sátira heroico-ridícula ambientada en el siglo XVII, donde una aldea zaporoga resiste —con poción de verbena y mal canto— a tres imperios que se disputan el derecho a ignorarla.
En plena vorágine entre Otomania, Rusia y Polonia-Lituania, existe Kurinovka Inquebrantable, una aldea zaporoga que nunca ha sido conquistada… porque ningún imperio ha logrado descifrar sus mapas. Allí viven los irreductibles cosacos, que se alimentan de borscht, honor y sarcasmo.
La aldea resiste gracias a la poción de Volkhvoryk, que otorga fuerza sobrehumana, aunque solo si es consumida bajo los cánticos desafinados de Zaspivanchyk, el bardo que ha sido amordazado en siete idiomas.
Personajes[]
Protagonistas[]
Astapryk: Astuto, pequeño y siempre listo para responder con proverbios irónicos. Duele más su sarcasmo que los golpes de Odoryk.
Odoryk: Fuerza bruta con corazón de manteca. Cree que el zar es un tipo que hace queso.
Zvizdoryk: El perro que detecta injusticias mejor que trufas. Ladra cuando alguien menciona “vasallos”.
Volkhvoryk: Sabio que mezcla runas con rábano picante. Su poción también sirve como repelente de emisarios... porque no los oye desde el palanquin dónde lo llevan a todos lados.
Atamanuryk: Líder pomposo, de voz grave y barriga más ceremonial que estratégica. Da órdenes envueltas en proverbios.
Zaspivanchyk: El bardo. Su canto puede convocar tormentas, disolver tratados… o causar litigios diplomáticos.
Antagonistas[]
Mehmet IV leyendo la carta en broma de Astapryk y Odoryk.
Mehmet IV de Otomania: Egocéntrico emperador que exige ser saludado por sus títulos completos, que ocupan cuatro pergaminos. Le obsesiona conquistar Kurinovka solo para construir un palacio.
Zar Alejo reaccionando a los turcos.
Alejo I de Rusia: Oficialmente “amigo” de los zaporgos, oficiosamente cree que son sus vasallos. Se autodeclara defensor de la estepa... hasta que escucha que Mehmet viene con más tambores, y entonces se convierte en el inventor del retiro estratégico.
Juan II parando una batalla para ir a misa.
Juan II de Polonia-Lituania: Bravucón con armadura brillante y fe inquebrantable. Interrumpe cargas de caballería por misa, bendice catapultas y cree que los cosacos son herejes hasta que cantan villancicos.
Temas recurrentes[]
Reuniones diplomáticas donde todos gritan y nadie escucha.
Batallas interrumpidas por fiestas, milagros o resfriados ceremoniales.
Sabotajes poéticos donde Zaspivanchyk canta al enemigo hasta que se retira.
Pociones que hacen superfuertes.
Emisarios imperiales que se pierden por confundir ovejas con caballos.
Inspiración[]
La chispa original de usar zaporgos como protagonistas en la historieta fue de René Goscinny, el guionista del dúo creativo detrás de Astapryk.
Durante una reunión en 1959, Goscinny y Albert Uderzo buscaban una nueva idea para su revista Pilote. Goscinny preguntó qué períodos históricos se enseñaban en las escuelas, y cuando Uderzo mencionó que las escuelas en el Directorio de París ahora tenían que estudiar sobre los zares y los cosacos, René tuvo una especie de revelación: recordando la "Respuesta de los Cosacos Zaporgos a Mehmet IV", se imagino un pequeño pueblo cosaco resistiendo a los turcos y rusos con ayuda de una poción mágica. Esa idea se convirtió en el corazón de Astapryk el Cosaco Zaporgo.
Uderzo, por su parte, fue quien propuso que el compañero del protagonista fuera un personaje grande y fortachón —así nació Odoryk— para contrastar con el héroe bajito y astuto que Goscinny tenía en mente.