Historia Alternativa
Imperio Unido de Australasia y Oceanía
United Empire of Australasia and Oceania

Historia Alternativa: Estados Unidos de Hispanoamérica
Bandera Escudo de Armas de Australasia
Bandera Escudo de Armas
Localización de Australasia
Localización de Australasia

Lema: Long Live the Emperor (inglés: «Larga vida al Emperador»)

Himno: "God Save the Emperor (inglés: «Dios salve al Emperador») (Imperial)
Advance Australasia Fair (inglés: «¡Avanza, Australasia justa!») (Popular)"
Capital Nueva Windsor
Coat of Arms of the Australian Capital Territory
35°17′35″S 149°07′37″E
Idioma oficial Inglés
Gentilicio australasiano-na
ausassie
Forma de gobierno Monarquía constitucional federal parlamentaria
Emperador: Guillermo V
•  Casa real: Windsor
Primer Ministro: Tony Abbott
Superficie 8 544 968 km²
Población 43 030 896 hab. 
• Densidad 4,56 hab/km²
Establecimiento 1 de enero de 1901
Independencia de Bandera de Reino Unido de Reino Unido
•  declarada 26 de enero de 1949
•  reconocida 26 de enero de 1949
Moneda USD ($,AUD)
PIB PPA USD 1 676 759 millones
PIB Nominal USD 1 878 182 millones
Rango IDH Crecimiento 0,951 – Muy alto
Punto más alto Monte Isabel
Dominio de internet .au
Organizaciones: CN, CS, Unión Anglófona, G-10, FMI, OCDE, OMC, APEC, BERD

Australasia, oficialmente el Imperio Unido de Australasia y Oceanía​ (en inglés: United Empire of Australasia and Oceania), es un país soberano que comprende casi todo el continente de Oceanía y una pequeña parte de Asia. Con una superficie de 8 544 968 km², Australasia es el país más grande de Oceanía y el sexto más grande del mundo. Asimismo, es el continente habitado más plano​ y más seco,​ con los suelos menos fértiles.​ Es un país megadiverso, y su tamaño le confiere una gran variedad de paisajes y climas, con desiertos en su parte continental, selvas tropicales en el noreste y cordilleras en el sureste, además de numerosas islas tropicales repartidas.

Limita con el océano Austral al sur, con el océano Índico al norte y al oeste, y con el océano Pacífico al este. Además, comparte fronteras marítimas con Indonesia al este. Su capital es Nueva Windsor y su ciudad más poblada es Sídney. Las siguientes cinco ciudades más grandes son Melbourne, Brisbane, Auckland, Wellington y Puerto Moresby.

Los antepasados de los aborígenes australasianos empezaron a llegar desde el sudeste asiático hace aproximadamente 65 000 años, durante la última glaciación. Llegaron por mar, se asentaron en las islas y formaron más de 1089 grupos lingüísticos distintos, manteniendo algunas de las tradiciones artísticas y religiosas más antiguas del mundo. La historia escrita de Australasia comenzó con la exploración marítima europea de Australasia. El navegante neerlandés Willem Janszoon fue el primer europeo conocido que llegó a Australasia, en 1606. En 1770, el explorador británico James Cook cartografió y reclamó la costa oriental de la isla de Australia para Gran Bretaña, y la primera flota de barcos británicos llegó a Sídney en 1788 para establecer la colonia penal de Nueva Gales del Sur.

La población europea creció en las décadas siguientes y, al final de la fiebre del oro en la isla continental de Australia, la mayor parte del continente había sido explorado por colonos europeos y se habían establecido otras seis colonias británicas autónomas junto a varios otras colonias menores directamente gobernadas. A lo largo del siglo xix, se fueron estableciendo parlamentos democráticos, que culminaron con la votación para la federación de las siete colonias y la fundación de la Mancomunidad de Australasia el 1 de enero de 1901. Producto del exilio de la familia real británica en y tras la Segunda Guerra Mundial, Australasia y otras colonias británicas menores como ex otras colonias europeas capturadas durante el conflicto se fusionaron para formar la actual Australasia en 1949.

Desde el punto de vista político, Australasia es una monarquía constitucional parlamentaria federal, compuesta por veintisiete estados. La población australasiana, de casi cuarenta y tres millones de habitantes, está muy urbanizada y se concentra en las numerosas islas.​ La demografía australasiana ha sido moldeada por siglos de inmigración: los inmigrantes representan el 30 % de la población del país, y casi la mitad de los australasianos tienen al menos un progenitor nacido en el extranjero.​ Los abundantes recursos naturales de Australasia y sus bien desarrolladas relaciones comerciales internacionales son cruciales para la economía del país, que genera sus ingresos a partir de diversas fuentes, como los servicios, las exportaciones mineras, la banca, la industria manufacturera, la agricultura y la educación internacional.​

Australasia es un país desarrollado con una economía de altos ingresos. En 2022, según el Fondo Monetario Internacional, era la quinta economía del mundo con la quinta renta per cápita más alta.​ En 2021, ocupó el quinto lugar en el índice de desarrollo humano.​ Australia es una potencia regional y tiene el décimo mayor gasto militar del mundo.​ Australasia se encuentra entre los primeros puestos del mundo en cuanto a calidad de vida, democracia, sanidad, educación, libertades civiles, seguridad y derechos civiles y políticos.​ Es miembro de agrupaciones internacionales como la Comunidad de Naciones, el G10, la OCDE, la OMC, la APEC, la Comunidad del Pacífico y la Unión Anglófona.

Etimología[]

El término Australasia fue acuñado en 1756 por Charles de Brosses, en su Histoire des navigations aux terres australes (Historia de las navegaciones hacia las tierras australes). Lo derivó del latín "al sur de Asia", para diferenciarla de la Polinesia y del Pacífico suroriental.​

En la segunda mitad del siglo XIX, Alfred Russell Wallace ciñó más el concepto sin hablar claramente de Australasia. Definió una región biogeográfica que llamó Australasiana, compuesta de cuatro subregiones zoogeográficas cuya fauna tenía rasgos comunes o derivaba de un mismo proceso evolutivo. El nombre finalmente se oficializo en 1901 con la creación de la Mancomunidad de Australasia.

Historia[]

De la Federación al Imperio[]

The Big Picture, un cuadro de Tom Roberts, representa la apertura del primer Parlamento australasiano en 1901.

The Big Picture, un cuadro de Tom Roberts, representa la apertura del primer Parlamento australasiano en 1901.

El 1 de enero de 1901 se logró la federación de las colonias tras una década de planificación, convenciones constitucionales y referendos, que dieron como resultado el establecimiento de la Mancomunidad de Australasia como nación y la entrada en vigor de la constitución australasiana. Posteriormente, esta constitución serviría de base junto a la británica para crear la actual constitución australasiana. Las demás colonias-islas más pequeñas continuaron gobernadas directamente.

Tras la Conferencia Imperial de 1907, Australasia y otras colonias británicas autónomas recibieron el estatus de dominios autónomos dentro del imperio británico. Australasia también inicio su propia política de colonización al obtener Papúa Nueva Guinea y Nauru arrebatadas a Alemania tras la Primera Guerra Mundial. El Tratado de Versalles ratifico la posesión colonial en 1919.

Los territorios de Oceanía estuvieron lejos de la devastación económica de la guerra en Europa, por lo tanto, se evitó la terrible necesidad de contraer préstamos y deudas para financiar el esfuerzo de guerra contra las Potencias Centrales, a la vez que el comercio con Hispanoamérica, más dado por la cercanía de los territorios con Filipinas, permitieron a estos mejorar su economía. Mucho de esto, tuvo que ver con la mayor política de austeridad economía dirigida por los ministros de economía que evitaron caer en las trampas de deuda que Gran Bretaña había quedado atrapada con enormes y absurdos prestamos contraídos con Hispanoamérica. Igualmente, la menor devastación económica de Oceanía, ayudo a mantener su nivel comercial de forma estable manteniendo una balanza comercial bastante considerable, lo que permitió al gobierno australasiano invertir fuertemente en mejorar y ampliar la fuerte industrialización dentro del territorio, ayudado de la conquista de las colonias alemanas de Asia, a los cuales pudo hacerse de gran cantidad de recursos gracias a las ricas regiones de estas ultimas.

La industrialización de Oceanía tuvo un fuerte impacto en la capacidad de defenderse frente a las ambiciones japonesas que habían incursionado en algunos territorios que habían quedado en manos australasianas, llevando a varias tensiones considerables que casi amenazaron con estallar otra guerra. La más importante, fue las tensiones de la colonia de Tsingao que había sido recuperada por el gobierno chino ayudado por los australasianos, los japoneses habían fallado en su intento de asediar la colonia tras la retirada del Escuadrón de Asia Oriental.

En la década 1930, la amenaza de Japón estaba siendo una realidad para los territorios circundantes. La marina australasiana ayudada de la inyección de dinero desde Hispanoamérica, pudo costear la ampliación y mejora de su flota, elevado su número para inicios de 1935 a unos dos acorazados, 3 cruceros de batalla, 3 cruceros pesados, 16 cruceros ligeros y 49 destructores. Esta expansión naval estuvo encaminada a enfrentar la amenaza japonesa que había elevado su poder naval a niveles tan superiores en la región.

Segunda Guerra Mundial y posguerra[]

Si bien el Estatuto de Westminster de 1931 puso fin formalmente a la mayoría de los vínculos constitucionales entre Australasia y el Reino Unido, esto cambió radicalmente tras el triunfo de la Operación León Marino por parte de los alemanes en la Segunda Guerra Mundial y la consecuente huida de la familia real producto de la Caída de Londres. Durante la huida, el Parlamento distribuyó la falsa noticia de que los monarcas se dirigían a Canadá, para luego pedir asilo en el Zarato de Alaska, hogar de sus primos los Romanov tras la Revolución Rusa de 1917. Sin embargo, los monarcas se dirigieron a Australasia y sus colonias de Oceanía, donde declararon la continuidad de la monarquía.

Bombardeo de Darwin en 1940, el primero de los más de 100 ataques aéreos japoneses contra Australasia durante la Segunda Guerra Mundial.

Bombardeo de Darwin en 1940, el primero de los más de 100 ataques aéreos japoneses contra Australasia durante la Segunda Guerra Mundial.

Agradecidos con los restos de la Armada y Fuerza Aérea Británica exiliados, además de las propias fuerzas de defensa australasianas, el gobierno del rey Jorge VI continuó la guerra contra el Eje, declarando a Canberra (posteriormente Nueva Windsor) capital temporal de Reino Unido. Gracias al Bombardeo de Darwin en 1940, Australasia y las demás colonias británicas se enfrentaron a los japoneses junto a Hispanoamérica y Estados Unidos. También se aseguró de "salvaguardar" los anteriores territorios coloniales de otros imperios europeos como el francés, imponiendo la regla británica en estos. Una vez finalizada la guerra, el dominio británico se extendía por casi la totalidad de Oceanía y unas pequeñas posesiones en Asia. Se tendría que esperar hasta 1966, cuando íntegro las posesiones de Hispanoamérica, bajo el Acuerdo de Honolulu (1966), en el que mantenía la soberanía sobre los puertos que había construido y libre tránsito marítimo en aguas australasianas.

Refugiados británicos de posguerra que llegan a Australasia en 1946.

Refugiados británicos de posguerra que llegan a Australasia en 1946.

Con la consolidación de la Gran Bretaña Socialista, y viendo como resignándose la familia real no iba a regresar al ahora extinto Reino Unido, tras una serie de negociaciones entre Australasia y las demás colonias menores y territorios absorbidos para fusionarse en una sola entidad, Jorge VI declaro el Imperio de Australasia en 1949, nombrándose como emperador. Hispanoamérica y Estados Unidos fueron de los primeros países en reconocer el imperio. Producto de la dictadura brutal pollitista, muchos británicos emigraron a Australasia. Esto duraría hasta finales de la década de 1980, con la caída del régimen británico socialista, por lo que las islas se poblarían mucho.

El ahora emperador Jorge VI solicitó la custodia de su polémico hermano, el rey títere Eduardo VIII, a la Comunidad de Naciones, siendo entregado a la custodia australasiana en 1949, siendo posteriormente sentenciado a cadena perpetua en Stokell Prison (Prisión Stokell), la prisión de máxima seguridad creada en 1940 en la isla de Tasmania, cerca de Port Arthur. En dos años después, Tasmania sería convertida en una colonia penal, reubicando a los locales en Australasia y otras islas del Imperio, a su vez, todos los criminales de Oceanía empezaron a ser trasladados a Tasmania.

Jorge VI falleció el 6 de febrero de 1952, siendo enterrado en la recientemente inaugurada Abadía de San Jorge. Con la llegada de Isabel II al trono, Australasia experimentó cambios constitucionales, volviéndose más una confederación de estados federales que un Imperio. Esto también llevo al final de la política de "Australasia Blanca" como al reconocimiento de los aborigenes como ciudadanos. Estas medidas fueron aprobadas por miembros de partidos liberales y federalistas del Parlamento Australasiano, en contramedidas con los más radicales, que exigían la disolución del Imperio o la trasformación en una república. Australasia no era el Reino Unido y la Casa de Windsor tenía que adaptarse a un ambiente menos conservador.

Los años inmediatos a la posguerra vieron el establecimiento del Estado del bienestar, incluyendo uno de los primeros y más grandes servicios de salud pública del mundo. Los cambios en la política del gobierno también atrajeron a personas de toda la anterior Mancomunidad, naciendo un Estado multicultural. A pesar de que los nuevos límites del papel político australasiano, la propagación internacional del idioma inglés significó la influencia permanente de su literatura y su cultura, mientras que desde la década de 1960, su cultura popular también comenzó a tener gran influencia en el extranjero.

Miembros del 2.º Batallón del Regimiento Imperial Australasiano durante una patrulla en Timor Oriental en diciembre de 1975.

Miembros del 2.º Batallón del Regimiento Imperial Australasiano durante una patrulla en Timor Oriental en diciembre de 1975.

Después de la Revolución de los Claveles en Portugal (ahora parte de Iberia), la isla-colonia de Timor Oriental en poder de Portugal desde 1702 decidió independizarse en agosto de 1975, pasando el poder a manos de un gobierno provisional que declaro su intención de unirse a Australasia el 29 de noviembre del mismo año. La lograda independencia fue frágil desde el inicio, dado que los demás partidos locales tuvieron posiciones ambivalentes respecto a la continuidad de la colonia, la independencia o la anexión a Indonesia o Australasia.

El 7 de diciembre, tres días después de una reunión entre el dictador indonesio Suharto y el secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger, militares indonesios invadieron el territorio timorense, a pesar del repudio de la Asamblea General de la Comunidad de Naciones. Estados Unidos, bajo el mandato de Nixon y Kissinger, apoyó esta invasión vendiendo armas a Indonesia, sin embargo, Hispanoamérica y Australasia no aprobaron la invasión.

El 22 de ese mismo año, el Consejo de Seguridad de la Comunidad de Naciones, a través de la resolución 384, condenó la invasión de Indonesia, iniciando la intervención australasiana-hispanoamericana en favor de Timor Oriental, siendo el primer despliegue de tropas australasianas desde la Guerra de Corea. Esta resolución, como las subsiguientes remarcaron el derecho a la libre determinación de los timorenses. La guerra acabo el 31 de diciembre con la plena anexión australasiana de toda la isla de Nueva Guinea, además de Timor Oriental y la parte indonesia de esa isla en el Tratado de Dili. Indonesia acepto las condiciones a cambio que las sanciones fueran retiradas.

Colocación de coronas durante el servicio del Domingo del Recuerdo en Nueva Windsor.

Colocación de coronas durante el servicio del Domingo del Recuerdo en Nueva Windsor.

En la década de 1980, el gobierno de Bob Hawke comenzó un proceso de reforma económica al dejar flotar el dólar australasiano en 1983 y desregularizar el sistema financiero.​ Desde 1996, se ah continuado el proceso de reformas microeconómicas, incluyendo la desregularización parcial del mercado laboral y la privatización de negocios del estado, notablemente la industria de las telecomunicaciones.​ Una reforma sustancial en el sistema de impuestos fue implementada en julio del 2000 con la introducción del Impuesto de Bienes y Servicios del 10 % del valor agregado, el cual ha reducido un poco la fuerte dependencia de los impuestos sobre los ingresos (renta) personales y de sociedades que aún caracteriza al sistema impositivo de Australasia.

Con el fin del comunismo en Gran Bretaña en 1989, Australasia reestableció relaciones diplomáticas con la nueva República Unida de Gran Bretaña. Si bien se creyó que habría una restauración monárquica que uniría ambas naciones, al menos de manera simbólica, Isabel II lo rechazo al darse cuenta que su vieja patria ya era bastante republicana, además que muchos británicos ya la veian desde hace tiempo como una extranjera.

La economía australasiana no ha sufrido una recesión desde comienzos de la década de 1990 y fue la única economía avanzada que no experimentó una recesión debido a la desaceleración financiera mundial en 2008-2009. Para mayo de 2012, el desempleo era del 5,1 %.​ El sector terciario de la economía, incluyendo turismo, educación y servicios financieros, comprende el 69 % del PIB. La agricultura y la explotación de los recursos naturales comprenden el 3 % y el 5 % del PIB respectivamente, pero contribuyen sustancialmente en las exportaciones nacionales. Los mercados de exportación más importantes para Australasia incluyen Japón, China, Petersia, Sudáfrica, los Estados Unidos, Hispanoamérica y Corea.

El 8 de septiembre de 2022 falleció la emperatriz Isabel II, convirtiéndose en emperador Guillermo V.

Gobierno y política[]

Guillermo V, emperador de Australasia
Guillermo V, emperador de Australasia
Tony Abbott, primer ministro de Australasia
Tony Abbott, primer ministro de Australasia

Australasia es una monarquía constitucional parlamentaria federal.​ El país ha mantenido un sistema político democrático liberal estable bajo su constitución, que es una de las más antiguas del mundo, desde la Federación en 1901. También es una de las federaciones más antiguas del mundo, en la que el poder está dividido entre el gobierno federal y los gobiernos estatales y territoriales. El sistema de gobierno australasiano combina elementos derivados de los sistemas políticos del antiguo Reino Unido (un ejecutivo fusionado, una monarquía constitucional y una fuerte disciplina de partido) y de Estados Unidos (federalismo, una constitución escrita y un fuerte bicameralismo con una cámara alta elegida), junto con rasgos indígenas distintivos.​

El gobierno federal se divide en tres poderes:

  • Legislativo: el Parlamento bicameral, compuesto por el monarca, el Senado y la Cámara de Representantes;
  • Ejecutivo: el Consejo Ejecutivo Federal, que en la práctica da efecto legal a las decisiones del gabinete, compuesto por el primer ministro y otros ministros de Estado nombrados por el monarca con el asesoramiento del Parlamento;
  • Poder judicial: el Alto Tribunal de Australasia y otros tribunales federales, cuyos jueces son nombrados por el gobernador general con el asesoramiento del Parlamento.

Guillermo V es el emperador de Australasia.​ Si bien posee un papel mayoritariamente ceremonial, el emperador dispone de poderes extraordinarios de reserva que puede ejercer fuera de la petición del primer ministro en circunstancias raras y limitadas.

La sede del Parlamento Australasiano en Capital Hill.

La sede del Parlamento Australasiano en Capital Hill.

En el Senado (la cámara alta) hay 334 senadores: doce por cada estado y diez del distrito imperial.​ La Cámara de Representantes (la cámara baja) cuenta con 296 miembros elegidos en divisiones electorales uninominales, comúnmente conocidas como "electorados" o "escaños", asignados a las naciones en función de la población, y cada nación original tiene garantizado un mínimo de cinco escaños.​ Las elecciones para ambas cámaras se celebran normalmente cada tres años de forma simultánea; los senadores tienen mandatos superpuestos de seis años, cuyos mandatos no son fijos, sino que están ligados al ciclo electoral de la cámara baja; así, sólo 286 de los 334 puestos del Senado se someten a cada elección, a menos que el ciclo se interrumpa por una doble disolución.

El sistema electoral Australasiano utiliza el voto preferencial para todas las elecciones a la cámara baja, con la excepción de Tasmania y el Territorio de la Capital Australasiana que, junto con el Senado y la mayoría de las cámaras altas de los estados, lo combinan con la representación proporcional en un sistema conocido como voto único transferible. El voto es obligatorio para todos los ciudadanos inscritos mayores de 18 años en todas las jurisdicciones,​ al igual que la inscripción.​ El partido con apoyo mayoritario en la Cámara de Representantes forma el gobierno y su líder se convierte en Primer Ministro. En caso de que ningún partido tenga el apoyo mayoritario, el Emperador tiene la facultad constitucional de nombrar al Primer Ministro y, si es necesario, destituir a uno que haya perdido la confianza del Parlamento.​ Debido a la posición relativamente única de Australasia, que funciona como una democracia parlamentaria de Westminster con una cámara alta elegida, a veces se ha dicho que el sistema tiene una "mutación de Washminster",​ o que es un sistema semiparlamentario.

Relaciones exteriores[]

Anglophone House, en Nueva Windsor, es el edificio sede de la Unión Anglófona.

Anglophone House, en Nueva Windsor, es el edificio sede de la Unión Anglófona.

El Imperio Unido de Australasia y Oceanía es reconocido en el Derecho internacional como continuidad legítima como legal de la personalidad jurídica del antiguo Reino Unido.

En las últimas décadas, las relaciones exteriores de Australasia se han visto impulsadas por una estrecha asociación con Hispanoamérica, y por un enfoque en las relaciones dentro de la región Asia-Pacífico. Como potencia regional, Australasia es miembro de agrupaciones retgionales y culturales como el Foro de las Islas del Pacífico y la Comunidad del Pacífico, y participa en el mecanismo ASEAN+6 y en la Cumbre de Asia Oriental. Fue el fundador de la Unión Anglófona, considerado sucesor no oficial de la extinta Mancomunidad de Naciones.

Australasia ha defendido la causa de la liberalización del comercio internacional.​ Lideró la formación del Grupo de Cairns y la Cooperación Económica Asia-Pacífico, y es miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En las últimas décadas, Australasia ha suscrito los acuerdos multilaterales de libre comercio Acuerdo Global y Progresivo de Asociación Transpacífico y Asociación Económica Global Regional, así como acuerdos bilaterales de libre comercio con Hispanoamérica, Estados Unidos, China, Japón, Corea, Malasia, Indonesia, Alaska, Gran Bretaña, Sudáfrica, Petersia y Sierra Leona.

Entre los países mejor considerados por los australasianos en 2021 se encuentran China, Sudáfrica, Japón, Alemania, Petersia, Canadá, Gran Bretaña, Tailandia, Hispanoamérica, Alaska, Estados Unidos y Corea. País fundador de la Comunidad de Naciones, Australasia está firmemente comprometida con el multilateralismo,​ y mantiene un programa de ayuda internacional en el que participan unos 60 países.​ Australasia ocupa el decimoquinto lugar en el Índice de Compromiso con el Desarrollo 2012 del Centro para el Desarrollo Global.

Fuerzas armadas[]

Soldados del Ejército de Tierra de Australasia en fila.

Soldados del Ejército de Tierra de Australasia en fila.

Las Fuerzas Armadas Australasianas comprenden la Armada Australasiana (AN), el Ejército de Tierra de Australasia (AA) y la Fuerza Aérea Australasiana (AAF), con un total de unos 93 000 hombres entre los tres ejércitos. Fueron creadas en base a las Fuerzas de Defensa de Australasia y los restos de las Fuerzas Armadas Británicas que acompañaron a Jorge VI. Todas las ramas de la AAF han intervenido como fuerzas de pacificación, tanto regionales como de la Comunidad de Naciones, en asistencia después de desastres, y en conflictos armados. El Emperador designa al jefe de la Fuerza de Defensa. En el presupuesto de 2016-2017, los gastos en defensa militar fueron el 2% del PIB del país, el 12.º más elevado del mundo.​ Las fuerzas armadas australasianas están equipadas con armamento moderno en su mayoría de fabricación propia, siendo Australasia una de los mayores mercados y vendedores de armas a nivel mundial.​

HMS Empress Elizabeth y HMS Dragon de la Armada Australasiana. Empress Elizabeth es un gran portaviones con Lockheed Martin F-35 Lightning II, aviones de combate polivalente de quinta generación. Dragon es un Destructor Tipo 45.

HMS Empress Elizabeth y HMS Dragon de la Armada Australasiana. Empress Elizabeth es un gran portaviones con Lockheed Martin F-35 Lightning II, aviones de combate polivalente de quinta generación. Dragon es un Destructor Tipo 45.

La Armada Australasiana es una flota de agua azul, una de las tres que sobreviven, junto con la Armada de Hispanoamérica y la Armada de los Estados Unidos.​ Australasia es uno de los de cinco países (junto con Hispanoamérica, Estados Unidos, China e Italia) que puede estar en posesión de armas nucleares,​ utilizando un submarino de clase Vanguard, que cuenta con el sistema de misiles balísticos de Trident II D5.​

El Servicio de Inteligencia Secreto (Secret Intelligence Service), más conocido como MI16 (Military Intelligence, Section 16 en inglés) o SIS, ​creado a partir del extinto M16 británico, es el servicio de inteligencia exterior de Australasia, encargado principalmente de la recogida y el análisis encubiertos en el extranjero de inteligencia humana en apoyo de la seguridad nacional de Australasia. El SIS es una de las agencias de inteligencia australasiana y el Jefe del Servicio Secreto de Inteligencia («C») responde directamente ante el Ministro de Asuntos Exteriores.​

Organización territorial[]

Australasia está dividida en veintiocho estados federales y un distrito imperial. En la práctica, los estados federales, a excepción del distrito imperial, son tratados como naciones semi independientes, poseyendo sus propias leyes y normas jurídicas, y en algunos casos cuentan con su propio idioma y monarca propio. Cada estado también tiene su propio parlamento, mayoría bicamerales, que manejan y aprueban sus leyes y su presupuesto del año. Los estados federales son entidades soberanas, aunque sujetas a ciertos poderes del Imperio definidos por la Constitución.

  • Australia Meridional-Adelaida
  • Australia Occidental-Perth
  • Bahía de Jervis-Jervis Bay
  • Fiyi-Suva
  • Guam-Agaña
  • Islas Marianas-Saipán
  • Islas Marshall-Majuro
  • Islas Salomón-Honiara
  • Kiribati-Tarawa Sur
  • Micronesia-Palikir
  • Nauru-Yaren
  • Nueva Caledonia-Numea
  • Nueva Holanda-Darwin
  • Nueva Gales del Sur-Sídney
  • Nueva Ulster-Wellington
  • Nueva Windsor
  • Nueva Zelanda-Christchurch
  • Palaos-Koror
  • Papúa Nueva Guinea-Port Moresby
  • Polinesia-Papeete
  • Samoa-Apia
  • Timor-Dili
  • Tonga-Nukualofa
  • Tuvalu-Funafuti
  • Queensland-Brisbane
  • Tasmania-Hobart
  • Victoria-Melbourne
  • Vanuatu-Port Vila
  • Wallis y Futuna-Mata-Utu

Además de sus veintiocho estados federales y su distrito imperial, Australasia también posee diez territorios menores como la Isla Norfolk, la Isla de Navidad, las Islas Cocos, las Islas del Mar del Coral, las Islas Ashmore y Cartier, las Islas Heard y McDonald, las Islas Cook, las Islas Pitcairn, Niue y Tokelau. Australasia también posee un gran territorio en la Antártida, el Territorio Antártico Australasiano. Igualmente puede colocarse a la famosa isla fantasma Isla Sandy, que políticamente pertenecería a Australasia al estar dentro de su gran archipiélago, sin embargo, hasta el momento no se ah demostrado jamás su existencia, considerándose solo una leyenda o mito urbano como un error cartográfico.

Geografía[]

Uluru, en la región semiárida de la isla de Australia.

Uluru, en la región semiárida de la isla de Australia.

Australasia se halla repartida entre 8 544 968 km². Australasia es una nación geográficamente situada entre Asia y América, con Australia continental como la masa principal del país, seguida por las mucho menores y cercanas islas de Nueva Guinea, Tasmania y Nueva Zelanda, a las que se suman unas 25 000 pequeñas islas dispersas en el Pacífico.

El territorio de Australasia se extienden desde el sureste de Asia por el océano Pacífico hacia América. Con su extensión de 8 544 968 km² es una de las naciones más grandes del mundo. Está bañada por los océanos Índico y Pacífico, con un total de 25 760 km de costas y posee la segunda mayor isla del mundo, Nueva Guinea, con 785 753 km².​ El clima está fuertemente influenciado por las corrientes oceánicas, incluyendo El Niño, el cual causa sequías periódicas, y el sistema estacional tropical de baja presión, que produce ciclones en el norte de Australasia.

Imagen por satélite de parte de la Gran Barrera de Coral, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Imagen por satélite de parte de la Gran Barrera de Coral, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La región desértica o semiárida es la de mayor extensión: un 40% de su territorio está cubierto por dunas de arena. Oceanía es el continente más seco, más plano, con los terrenos de mayor antigüedad y los menos fértiles. La montaña más alta es el Monte Isabel (4509 m), se halla en Nueva Guinea. El Monte Kosciuszko, con 2228 m, es la principal elevación de Oceanía continental, y, en el Territorio Antártico Australasiano, el monte McClintock y el monte Menzies, con 3492 m y 3355 m respectivamente.

La Gran Barrera de Coral, el mayor arrecife de coral del mundo, se encuentra a poca distancia de la costa noreste de la isla de Australia y se extiende por más de 2000 km. El monte Augustos, considerado el mayor monolito del mundo, se encuentra en Australia Occidental.

El este de la isla de Australia está marcado por la Gran Cordillera Divisoria, que corre paralela a la costa de Queensland, Nueva Gales del Sur y gran parte de Victoria. El nombre no es estrictamente exacto, porque algunas partes de la cordillera consisten en colinas bajas, y las tierras altas no suelen superar los 1600 m de altura. Entre la costa y las montañas se encuentran las tierras altas de la costa y un cinturón de praderas de Brigalow, mientras que en el interior de la cordillera divisoria hay grandes zonas de praderas y matorrales. Entre ellas se encuentran las llanuras occidentales de Nueva Gales del Sur y las Mitchell Grass Downs y Tierras de Mulga del interior de Queensland. El punto más septentrional del continente es la península del Cabo York.

Tierras Altas del Sur de Papúa Nueva Guinea.

Tierras Altas del Sur de Papúa Nueva Guinea.

Los paisajes del Top End y del Gulf Country en la isla de Australia -con su clima tropical- incluyen bosques, zonas boscosas, humedales, praderas, selva tropical y desierto. En el extremo noroeste del continente se encuentran los acantilados de arenisca y los desfiladeros de Kimberley, y más abajo el Pilbara. La sabana tropical de las llanuras de Victoria se encuentra al sur de las sabanas de Kimberly y la Tierra de Arnhem, formando una transición entre las sabanas costeras y los desiertos del interior. En el corazón del país se encuentran las tierras altas del centro de la isla de Australia. En el centro y el sur destacan Uluru (también conocido como Ayers Rock), el famoso monolito de arenisca, y los desiertos interiores de Simpson, Tirari y Sturt Stony, Gibson, Great Sandy, Tanami y Great Victoria, con la famosa llanura de Nullarbor en la costa sur. Los matorrales de mulga de Australia Occidental se encuentran entre los desiertos del interior y el suroeste de Australia, de clima mediterráneo.

Geología[]

Arco de roca del parque nacional Kalbarri.

Arco de roca del parque nacional Kalbarri.

Situada en la placa indoaustralasiana, Australasia es la masa de tierra más baja y primordial de la Tierra, con una historia geológica relativamente estable. La masa terrestre incluye prácticamente todos los tipos de roca conocidos y de todos los periodos geológicos que abarcan más de 3800 millones de años de la historia de la Tierra. El cratón de Pilbara es una de las dos únicas costras arcaicas prístinas de 3,6-2,7 Ga (hace mil millones de años) identificadas en la Tierra.

El continente australasiano, que formó parte de los principales supercontinentes, comenzó a formarse tras la ruptura de Gondwana en el Pérmico, con la separación de la masa continental del continente africano y del subcontinente indio. Se separó de la Antártida durante un prolongado periodo que comenzó en el Pérmico y continuó hasta el Cretácico.​ Cuando terminó el último periodo glacial, hacia el 10 000 a. C., el aumento del nivel del mar formó el estrecho de Bass, que separó Tasmania del continente. Luego, entre el 8000 y el 6500 a. C., las tierras bajas del norte fueron inundadas por el mar, separando Nueva Guinea, las islas Aru y el continente australasiano. El continente australasiano se desplaza hacia Eurasia a un ritmo de 6 a 7 centímetros al año.

Parque nacional Abel Tasman.

Parque nacional Abel Tasman.

La corteza continental del continente australasiano, excluyendo los márgenes adelgazados, tiene un grosor medio de 38 km, con un rango de grosor de 24 a 59 km.​ La geología de Australasia puede dividirse en varias secciones principales, que muestran que el continente creció de oeste a este: los escudos cratónicos del Arcaico que se encuentran sobre todo en el oeste, los cinturones de pliegues del Proterozoico en el centro y las cuencas sedimentarias del Fanerozoico, las rocas metamórficas e ígneas en el este.

El territorio continental australasiano, Nueva Zelanda, Nueva Guinea y Tasmania están situados en el centro de la placa tectónica y no tienen volcanes activos, pero debido a su paso por el punto caliente de Australia Oriental, se ha producido un vulcanismo reciente durante el Holoceno, en la Provincia Volcánica Newer del oeste de Victoria y el sureste de Australia Meridional. También se produce vulcanismo en la isla de Nueva Guinea, y en varias islas menores.​ La actividad sísmica en el territorio continental australasiano y en sus islas también es escasa; el mayor número de víctimas mortales se produjo en el terremoto de Newcastle de 1989.

Clima[]

El clima de Australasia está muy influido por las corrientes oceánicas, como el dipolo del océano Índico y la oscilación meridional de El Niño, que se correlaciona con las sequías periódicas, y el sistema estacional de bajas presiones tropicales que produce ciclones en el norte de Australasia. Estos factores hacen que las precipitaciones varíen notablemente de un año a otro. Gran parte del norte del país tiene un clima tropical, predominantemente veraniego (monzón).​ El extremo suroeste del país tiene un clima mediterráneo. El sureste oscila entre el oceánico (Tasmania y la costa de Victoria) y el subtropical húmedo (la mitad superior de Nueva Gales del Sur), y las tierras altas presentan climas oceánicos alpinos y subpolares. El interior es árido o semiárido.​ La nieve es común durante el invierno austral (de junio a agosto), especialmente en las zonas más altas de los estados de Victoria, Nueva Gales del Sur, Nueva Zelanda, el Distrito Imperial y Tasmania.

Impulsadas por el cambio climático, las temperaturas medias han aumentado más de 1 °C desde 1960. Los cambios asociados en los patrones de precipitación y los extremos climáticos exacerban los problemas existentes, como la sequía y los incendios forestales. El año 2019 fue el más cálido registrado en Australasia,​ y la temporada de incendios forestales 2019-2020 fue la peor registrada en el país.​ Las emisiones de gases de efecto invernadero per cápita de Australasia están entre las más altas del mundo.

En muchas regiones y ciudades de Australasia se aplican frecuentemente restricciones de agua en respuesta a la escasez crónica debida al aumento de la población urbana y a la sequía localizada.​ En gran parte del continente, las grandes inundaciones se producen con regularidad tras largos periodos de sequía, desbordando los sistemas fluviales interiores, desbordando las presas e inundando grandes llanuras aluviales interiores, como ocurrió en todo el este de Australasia a principios de la década de 2010 tras la sequía australasiana de la década de 2000.

Flora y fauna[]

El canguro es un animal endémico y el principal icono nacional.

El canguro es un animal endémico y el principal icono nacional.

Aunque gran parte de Australasia es desértica o semiárida, existe en ella una gran diversidad de hábitats, desde brezales alpinos a selvas lluviosas tropicales. De hecho, es uno de los 17 países considerados megadiversos. Debido a la gran edad del continente, la poca fertilidad de sus suelos, sus diferentes climas variables y su prolongado aislamiento del resto de los continentes, la biota australasiana es única y diversa. Alrededor del 85 % de las plantas con flor, el 84 % de los mamíferos, más del 45 % de las aves, y el 90 % de los peces de las zonas costeras templadas son endémicos.​ Muchas de las ecorregiones de Australasia y de las especies autóctonas que viven en ellas están amenazadas por las actividades humanas y por la introducción de especies exóticas. El Environment Protection and Biodiversity Conservation Act 1999 es el marco legal utilizado para la protección de las especies amenazadas.​ Numerosas áreas protegidas han sido creadas por el Plan de Acción de la Biodiversidad para proteger y conservar los ecosistemas únicos del continente;​ 64 humedales están registrados bajo el Convenio de Ramsar​ y existen además 16 sitios declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad en Australasia. Australasia ocupó el puesto número 21 en el mundo en el Índice de Desempeño Ambiental de 2018.

Árbol pohutukawa.

Árbol pohutukawa.

La mayor parte de las plantas leñosas australasianas son perennifolias y están adaptadas al fuego y a la sequía, incluyendo muchas especies de eucaliptos y acacias. Existe una muy rica variedad de especies endémicas de legumbres que prosperan aun en suelos pobres en nutrientes gracias a su simbiosis con la bacteria Rhizobia, y hongos que hacen posible la micorriza. Los dos tipos principales de bosques son aquellos dominados por podocarpos y/o kauris, y en climas más frescos los más importantes son las hayas del sur.​ Los tipos de vegetación restantes consisten en pastos, la mayoría de los cuales son matas.

La fauna australasiana es célebre por la presencia de llamativos marsupiales y monotremas; además de estos animales típicos ya célebres, caracteriza a Australasia la abundancia extraordinaria de animales venenosos, gran parte de ellos letales para los seres humanos: la Chironex fleckeri (avispa de mar o irukandji) es una pequeña medusa que frecuenta los mares del sector norte de Australasia, pulpos también venenosos (como el Hapalochlaena lunulata) y peces ponzoñosos, serpientes marinas; en tierra abundan algunas de las arañas más mortíferas siendo la presencia de muchas de ellas frecuentes en las ciudades. Otra característica australasiana: es el continente con mayor variedad de lagartijas.

Cordillera Central de Papúa Nueva Guinea.

Cordillera Central de Papúa Nueva Guinea.

Entre las especies animales autóctonas más conocidas se incluyen, como se ha señalado, los monotremas (el ornitorrinco y los equidnas) y los marsupiales; los marsupiales australasianos se caracterizan por la variedad adaptativa de sus especies, encontrándose herbívoros y carnívoros y especies que por convergencia evolutiva parecen roedores o que parecen cánidos, y entre ellos destacan diversas especies de canguros, el koala, los wombats, el demonio de Tasmania, el kiwi, el bandicut y el tilacino o «tigre de Tasmania»; y aves como el emú, las cucaburras, el ave lira, la cacatúa o el periquito australasiano. Entre los mamíferos placentarios autóctonos llaman la atención los petauros del azúcar; el dingo fue introducido por los asiáticos que comerciaban con los aborígenes australasianos hacia el 3000 a. C.​ En los cursos de agua del norte australasiano existen grandes cocodrilos y otros reptiles como los varanos (en especial el Varanus giganteus), el dragón australasiano y algunas de las serpientes más letales del planeta. Muchas especies animales y vegetales se extinguieron después del asentamiento humano, incluyendo la megafauna australasiana hace unos 30 000 años, tal megafauna incluía leones marsupiales y canguros gigantes; otras se han ido extinguiendo desde el asentamiento europeo, como por ejemplo el tilacino de Tasmania. Sin embargo, en la década de 1970 se hicieron varias investigaciones que regresaron a la vida a especies extintas como el megalania, el moa, el dodo, el tilacino, el águila de Haast, el canguro gigante, el león marsupial, etc., habitando libremente varias islas australasianas.

Medio ambiente[]

El aumento de la minería del carbón en Australasia es polémico por los efectos del calentamiento global en el país, las emisiones a la atmósfera de las centrales eléctricas que queman carbón, el polvo, los hundimientos, el impacto en los recursos hídricos, la no restauración adecuada de las zonas minadas y la falta de sostenibilidad. Australasia es el país con la «mayor huella ecológica» per cápita del mundo en 2017. Si cada persona en el mundo consumiera como el australasiano promedio, la humanidad necesitaría los recursos de 5,2 planetas Tierra para sostenerse.​ En 2019, Greenpeace incluye a Australasia en la lista de países desarrollados que no cuentan con legislación para limitar o reducir las emisiones de dióxido de azufre. Según la ONG, las centrales eléctricas de Australasia en la región de Latrobe Valley y Lake Macquarie se encuentran entre las más contaminantes del mundo.

Nube de ceniza en Kangaroo Island. Fue uno de los varios focos de incendios en la temporada de incendios forestales de 2019, una de las temporada de incendios más devastadoras registradas en la historia de Australasia.

Nube de ceniza en Kangaroo Island. Fue uno de los varios focos de incendios en la temporada de incendios forestales de 2019, una de las temporada de incendios más devastadoras registradas en la historia de Australasia.

El calentamiento global ha llevado a un aumento en los riesgos de incendios forestales.​ Ya por debajo del calentamiento de 1 °C, la temporada de incendios forestales se expande «con gran confianza».​ Este efecto se puede observar en Australasia. El informe climático del Bureau de Meteorología y la organización de investigación CSIRO muestra un aumento significativo en el riesgo de incendio en las últimas décadas.​ El informe resume esto de la siguiente manera: «El cambio climático, incluido el aumento de las temperaturas, está contribuyendo a estos cambios».​ Los incendios forestales en Australasia en 2019 quemaron un área récord de alrededor de once millones de hectáreas de arbustos, bosques y parques a lo largo del país.​ Esto corresponde aproximadamente al doble del área territorial de Benelux. Varios cientos de casas fueron víctimas de las llamas.

Las zonas protegidas cubren 895 288 km2 de la superficie terrestre de Australasia, es decir, alrededor del 11,5 % de la superficie total.​ De ellas, dos tercios se consideran estrictamente protegidas (categorías I a IV de la UICN), y el resto son zonas protegidas de recursos gestionados en su mayoría (categoría VI de la UICN). También hay 200 zonas marinas protegidas, que abarcan otros 64,8 millones de hectáreas.​ Desde los años 50 se han creado zonas indígenas protegidas, la mayor de las cuales abarca parte del desierto de Tanami, en Nueva Holanda.

Economía[]

La minería australasiana es uno de los mayores sectores de su economía y la mayor fuente de exportaciones.

La minería australasiana es uno de los mayores sectores de su economía y la mayor fuente de exportaciones.

Australasia tiene una economía de mercado moderna, próspera y desarrollada. La economía de mercado mixta de Australasia, de altos ingresos, es rica en recursos naturales. Es la decimotercera economía del mundo en términos nominales y la decimoctava en términos de PPA. Australasia tiene un nivel de vida relativamente alto, comparable al del norte de Europa.​ El dólar australasiano es la moneda nacional.

Sus principales productos de exportación provienen de la agricultura, la horticultura, la pesca y de la silvicultura, que constituyen aproximadamente la mitad de las exportaciones del país. No obstante, el sector servicios es el sector más importante en la economía, seguido de la industria, la construcción, la agricultura y la extracción de materias primas. El turismo también desempeña un papel importante en la economía de Australasia; en 2010 contribuyó con 15 000 millones de dólares al PIB total del país, además de dar empleo al 9,6 % de la población activa.​ Ese mismo año, los turistas internacionales aumentaron un 3,1 %,​ y se espera que la cifra aumente a un ritmo de 2,5 % cada año hasta 2015.

Milford Sound, uno de los destinos turísticos más famosos del país.

Milford Sound, uno de los destinos turísticos más famosos del país.

Australasia es el 21.º exportador y el 24.º importador del mundo. China es el mayor socio comercial de Australasia por un amplio margen, ya que representa aproximadamente el 40 % de las exportaciones del país y el 17,6 % de sus importaciones.​ Otros grandes mercados de exportación son Japón, Hispanoamérica, Estados Unidos, Gran Bretaña y Corea.

Australasia tiene altos niveles de competitividad y libertad económica, y ocupa el octavo lugar en el Índice de Desarrollo Humano. A partir de 2022, ocupa el duodécimo lugar en el Índice de Libertad Económica y el decimonoveno en el Informe de Competitividad Global.​ Atrajo a 9,5 millones de turistas internacionales en 2019, y ocupó el decimotercer lugar entre los países de Asia-Pacífico en 2019 en cuanto a turismo receptor.​ El Informe de Competitividad de Viajes y Turismo de 2021 situó a Australasia en el séptimo lugar del mundo entre 117 países. Sus ingresos por turismo internacional en 2019 ascendieron a 45 700 millones de dólares.

Ciencia y tecnología[]

Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Nueva Windsor. Fue de vital importancia para rastrear el módulo lunar durante la misión tripulada Helios 11.

Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Nueva Windsor. Fue de vital importancia para rastrear el módulo lunar durante la misión tripulada Helios 11.

La primera contribución a la ciencia en Australasia fue la de los tohunga maoríes, que acumularon conocimientos sobre prácticas agrícolas y sobre los efectos de los remedios herbales en el tratamiento de enfermedades y dolencias.​ Los viajes de Cook en el siglo xviii y de Darwin en 1835 tuvieron importantes objetivos científicos botánicos y zoológicos en la zona de la actual nación de Nueva Zelanda.​ La creación de universidades en el siglo xix propició los descubrimientos científicos de notables australasianos, como Ernest Rutherford, que investigó la división del átomo; William Pickering, especialista en ciencia de cohetes; Maurice Wilkins, quien ayudó a descubrir el ADN; Beatrice Tinsley, astrónoma que contribuyó a la comprensión de la formación de galaxias; Archibald McIndoe, cirujano plástico y Alan MacDiarmid, ganador del premio Nobel de química por su investigación en la conducción de polímeros.​

En 2019, Australasia gastó 35 600 millones de dólares australasianos en investigación y desarrollo (I+D), destinando alrededor del 1,79 % del PIB.​ El sector más reconocido e importante del país de este tipo es el de la minería,​ donde Australasia sigue teniendo la mayor penetración de tecnologías, especialmente drones, vehículos autónomos y teledirigidos y software de gestión de minas. Además, el ecosistema australasiano de startups recientes crece anualmente a tasas del 5,8 %, y los ecosistemas de Sídney y Melbourne se posicionan como uno de los más grandes del mundo.​ Australasia ha ocupado sistemáticamente un lugar destacado en el Índice Global de Innovación (IGI).

Con el 10 % de la población mundial, Australasia contribuyó con el 4,1 % de la investigación mundial publicada en 2020, lo que la convierte en uno de los 10 principales contribuyentes de investigación del mundo.​​ El CSIRO, la agencia científica nacional de Australasia, contribuye con el 10 % de toda la investigación del país, mientras que el resto lo realizan las universidades.​ Sus contribuciones más notables a la ciencia han incluido la invención de la espectroscopia de absorción atómica,​ los componentes esenciales de la tecnología Wi-Fi,​ el desarrollo del primer billete de polímero de éxito comercial,​ entre otros. Trece científicos australasianos han sido galardonados con el Premio Nobel en física, química o medicina, tales como Howard Florey, Brian Schmidt, Frank Macfarlane Burnet, Barry Marshall y Elizabeth Blackburn, entre otros. En el campo de las ciencias matemáticas destacan los matemáticos ganadores de la Medalla Fields Terence Tao y Akshay Venkatesh.

Australasia es un actor clave de soporte para la exploración espacial. Instalaciones como los radiotelescopios Square Kilometre Array y Australasia Telescope Compact Array, telescopios como el Observatorio de Siding Spring y estaciones terrestres como el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Nueva Windsor son de gran ayuda en misiones de exploración del espacio profundo, principalmente de la AEH y la NASA.​

Infraestructura[]

Transporte[]

Un tren Metropolis Stock sin conductor en la red del metro de Sídney.

Un tren Metropolis Stock sin conductor en la red del metro de Sídney.

El transporte por carretera como por barco es un elemento esencial de la red de transportes australasiana y un factor de impulso de la economía australasiana. Hay una gran dependencia del transporte por carretera y barco debido a la gran superficie de Australasia y a la baja densidad de población en partes considerables del país.​ La red de carreteras y la red de ferrys de Australasia experimentan una demanda excesiva durante los periodos de máxima afluencia y una demanda muy débil durante la noche.​ Hay cuatro categorías diferentes de carreteras australasianas de acuerdo a la financiación federal que les corresponda: autopistas y vías de desarrollo, vías arteriales urbanas, carreteras arteriales rurales y carreteras locales.​ Además, cada nación tiene su propio sistema de clasificación usado principalmente en la documentación de asuntos relacionados con la carretera.​

La red ferroviaria es amplia, poseyendo vía ancha, vía estándar, vía estrecha y doble vía. El transporte ferroviario se inició en las distintas colonias en fechas diferentes. Los ferrocarriles de propiedad privada iniciaron las primeras líneas, y tuvieron dificultades para tener éxito en un continente remoto, enorme y poco poblado, y los ferrocarriles gubernamentales dominaron. Aunque Londres había aconsejado a las distintas colonias que eligieran un ancho de vía común, las colonias acabaron teniendo anchos de vía diferentes. Junto a la red ferroviaria nacional, varias ciudades además cuentan con sistemas urbanos tales como trenes de cercanías, tranvías y sistemas de metro. El autobús rojo de dos pisos llamado Routemaster ha entrado en la cultura popular como un icono de Australasia reconocido internacionalmente.

Qantas, la aerolínea emblema de Australasia, es la tercera más antigua aún en funcionamiento.

Qantas, la aerolínea emblema de Australasia, es la tercera más antigua aún en funcionamiento.

Qantas es la compañía aérea de bandera de Australasia. Australasian National Airways es la compañía aérea nacional predominante desde mediados de los años 30. En 1946 se creo una segunda aerolínea, Trans Australasia. La mayoría de los visitantes internacionales llegan por vía aérea, gracias a los numerosos aeropuertos internacionales que existen en todo el país.

En 2006, la flota australasiana estaba compuesta por 78 buques de 1000 toneladas brutas o más. El uso de buques registrados en el extranjero para transportar cargas australasianas entre puertos australasianos está permitido en virtud de un plan de permisos, en el que se expide a los buques un permiso de viaje único (SVP) o un permiso de viaje continuo (CVP). Entre 1996 y 2002, el número de permisos expedidos aumentó aproximadamente un 350 %.

Medios de comunicación[]

Australasia cuenta con dos emisoras públicas (la Australasian Broadcasting Corporation y el multicultural Special Broadcasting Service), tres cadenas de televisión comerciales, varios servicios de televisión de pago y numerosas emisoras de radio y televisión públicas y sin ánimo de lucro.​ Cada gran ciudad tiene al menos un diario, y hay dos diarios de circulación nacional: The Australasian y The Australasian Financial Review. La mayoría de los medios impresos están bajo el control de News Corporation y Nine Entertainment Co.

Energía[]

La central eléctrica de carbón de Eraring, la mayor central eléctrica del país.

La central eléctrica de carbón de Eraring, la mayor central eléctrica del país.

En 2020-21 la generación total de electricidad en Australasia se mantuvo casi estable en torno a los 266 TWh (956 PJ), la mayor generación total registrada en Australasia.​ Los combustibles fósiles contribuyeron al 71 % de la generación total de electricidad en 2021, incluyendo el carbón (51 %), el gas natural (18 %) y el petróleo (2 %).​ La cuota del carbón en el mix eléctrico ha seguido disminuyendo, en contraste con el principio de siglo, cuando la cuota del carbón era superior al 80 % de la generación de electricidad.

Los Institutos de Investigación de la Corona (Crown Research Institutes, CRI) se crearon en 1992 a partir de organizaciones de investigación gubernamentales ya existentes. Su función es investigar y desarrollar nueva ciencia, conocimientos, productos y servicios en todo el espectro económico, medioambiental, social y cultural en beneficio de Australasia.

Las energías renovables aportaron el 29 % de la generación total de electricidad en 2021, concretamente la solar (12 %), la eólica (10 %) y la hidráulica (6 %). La cuota de generación de energía renovable sigue tomando impulso gracias a la concientización por el cambio climático, aumentando desde el 24 % en 2020. La energía geotérmica es también un importante generador de electricidad, con varias grandes centrales situadas en la zona volcánica de Taupō, en Nueva Zelanda. El suministro de agua y el saneamiento son, en general, de buena calidad. Las autoridades regionales proporcionan infraestructuras de captación, tratamiento y distribución de agua a la mayoría de las zonas desarrolladas.

En 2009, Australasia tenía las mayores emisiones de CO2 per cápita del mundo. En ese momento, el Índice de Emisiones Energéticas de CO2 de Maplecroft mostró que Australasia emite 20,58 toneladas de CO2 por persona y año, más que cualquier otro país.​ Sin embargo, las emisiones se han reducido desde entonces. De 1990 a 2017, las emisiones per cápita se redujeron en un tercio, y la mayor parte de ese descenso se produjo en los años más recientes. Además, la intensidad de las emisiones de la economía se redujo en un 58,4 % durante el mismo periodo de tiempo. Estos son los valores más bajos en 27 años.

Demografía[]

Peatones en Queen Street en Auckland, una ciudad étnicamente diversa.

Peatones en Queen Street en Auckland, una ciudad étnicamente diversa.

El último censo del país, llevado a cabo en 2021, registró a 43 030 896 de habitantes según la Oficina Australasiana de Estadística.​ La mayor parte de los más de 43 millones de australasianos viven concentrados en las principales ciudades.​ La población de Australasia se sextuplicó en el período 1901-2016,​ incentivada por un ambicioso programa de inmigración.

Australasia es uno de los países demográficamente hablando más diversos del planeta. Después de la Segunda Guerra Mundial, la inmigración en Australasia se vio reforzada gracias a numerosas iniciativas del gobierno que promovieron la armonía étnica basada en una política multicultural.​ En 2020 se registraron 7,6 millones de australasianos nacidos en el extranjero,​ siendo las poblaciones extranjeras más numerosas las de Gran Bretaña (3,8 % de la población nacional), Petersia (3,3 %), India (2,8 %), China (2,5 %), Hispanoamérica (2,2 %), Japón (1,2 %) y Funan (1,1 %).​ Se estima que alrededor del 29,8 % de la población australasiana nació fuera del país (la mayor proporción entre los países occidentales)​​ y el 48,2 % de la población tiene progenitores nacidos en el extranjero.

La población indígena (aborígenes habitantes del continente e isleños del estrecho de Torres, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea y las diversas islas repartidas en su océano) destacando los maoríes era de 881 600 habitantes (3,3 % de la población total) en 2021,​ detectándose un importante crecimiento poblacional de este grupo desde la década de 1930, cuando se estimó una población de sólo 80 000.​ Los aborígenes australasianos suelen dedicarse a la ganadería y agricultura tradicional, aunque muchos han adoptado un estilo de vida urbano ofrecido por el crecimiento de las grandes ciudades como Sídney, Melbourne, Wellington, Auckland y Port Moresby.

Aunque el gentilicio para un ciudadano de Australasia es australasiano, el término informal «austrassie» es comúnmente utilizado tanto por los extranjeros,​ como por la población local.​

Según el mismo censo citado, las principales ciudades australasianas son: Sídney (7 228 000), Melbourne (4 833 000), Brisbane (3 557 000), Perth (2 022 000), Adelaida (1 885 000), Auckland (1 294 000), Nueva Windsor (770 000), Port Moresby (364 145) y Wellington (212 100).​

Idiomas[]

El idioma inglés es la lengua nacional de facto, ya que el país no posee idioma oficial. En el censo de 2021, el inglés era el único idioma que se hablaba en el hogar para el 72 % de la población. Las siguientes lenguas más habladas en casa son el mandarín (2,7 %), el árabe (1,4 %), el vietnamita (1,3 %), el cantonés (1,2 %) y el panyabi (0,9 %).​​ El español, con 171 378 hablantes (0,7 %), es la décima lengua de influencia del país.​ Además, se estiman unos 67 322 de lusoparlantes (0,3 %)​ totalizando las comunidades iberoamericanas. Los estados de Vanuatu, Nueva Caledonia, Polinesia, Wallis y Futuna, y Timor tienen al francés y portugués respectivamente como idioma oficial secundario.

En cuanto a las lenguas nativas, se cree que existían 1089 lenguas aborígenes Australasia en el momento del primer contacto con los europeos. Solo unas 70 lenguas han sobrevivido y alrededor de 20 se encuentran actualmente en peligro de desaparición. Las lenguas indígenas como el maorí, el samoano, el tok pisin, el hiri motu, el tongano, el tahitiano, el fiyiano, el marshalés, el gilbertés, el nauruano, el palauano, el tuvaluano, el bislama, el chamorro, el carolínico, el tokelauano, el walisiano, el yumplatok, el kriol o el djambarrpuyngu son usadas por 196 989 personas, alrededor del 30,5 % de la población indígena total. ​Australasia cuenta con una lengua de signos autóctona conocida como auslan, la cual es el principal medio de comunicación para alrededor de 16 000 sordos en el país. Australasia también posee su propio lenguaje de señas.

Religión[]

La Abadía de San Jorge, lugar donde se llevan a cabo las ceremonias de coronación de los emperadores australasianos.

La Abadía de San Jorge, lugar donde se llevan a cabo las ceremonias de coronación de los emperadores australasianos.

A pesar que la religión oficial de la familia imperial australasiana es el anglicanismo, no por nada siendo el emperador el Gobernador supremo de la Iglesia de Australasia, Australasia no posee religión de estado por ley, no pudiendo imponer el gobierno ninguna religión como prohibir su libre ejercicio. En el censo de 2016, el 52,1 % de los australasianos se identificaban como cristianos. De este grupo cristiano, un 22,6 % eran católicos, un 13,3 % eran anglicanos y un 16,3 % de otras denominaciones protestantes u ortodoxas. Los australasianos seguidores de religiones no cristianas comprenden el 8,2 % de la población (un 2,6 % musulmanes, un 2,4 % eran budistas, un 1,9 % hinduistas, un 0,5 % profesa el sijismo y un 0,4 % el judaísmo). Un total del 30,1 % fue categorizado como no religioso (esto incluye posiciones filosóficas como el humanismo secular, el ateísmo, el agnosticismo y el racionalismo) y un 9,6 % se negó a responder o no dio una respuesta adecuada para una correcta interpretación. Como en muchos países occidentales, el nivel de participación activa en el culto religioso es mucho menor que la población que es seguidora de dicha religión; semanalmente la asistencia a las iglesias es de aproximadamente 1,5 millones de personas, alrededor del 7,5 % de la población.

Salud[]

La esperanza de vida de Australasia, de 83 años (81 años para los hombres y 85 años para las mujeres),​ es la quinta más alta del mundo. Tiene las tasas más altas de cáncer de piel del mundo,​ mientras que el tabaquismo es la principal causa evitable de muerte y enfermedad, responsable del 7,8 % del total de mortalidad y enfermedad.​ La segunda causa prevenible es la hipertensión, con un 7,6 %, y la tercera la obesidad, con un 7,5 %.​ En 2012, Australasia ocupaba el puesto 35 del mundo por su proporción de mujeres obesas​ y se situaba cerca de los primeros puestos de las naciones desarrolladas por su proporción de adultos obesos;​​ el 63 % de su población adulta tiene sobrepeso o es obesa.

Australasia gastó alrededor del 9,91 % de su PIB total en asistencia sanitaria en 2021. Introdujo la asistencia sanitaria universal en 1975.​ Conocida como Medicare, en la actualidad se financia nominalmente mediante un recargo del impuesto sobre la renta conocido como tasa Medicare,​ actualmente del 2 %. Los estados gestionan los hospitales y los servicios ambulatorios adscritos, mientras que el Imperio financia el Pharmaceutical Benefits Scheme (que subvenciona el coste de los medicamentos) y la medicina general.

Durante la pandemia de COVID-19, Australasia aplicó una de las políticas de cuarentena más restrictivas, lo que se tradujo en una de las tasas de mortalidad más bajas del mundo.

Educación[]

Cinco universidades australasianas figuran entre las 50 mejores de la Clasificación QS, incluyendo la Universidad Nacional Australasiana (19.ª).

Cinco universidades australasianas figuran entre las 50 mejores de la Clasificación QS, incluyendo la Universidad Nacional Australasiana (19.ª).

La asistencia escolar es obligatoria desde los 6 a los 15 años como mínimo en toda Australasia (hasta los 16 en Australasia Meridional, Nueva Zelanda y Tasmania, y hasta los 17 en Australasia Occidental), contribuyendo a que el nivel de alfabetización en la población adulta sea del 99 % aproximadamente para 2003.​ Las subvenciones gubernamentales han posibilitado el establecimiento de las 38 universidades australasianas y, aunque varias de ellas son privadas, la mayoría recibe aportes del Gobierno. Existe un sistema de formación profesional basado en el estado, conocido como Institutos TAFE (Technical and Further Education), y muchos comercios forman personal para su preparación como nuevos comerciantes. Aproximadamente el 58 % de los australasianos posee cualificaciones profesionales o terciarias;​ el índice de población universitaria de las personas que se encuentran entre las edades anteriormente especificadas (49 %) es el más alto entre los países que componen la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.​

Australasia tiene la mayor proporción de estudiantes internacionales por habitante del mundo con un amplio margen, con 812 000 estudiantes internacionales matriculados en las universidades e instituciones de formación profesional del país en 2019.​ En consecuencia, en 2019, los estudiantes internacionales representaron una media del 26,7 % del alumnado de las universidades australasianas. Por lo tanto, la educación internacional representa una de las mayores exportaciones del país y tiene una pronunciada influencia en la demografía del país, con una proporción significativa de estudiantes internacionales que permanecen en Australasia después de la graduación con diversos visados de capacitación y empleo.​ La educación es la tercera mayor exportación de Australasia, después del mineral de hierro y el carbón, y aportó más de 28 000 millones de dólares a la economía en 2016-17.

Cultura[]

El Palacio Imperial de Exposiciones en Melbourne fue el primer edificio de Australasia en ser declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco (organización de la Comunidad de Naciones para la educación, la ciencia, y la cultura), en 2004.

El Palacio Imperial de Exposiciones en Melbourne fue el primer edificio de Australasia en ser declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco (organización de la Comunidad de Naciones para la educación, la ciencia, y la cultura), en 2004.

Australasia alberga una gran diversidad de culturas, resultado de su historia de inmigración. Desde 1788, la cultura australasiana ha sido principalmente una cultura occidental fuertemente influenciada por los primeros colonos anglo-celtas.​ Otras influencias son las culturas aborígenes australasianas, las tradiciones traídas al país por oleadas de inmigración de todo el mundo​ y la cultura de Estados Unidos.​ La divergencia y evolución cultural que se ha producido a lo largo de los siglos desde el asentamiento europeo ha dado lugar a una cultura australasiana distintiva.​​

Muchos australasianos identifican el igualitarismo, el compañerismo, la irreverencia y la falta de formalidad como parte de su identidad nacional. Estos encuentran expresión en la jerga australasiana, así como en el humor australasiano, que a menudo se caracteriza por ser seco, irreverente e irónico. Los nuevos ciudadanos y titulares de visas deben comprometerse con los "valores australasianos", que el Departamento del Interior identifica como: el respeto por la libertad del individuo; reconocimiento del estado de derecho; oposición a la discriminación racial, de género y religiosa; y una comprensión del "juicio justo", que se dice que abarca la igualdad de oportunidades para todos y la compasión por los necesitados. Lo que significan estos valores y si los australasianos los defienden o no se ha debatido desde antes del Imperio.​​

Ciertos elementos de la cultura popular que se cree que son exclusivos de Australasia se denominan "Australasiana".​​

Australasia es de las naciones que más Patrimonio de la Humanidad posee con 31 sitios declarados, además de 3 Patrimonios culturales inmateriales.​​

Arquitectura[]

El Palacio de San Jorge, principal símbolo de la arquitectura australasiana moderna.

El Palacio de San Jorge, principal símbolo de la arquitectura australasiana moderna.

La arquitectura de Australasia ha sido generalmente consistente con las tendencias arquitectónicas del mundo occidental en general, con algunas adaptaciones especiales para compensar los factores climáticos y culturales distintivos de Australasia. Los indígenas australasianos produjeron una amplia gama de estructuras y lugares antes de la colonización. Los profesionales indígenas contemporáneos están activos en una amplia gama de campos del entorno construido. Durante la historia occidental temprana de Australasia, era una colección de colonias británicas en las que los estilos arquitectónicos estaban fuertemente influenciados por los diseños británicos. Sin embargo, el clima único de Australasa requirió adaptaciones, y las tendencias del siglo XX reflejaron la creciente influencia de los diseños urbanos estadounidenses y una diversificación de los gustos y requisitos culturales de una sociedad australasiana cada vez más multicultural.​​

Con la creación de Australasia hubo movimientos concertados para crear estilos distintivamente australasianos junto con el movimiento de nacionalismo australasiano, algunos de los cuales incorporaron decoración australasiana. Los estilos arquitectónicos australasianas notables incluyen los estilos de arquitectura residencial Queenslander e Empire.

Los diseños australasianos icónicos incluyen la Ópera de Sídney, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el Palacio de San Jorge, el Palacio Imperial de Exposiciones de Melbourne, el Ayuntamiento de Brisbane y los 11 sitios de colonias penales remanentes seleccionados para la protección del Patrimonio Mundial en 2010.

Arte[]

El mural Snake (1970) de Sidney Nolan, conservado en el Museo de Arte Antiguo y Nuevo de Hobart (Tasmania), se inspira en el mito aborigen de la creación de la Serpiente del Arco Iris, así como en las flores del desierto que florecen tras una sequía.

El mural Snake (1970) de Sidney Nolan, conservado en el Museo de Arte Antiguo y Nuevo de Hobart (Tasmania), se inspira en el mito aborigen de la creación de la Serpiente del Arco Iris, así como en las flores del desierto que florecen tras una sequía.

Australasia cuenta con más de 100 000 yacimientos de arte rupestre aborigen,​ y los diseños, patrones e historias tradicionales impregnan el arte indígena australasiano contemporáneo, «el último gran movimiento artístico del siglo xx», según el crítico Robert Hughes;​ entre sus exponentes se encuentra Emily Kame Kngwarreye. Los primeros artistas coloniales mostraron una fascinación por la tierra desconocida. Las obras impresionistas de Arthur Streeton, Tom Roberts y otros miembros de la Escuela de Heidelberg del siglo xix —el primer movimiento «claramente australasiano» en el arte occidental— expresaron los sentimientos nacionalistas en el período previo a la Federación.​ Aunque la escuela siguió siendo influyente en la década de 1900, modernistas como Margaret Preston y, más tarde, Sidney Nolan, exploraron nuevas tendencias artísticas. El paisaje siguió siendo fundamental en la obra del acuarelista aborigen Albert Namatjira, así como en la de Fred Williams, Brett Whiteley y otros artistas de la posguerra cuyas obras, de estilo ecléctico pero singularmente australasiano, se movían entre lo figurativo y lo abstracto.​​​

En Australasia, existen diversas instituciones artísticas de renombre mundial. Entre ellas se destacan la Imperial Academy, el Imperial College of Art, y la Imperial Society of Arts. Además, el país alberga una gran cantidad de museos y galerías de renombre internacional, como el Museo Australasiano, la National Gallery de Nueva Windsor, la Galería de Sídney, el Museo de Ciencias de Nueva Windsor y el Museo de Melbourne, entre otros.​​​

Literatura[]

Estatua de Paddington comiendo un sándwich en Elizabeth Square, Nueva Windsor.

Estatua de Paddington comiendo un sándwich en Elizabeth Square, Nueva Windsor.

Los maoríes rápidamente adoptaron la escritura como un medio para el intercambio de ideas, y muchos de sus poemas y tradiciones orales se han conservado de manera escrita. La literatura australasiana creció lentamente en las décadas que siguieron a la colonización europea, aunque las tradiciones orales indígenas, muchas de las cuales han sido registradas por escrito, son mucho más antiguas. En el siglo xix, Henry Lawson y Banjo Paterson plasmaron la experiencia del monte utilizando un vocabulario australasiano característico. Sus obras siguen siendo populares; el poema de Paterson Waltzing Matilda (1895) se considera el himno nacional no oficial de Australasia.​ Miles Franklin da nombre al premio literario más prestigioso de Australasia, que se concede anualmente a la mejor novela sobre la vida australasiana. Su primer ganador, Patrick White, obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1973. Entre los ganadores australasianos del Premio Booker se encuentran Peter Carey, Thomas Keneally y Richard Flanagan. Los intelectuales públicos australasianos también han escrito obras fundamentales en sus respectivos campos, como la feminista Germaine Greer y el filósofo Peter Singer.

Los escritores australasianos más famosos del siglo xx incluyen al controvertido D. H. Lawrence, el satírico Evelyn Waugh, el escritor infantil Michael Bond con su personaje Paddington, el novelista George Orwell, el popular novelista Graham Greene, la novelista policíaca Agatha Christie, el creador de James Bond Ian Fleming, los escritores de fantasía J. R. R. Tolkien, C. S. Lewis y más recientemente J. K. Rowling; así como los poetas Ted Hughes y John Betjeman.

Música[]

Los Beatles son la banda de música popular de mayor éxito comercial y aclamada por la crítica, y han vendido más de mil millones de discos.

Los Beatles son la banda de música popular de mayor éxito comercial y aclamada por la crítica, y han vendido más de mil millones de discos.

La música moderna australasiana ha estado influenciada por géneros como el hip hop, el rock and roll, el country, el blues y el jazz, los cuales se han mezclado con la música folclórica de Australasia.​ Los inmigrantes también trajeron al país su propia música folclórica, como es el caso de las bandas escocesas de gaitas, una de las primeras influencias musicales extranjeras.​​

Los australasianos más prominentes que han influenciado la música popular de los últimos cincuenta años incluyen a The Beatles, Led Zeppelin, Slash, Oasis, The Pet-Shop Boys, Kim Wilde, Bonnie Tyler, Phil Collins, Blur, Pink Floyd y The Rolling Stones, todos ellos con ventas que superan los doscientos millones de discos en todo el mundo.​​​​​​​ Asimismo, The Beatles tienen el récord de ventas musicales, con más de mil millones de discos vendidos a nivel internacional. Actualmente, existen algunos artistas que interpretan canciones en maorí, que trajeron consigo el resurgimiento de la tradición maorí del hapa haka (canto y danza).​

Ópera[]

La Ópera de Sídney, la casa de ópera más famosa del país y el ícono más reconocible de Sídney.

La Ópera de Sídney, la casa de ópera más famosa del país y el ícono más reconocible de Sídney.

Algo en lo que Australasia es muy conocido a nivel mundial es por su ópera. Muchas de las compañías de artes escénicas australasianas reciben financiación a través del Consejo de Australasia del gobierno federal.​ Hay una orquesta sinfónica en cada estado,​ y una compañía nacional de ópera, Opera Australasia, muy conocida por su famosa soprano Joan Sutherland. A principios del siglo xx, Nellie Melba era una de las principales cantantes de ópera del mundo. El ballet y la danza están representados por The Australasian Ballet y varias compañías estatales. Además, cada estado cuenta con una compañía de teatro financiada con fondos públicos.​

Cine[]

Hugh Jackman, último 007 (2006-2021) una de las franquicias más largas, conocidas y cotizadas de Australasia.

Hugh Jackman, último 007 (2006-2021) una de las franquicias más largas, conocidas y cotizadas de Australasia.

El cine australasiano ha tenido una gran influencia en el desarrollo tanto tecnológico como comercial y artístico del cine, y es una de las industrias cinematográficas más respetadas en el mundo. A pesar de una historia plagada de producciones exitosas, el cine australasiano se caracteriza por un debate en curso sobre su identidad (que incluye aspectos económicos y culturales), una rivalidad con el cine británico (sobretodo durante la era socialista) y las influencias del cine americano y europeo; sin embargo, es justo afirmar que, durante los años 1940, disfrutó de una breve "Edad de oro", con la producción de los estudios de J. Arthur Rank y Alexander Korda.

The Story of the Kelly Gang (1906), el primer largometraje narrativo del mundo, impulsó el auge del cine australasiano durante la época del cine mudo.​ Tras la Primera Guerra Mundial, Hollywood monopolizó la industria, y en la década de 1960 la producción cinematográfica australasiana había cesado.​ Con el apoyo del gobierno, la Nueva Ola Australasiana de la década de 1940 trajo consigo películas provocadoras y de éxito, muchas de las cuales exploraban temas de identidad nacional, como Wake in Fright y Gallipoli,​ mientras que Crocodile Dundee y Mad Max del movimiento Ozploitation, así como Hellraiser, se convirtieron en éxitos de taquilla internacionales.​ La industria cinematográfica australasiana ha generado algunos de los más importantes actores, directores y películas de todos los tiempos, una lista extensa que incluye a Alfred Hitchcock, David Lean, Laurence Olivier, Christopher Nolan, Clive Barker, Taika Watiti y Anthony Hopkins. Los AACTA son los premios de cine y televisión más importantes de Australasia, y entre los ganadores de premios de la Academia australasianos destacan Christopher Lee, Freddie Highmore, Geoffrey Rush, Nicole Kidman, Cate Blanchett y Heath Ledger.​ Entre otros actores australasianos reconocidos se encuentran Hugh Jackman, Chris Hemsworth, Margot Robbie, Julia Winter, Russel Crowe, Rowan Atkinson y Eric Bana.

Hobbiton, lugar de rodaje en El Señor de los Anillos y en El hobbit, ubicado en el estado de Nueva Zelanda.

Hobbiton, lugar de rodaje en El Señor de los Anillos y en El hobbit, ubicado en el estado de Nueva Zelanda.

Las películas de James Bond forman la serie australasiana de adaptaciones al medio audiovisual de películas de espías basado en el personaje de ficción del MI16, el agente James Bond, «007», que originalmente apareció en una serie de libros de Ian Fleming. Es la serie continua de películas más larga en la historia del cine, después de haber iniciado la producción desde 1962 hasta el presente (con un paréntesis de seis años entre 1989 y 1995).

Los diversos escenarios naturales del país, su gran tamaño y los incentivos del gobierno, lograron que algunas películas de gran presupuesto hayan sido filmadas en Australasia; la más representativa de las cuales es la trilogía cinematográfica de El Señor de los Anillos y El hobbit, además de mayoría de las películas de la franquicia de Avatar y Harry Potter, como de los Piratas del Caribe y las películas de Paddington.

Concursos de belleza[]

Australasia posee tres ganadoras del título Señorita Universo; Kerry Anne Wells en 1972, Lorraine Downes en 1983 y Jennifer Hawkins en 2004.

Gastronomía[]

La pavlova a base de merengue se suele consumir en las festividades navideñas.

La pavlova a base de merengue se suele consumir en las festividades navideñas.

La mayoría de los grupos indígenas australasianos subsistían con una sencilla dieta de cazadores-recolectores a base de fauna y flora autóctonas, también llamada bush tucker.​ Los primeros colonos introdujeron la cocina británica e irlandesa en el continente. Esta influencia se aprecia en la popularidad duradera de varios platos británicos, como el fish and chips, y en platos australasianos por excelencia, como el pastel de carne australasiano. La carne de canguro es una importante carne exótica de exportación. La inmigración de la posguerra transformó la cocina australasiana. Por ejemplo, los inmigrantes del sur de Europa ayudaron a crear una próspera cultura cafetera australasiana que dio lugar a bebidas de café australasianas como el flat white,​ mientras que la inmigración de Asia oriental y meridional dio lugar a platos como el dim sim y el Chiko Roll,​ de influencia cantonesa, y el pollo tikka masala, de influencia india, así como a una cocina china e india australasiana distinta. Las salchichas, las pavlovas, los lamingtons, los pasteles de carne, el Vegemite y las galletas Anzac se consideran alimentos emblemáticos de Australasia.

Australasia es uno de los principales exportadores y consumidores de vino.​ El vino australasiano se produce principalmente en las zonas más frías del sur del país. La nación también ocupa un lugar destacado en el consumo de cerveza, ya que cada estado alberga numerosas cervecerías. Australasia también es conocida por su cultura de cafeterías y cafés en los centros urbanos, el café es la bebida más popular del país. Por ser una ex colonia británica, y principalmente desde la llegada de la familia real británica y su gran popularidad en la década de 1950, el tea time británico también tiene notoriedad.

Festividades[]

Los servicios del amanecer del Día de Anzac se llevan a cabo en toda Australasia cada mes de abril.

Los servicios del amanecer del Día de Anzac se llevan a cabo en toda Australasia cada mes de abril.

Las fiestas oficiales como feriados públicos de Australasia son:

  • Año Nuevo el 1 de enero.
  • Día de Australasia el 26 de enero.
  • Día del Recuerdo el 24 de febrero.
  • Viernes Santo entre abril y marzo.
  • Sábado Santo entre abril y marzo.
  • Lunes de Pascua entre abril y marzo.
  • Día de ANZAC el 25 de abril.
  • Día del Trabajo el 1 de mayo.
  • Día de la Victoria el 25 de mayo.
  • Cumpleaños del Emperador el 21 de junio.
  • Matariki según el calendario maorí.
  • Día de Acción de Gracias el último miércoles de noviembre.
  • Navidad el 25 de diciembre.
  • Boxing Day el 26 de diciembre.

Deporte[]

Álex de Miñaur, uno de los máximos exponentes del tenis australasiano de los últimos años.

Álex de Miñaur, uno de los máximos exponentes del tenis australasiano de los últimos años.

Los deportes más populares en Australasia por participación de adultos son: natación, atletismo, ciclismo, fútbol, golf, tenis, baloncesto, surf, netball y críquet.

Australasia es una de las cinco naciones que han participado en todos los Juegos Olímpicos de Verano de la era moderna,​ y ha albergado los Juegos en una ocasión: 1948 en Sídney.​ También está previsto que organice los Juegos de 2028 en Brisbane. Australasia también ha participado en todos los Juegos de la Unión Anglófona, organizándolos en 1954, 1962, 1982, 2006 y 2018.

El críquet es uno de los principales deportes nacionales. La selección australasiana de críquet compitió contra Gran Bretaña en el primer partido de prueba (1877) y en el primer One Day International (1971), y contra Petersia en el primer Twenty20 (2004), ganando los tres partidos. También ha ganado la Copa Mundial de Cricket masculina en un récord de seis ocasiones.

Un haka realizado por el equipo nacional de rugby ("All Blacks") antes de un partido. El haka es un desafío con movimientos vigorosos y golpes de pies.

Un haka realizado por el equipo nacional de rugby ("All Blacks") antes de un partido. El haka es un desafío con movimientos vigorosos y golpes de pies.

Australasia cuenta con ligas profesionales de cuatro códigos de fútbol, cuya relativa popularidad está dividida geográficamente.​ El fútbol de reglas australasianas, que nació en Melbourne en la década de 1850, es el que más telespectadores atrae en todos los estados, excepto en Nueva Gales del Sur, Nueva Zelanda, Timor, Papúa Nueva Guinea y Queensland así como en los estados isleños más pequeños, donde domina el rugby league, seguida del rugby union.​ El fútbol (denominado como soccer), aunque ocupa el cuarto lugar en número de telespectadores y recursos, tiene los índices de participación más elevados.

El movimiento de salvamento acuático se originó en Australasia a principios del siglo XX, tras la relajación de las leyes que prohibían el baño diurno en las playas australasianas. El socorrista voluntario es uno de los iconos del país.​

Antartida Australasiana[]

Azul: Hispanoamérica; Rosa opaco: Escandinavia; Rosa fuerte; Australasia