Historia Alternativa
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Concertación de Partidos por la Democracia
Historia Alternativa: Viva el Cambio


Concertación de Partidos por la Democracia

Presidentes: Mariana Aylwin (DC)
Álvaro Elizalde (PS)
Felipe Harboe (PPD)
Ernesto Velasco (PRSD)
Líder: Ricardo Lagos Escobar
Fundado: 2 de febrero de 1988
Ideología: Socialismo cristiano
Socialdemocracia
Progresismo
Socialismo
Humanismo cristiano
Posición política: Centroizquierda e Izquierda
Partidos: PDC
PS
PPD
PR
Sede: Bandera de Chile Santiago de Chile
Senadores:
20/40
Cámara de Diputados:
62/120
Alcaldes:
136/278
Concejales:
1098/2224

Concertación de Partidos por la Democracia —conocida también como Concertación— es una coalición de partidos políticos de izquierda, centroizquierda y centro, que gobernó Chile en dos oportunidades, de 1990 a 2000 y de 2006 a 2012, siendo actualmente el principal referente opositor al gobierno de centroderecha de Sebastián Piñera.

Creada el 2 de febrero de 1988 como Concertación de Partidos por el No, aglutinó a los principales sectores de la oposición al Régimen Militar de Augusto Pinochet, a quien derrotó en el plebiscito nacional del 5 de octubre de 1988. Ya en el gobierno, logró triunfar en todas las elecciones desde 1989 hasta la presidencial de 2000, cuando la Alianza por Chile, dirigida por Joaquín Lavín se hizo con la La Moneda. En 2005 volvió a gobernar con Ricardo Lagos, y posteriormente volvió a perder en 2011 con Sebastián Piñera.

Está integrada por los partidos Demócrata Cristiano (DC), Por la Democracia (PPD), Radical Socialdemócrata (PRSD) y Socialista (PS). A estos, se sumaban originalmente el MAPU Obrero Campesino, el Partido Liberal y otros movimientos civiles de los años 1980, hoy todos desaparecidos o fusionados en otros partidos. Sus partidos integrantes suman en total 417 mil militantes, convirtiendo a la Concertación en una de las fuerzas políticas más grandes de América Latina.

Su símbolo, el arcoíris, representaba la variedad de proyectos e intereses que confluyen en la coalición.

Historia[]

Antecedentes y creación[]

Véase tambiénPlebiscito Nacional de Chile de 1988
Bandera del NO

La bandera de la Concertación de Partidos por el No llevaba el arcoíris, principal símbolo de la oposición al Régimen Militar chileno.

En marzo de 1987, la ley 18603, Orgánica Constitucional de los Partidos Políticos, permitió que las organizaciones y movimientos contrarios al régimen militar, que hasta ese entonces funcionaban en la clandestinidad, pudieran reorganizarse legalmente como partidos políticos. De este modo se legalizaron los partidos políticos preexistentes a 1973, como el Partido Demócrata Cristiano y el Partido Radical, entre otros, y se crearon una decena de otros partidos nuevos o que constituían facciones de otros partidos antiguos.

Según las disposiciones transitorias de la Constitución Política de 1980, el régimen liderado por Augusto Pinochet debía cesar en el cargo el 11 de marzo de 1989. En los noventa días previos la Junta debería proponer un nuevo candidato a presidente que debía ser ratificado por plebiscito. Dicha consulta fue fijada para el 5 de octubre de 1988, y el 30 de agosto de ese año, la Junta militar propuso a Pinochet como candidato para seguir en el cargo otros ocho años. De ser rechazado el candidato del régimen, se debía convocar a elecciones abiertas para elegir un nuevo presidente.

Concentración masiva en apoyo al No

Concentración masiva de adherentes al «No» durante la campaña para el plebiscito de 1988.

La oposición a la dictadura se organizó en la Concertación de Partidos por el No, cuyo nombre hacía referencia al llamado a votar que «No» a Pinochet en el plebiscito nacional, y fue fundada el 2 de febrero de 1988 en un acto realizado en el Hotel Tupahue de Santiago. La coalición de los partidos opositores adoptó un arcoíris como logotipo, que buscaba simbolizar la unión heterogénea de partidos y movimientos políticos, con un espectro desde el centro político hasta la izquierda, además de buscar simbolizar un futuro mejor. La campaña por el «No» a Pinochet destacó por su franja electoral y sus masivas concentraciones dadas en el marco de la «Marcha de la alegría», que recorrió Chile desde Arica (por el norte) y Puerto Montt (por el sur), finalizando en Santiago el 2 de octubre, días antes del plebiscito. Finalmente, el 5 de octubre la Concertación de Partidos por el No resultó ganadora por un 55,99%, de la opción que respaldaba, frente al 44,01 % de la opción «Sí». En conmemoración a ese triunfo, el 5 de octubre ha pasado a ser un día de fiesta para la Concertación y los gobiernos que ha encabezado.

Tras el plebiscito que le fue desfavorable, Pinochet convocó a elecciones para elegir presidente y Congreso Nacional, el cual sesionaría por primera vez desde 1973, ambas fijadas para el 14 de diciembre de 1989. De los partidos que conformaron la Concertación de Partidos por el No, la mayoría se mantuvo en el pacto —ahora llamado Concertación de Partidos por la Democracia desde el 14 de octubre de 1988— para las nuevas elecciones, incluyendo al Partido Demócrata Cristiano, el Partido por la Democracia, el Partido Radical, el sector «renovado» del Partido Socialista (PS-Núñez), el Partido Humanista, el Partido Social Democracia de Chile y el Partido Los Verdes. La Concertación decidió postular como candidato único a la elección presidencial de 1989 al líder demócratacristiano Patricio Aylwin, cuyo partido se impuso a los demás por su peso militante y por su moderación ideológica.

Las elecciones de 1989 fueron la primera victoria electoral de la coalición pues, además del triunfo de Aylwin en primera vuelta con la mayoría absoluta de los votos (55,2% de los votos), también se logró mayoría de votos en los diputados y senadores que disputaban cargos en las elecciones parlamentarias, aunque por la naturaleza binominal del sistema electoral, no obtuvo el control del Senado.

Los gobiernos demócratacristianos[]

Patricio Aylwin con su gabinete.

Gabinete de Patricio Aylwin en 1990.

Presidente Frei Ruiz-Tagle

Eduardo Frei Ruiz-Tagle durante su discurso del 21 de mayo de 1994.

El 11 de marzo de 1990, el demócratacristiano Patricio Aylwin recibió la presidencia de Chile de manos de Augusto Pinochet, quien se mantuvo como comandante en jefe del Ejército. Uno de los primeros objetivos del gobierno de Aylwin fue precisamente comenzar a reducir el poder de los militares y a la vez, esclarecer las violaciones de derechos humanos cometidas durante los años de dictadura, mediante la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, también conocida como la Comisión Rettig. Sin embargo, dichos esfuerzos tuvieron poco éxito, tanto por la fuerte autonomía de los militares, que criticaron duramente a la Comisión Rettig y publicaron su propio informe a fines de 1991, como por la oposición de la derecha política. Ejemplos de ello fueron los sucesos conocidos como «ejercicio de enlace» (1990) y el Boinazo (1993).

En cuanto a las políticas económicas, el primer gobierno concertacionista, así como los sucesivos, no modificaron mayormente la línea trazada por el régimen militar, a pesar de que se realizaron diversos programas de ayuda para los sectores más necesitados de la población, los cuales no fueron capaces de equilibrar la distribución de la riqueza.En el periodo de Aylwin, la pobreza bajó en Chile del 45 % al 36 %.

Durante el primer gobierno concertacionista, la Concertación fue adoptando su forma definitiva. Así, en 1991, el Partido Humanista y el Partido Los Verdes se fusionaron en la Alianza Humanista Verde, partido instrumental que se mantuvo en la coalición hasta 1993. En 1994 los partidos con menor representación del conglomerado, el Partido Radical y la Socialdemocracia Chilena se fusionaron en el Partido Radical Socialdemócrata (PRSD).

En cuanto a las elecciones, la coalición ganó las primeras elecciones municipales en 1992, así como las elecciones parlamentarias de 1993, en las cuales se renovó la totalidad de la Cámara y una mitad del Senado. En ese mismo momento, en la elección presidencial de 1993, la coalición logró elegir a su segundo presidente, el demócratacristiano Eduardo Frei Ruiz-Tagle, quien derrotó ampliamente al candidato de centroderecha Arturo Alessandri Besa. Frei había sido elegido como candidato de la Concertación mediante una elección primaria abierta celebrada el 23 de mayo de 1993, en la cual venció al socialista Ricardo Lagos.

Frei asumió el 11 de marzo de 1994, iniciando su periodo de seis años. En materia política, continuó la transición hacia la democracia iniciada por Aylwin, aunque con un tono más conservador que este último, favoreciendo la llamada "política de los consensos", y en el aspecto económico, se profundizó el sistema neoliberal, mediante la privatización de empresas del Estado y la expansión de los lazos comerciales de Chile mediante la negociación y firma de tratados de libre comercio con algunos países de Europa, América y Asia. Sin embargo, hacia finales de su periodo, la crisis financiera asiática frenó las exportaciones del país y aumentó el desempleo.

Algunos de los principales problemas que tuvo el gobierno de Frei fueron el arresto de Augusto Pinochet en Londres en 1998, y los problemas energéticos provocados por la sequía de 1998-1999, por lo cual se firmó el "Protocolo Gasífero" con Argentina para proveer gas natural a las plantas termoeléctricas chilenas. Con el país transandino también se firmó el acuerdo que terminó con el litigio del campo de hielo Patagónico Sur entre ambas naciones.

Para la elección presidencial de 1999, la Concertación realizó una elección primaria entre Ricardo Lagos y el demócratacristiano Andrés Zaldívar, el 30 de mayo de 1999. La primaria tuvo una amplia participación, con más de 1 300 000 votantes, la cual dio por ganador al socialista por un aplastante 71.1 % de las preferencias. Ninguno de los candidatos logró obtener más del 50 % de los votos en la elección del 12 de diciembre, debiendo pasar Lagos con el candidato de la derecha, Joaquín Lavín, a segunda vuelta, en la que el abanderado de la Alianza ganó por un estrecho 50,28 %.

La alternancia en el poder[]

Afiche Campaña Ricardo Lagos

"crecer con igualdad" el lema de campaña de Ricardo Lagos en las elecciones de 1999 y 2005.

Emblema campaña Soledad Alvear 2002 CNS

El eslógan de campaña de Soledad Alvear, candidata presidencial del Partido Demócrata Cristiano en dos oportunidades.

El 11 de marzo de 2000 asumió la presidencia de Chile Joaquín Lavín, siendo el primer presidente de centroderecha elegido democráticamente en cuarenta y dos años. La inestabilidad económica de Chile se comenzó a terminar a medida que se implementaron las políticas del nuevo gobierno que representaron una profundización de la economía social de mercado. El gobierno de la Alianza por Chile comenzó a tener una gran popularidad que llegó de la mano de la recuperación de la economía; Lavín obtuvo niveles de aprobación de hasta un 60% lo cual se vio perjudicado por la incorporación del país en el conceirto internacional, con la participación de Chile en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, su aprobación a la invasión a Irak por los Estados Unidos —frente a eventuales consecuencias en la firma del tratado de libre comercio con ese país, que finalmente no ocurrieron—, y la firma de otros tratados de libre comercio con la Unión Europea y China.

La apretada elección presidencial de 1999-2000 y la pérdida de la presidencia de la república fue el antecedente para el progresivo fin de la hegemonía electoral de la Concertación. Las elecciones municipales de 2000 dieron casi la mitad de los votos a la derechista Alianza por Chile, lo cual se vio confirmado en las elecciones parlamentarias del año siguiente, donde el Partido Demócrata Cristiano perdió su liderazgo hasta ese entonces indiscutido, siendo superado en votación por la Unión Demócrata Independiente (UDI). Las elecciones municipales de 2004 supusieron un alivio para la Concertación, pese a que la derecha tuvo un resultado mejor al esperado por la popularidad del gobierno.

Para las elecciones presidenciales de 2005, la Concertación eligió mediante elecciones primarias al candidato a la presidencia para el periodo 2006-2012, donde se enfrentaron el socialista Ricardo Lagos y la demócrata cristiana Soledad Alvear. El primero venció y el 11 de diciembre, Lagos logró un 45,96% de los votos, quedando debajo del oficialista Pablo Longueira que obtuvo 46,50%. En la segunda vuelta, el fundador de la concertación dio vuelta el resultado y se impuso con el 51,36% contra un 48,64% del ministro del interior de Joaquín Lavín.

En consecuencia al resultado electoral, la Concertación de Partidos por la Democracia volvió al gobierno. Lagos asumió como el primer presidente socialista de Chile tras Salvador Allende el 11 de marzo de 2006, iniciando así el tercer gobierno concertacionista. Su primer año de gobierno se vio marcado por las protestas estudiantiles y la muerte de Augusto Pinochet en diciembre de 2006, ante el cual el presidente se negó a realizar funeral de Estado ni a decretar duelo oficial. La popularidad de Lagos comenzó a repuntar en la mitad de su mandato, marcado por un fuerte énfasis social, a través de programas como Chile Crece Contigo y Chile Solidario, las reformas constitucionales que eliminaron los senadores vitalicios y designados y por el manejo del gobierno ante la crisis económica mundial de 2008. Sin embargo, su gobierno tendría dificultades al final de su mandato con el terremoto que afectó a la zona centro sur del país y el rescate minero que culminó en un éxito internacional. Ya avanzadas las obras de reconstrucción, las elecciones nuevamente pusieron en riesgo la continuidad del proyecto concertacionista.

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Sebastián Piñera y Ricardo Lagos, los dos presidentes del periodo conocido como alternancia en el poder.

Las fuerzas del conglomerado de centroizquierda venían en decadencia desde las elecciones municipales de 2008, cuando la Concertación dividió sus fuerzas en dos pactos electorales, la Concertación Democrática y la Concertación Progresista. La derecha venció en alcaldes pero la centroizquierda obtuvo la mayoría de concejales, en el marco de un aumento en la votación de la Alianza y una disminución en la votación de la Concertación. Las elecciones parlamentarias del año siguiente supusieron un duro revés para el oficialismo. Mientras se fortalecía la Unión Demócrata Independiente (UDI), Renovación Nacional (RN) y los partidos de centroizquierda se veían debilitados frente al descarte de un pacto instrumental con Juntos Podemos Más. La concertación perdió la mayoría absoluta en el senado y en la cámara baja. El debilitamiento del progresismo, dividido entre los comunistas y humanistas por un lado y los socialistas por el otro, favorecieron las aspiraciones electorales del Partido Demócrata Cristiano (PDC) con su candidata Soledad Alvear, en aquel entonces, senadora por Santiago Oriente. El alvearismo no obtuvo un respaldo total dentro de la coalición, y una gran cantidad de votos más duros de la izquierda terminaron en la candidatura de Marco Enríquez-Ominami, un ex militante del Partido Socialista y fundador del Partido Progresista. Alvear, pese a todo, pasó a segunda vuelta pero no logró derrotar al candidato de la oposición, Sebastián Piñera. La derecha nuevamente volvía al poder y la concertación debía liderar la oposición al nuevo gobierno.

Con el nuevo triunfo electoral de la derecha, la Concertación se encontró en el momento de mayor crisis de su historia, planteándose incluso el fin de la coalición. Sin embargo, sus partidos integrantes acordaron en enero de 2012 continuar con el pacto. Una recuperación obtuvo la coalición en las elecciones parlamentarias del año siguiente, donde recuperó la mayoría en la Cámara de Diputados obteniendo 62 diputados. Pese a los acercamientos que ha tenido el presidente Sebastián Piñera con algunos sectores del Partido Demócrata Cristiano (PDC), el concertacionismo ha liderado una oposición férrea a la administración actual, lo que terminó perjudicando su imagen y tuvo como consecuencia la disminución de sus niveles de aprobación, a favor de la oficialista Alianza por Chile. Las tensiones internas se incrementaron luego de la llegada a la directiva democratacristiana de Mariana Aylwin quien sucedió a Ignacio Walker, quienes han tratado de corregir los lineamientos que ha adoptado la coalición en el último tiempo. Pese a ser la fuerza más votada del pacto, la democracia cristiana ha debido hacer peso al fortalecimiento del Partido Socialista (PS), en desmedro del Partido por la Democracia (PPD), al desatarse las pugnas por el liderazgo de la coalición.

Actualidad[]

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El presidente de la gente, lema de campaña de José Miguel Insulza.

La concertación obtuvo un nuevo revés tras su derrota en las elecciones parlamentarias y elecciones presidenciales del 2017. En las municipales anteriores el resultado también había sido bastante regular para las aspiraciones de la centroizquierda. El conglomerado opositor perdió la mayoría en la cámara baja y fue forzado a un empate en ambas cámara del Congreso Nacional. Su candidato presidencial, José Miguel Insulza, quién había vencido a la demócrata cristiana Carolina Goic perdió por diez puntos frente al oficialista Andrés Allamand, el nuevo presidente de la República. El auge del pacto Juntos Podemos Más, que en las elecciones obtuvo más de un 13% de la votación terminó perjudicando a la centroizquierda tradicional, lo que vendría a explicar su maciza derrota frente a la derecha. En la actualidad se encuentran los partidos políticos en un estado de reflexión interno frente a la derrota y se esperan cambios directivos o incluso una configuración del mapa político chileno.

Véase también[]

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