Introducción

El concilio de Roma del 741 fue uno de los concilios más importantes ya que produjo una unificación de la mayoría de las versiones del cristianismo sobre todo entre los ortodoxos o iglesias orientales (No confundir con la iglesia católica ortodoxa no existente) y católicos, además se finalizó con la herejía iconoclasta. También se trataron otros asuntos como la relación con los musulmanes y la creación de los Estados Pontificios. Los participantes fueron la Hermandad cristiana, el papa Gregorio III y Anastasio.

Antecedentes

En los comienzos del siglo VIII la religión cristiana se encontraba muy dividida, por un lado la iglesia católica fiel al papado de Roma, en esta vertiente se situaban el Reino Lombardo, el Ducado de Baviera, el Reino Franco, entre otros reino del oeste, por otro lado estaban las iglesias orientales que se extendía por todo el Imperio Bizantino liderada por diferentes patriarcas, otra vertiente de peso era la iconoclasta que había adoptado el emperador León III, las divisiones se produjeron en el Concilio Ecunémico de Calcedonia del 451 y otros concilios anteriores. La iglesia cristiana se había ido dividiendo en diversos patriarcados, el de Roma, el más poderoso y de mayor independencia, el de Constantinopla, el segundo más poderoso y controlado por los bizantinos (Aunque con la aceptación de la iconoclasta había perdido influencia), el de Alejandría, muy alejado de Roma desde el Concilio de Calcedonia y que había perdido influencia desde la conquista omeya de Egipto, el de Antioquía y el de Jerusalén, que habían perdido influencia desde que los musulmanes conquistaran esas zonas .Estos patriarcas pese al estar oficialmente bajo la autoridad el papa actuaban de forma independiente apoyados por lo bizantinos no deseosos de depender de Roma. Los conflictos fueron muy intensos entre lombardos y bizantinos, además con el papado por las diferencias religiosas y la influencia en Italia. También León III se enfrentó al patriarcado de Constantinopla por haberlos dejado de lado, sin embargo la relación se mantuvo sostenible.

Toda esta situación cambió radicalmente en el 732 en el que se produjo un acercamiento entre todos los cristianos. Anteriormente bizantinos y lombardos ya habían realizados importantes acercamientos favorecidos por León III y Liutprando. Ese año debido al peligro que presentaban los omeyas tras la Batalla de Poitiers se vivió un espíritu de colaboración. También el papa Gregorio III y el patriarca Anastasio uno de los principales dentro de las iglesias orientales habían estrechado la relación debido al abandono de los bizantinos de los ortodoxos y a la consciencia común de que la cristiandad debía estar unida contra los musulmanes. Fruto de estás ideas se creó en el 733 la Hermandad cristiana compuesta por el Ducado de Baviera, el Imperio Bizantino y el Reino Lombardo, que pretendía expulsar de Europa a los omeyas y defender el cristianismo. Así participó en la Guerra omeya-cristiana con éxito parcial por lo que la hermandad se mantuvo.

Durante los próximos años Gregorio III y Anastasio comenzaron diálogos para tratar posturas sobre los musulmanes, en estas conservaciones se planteó la posibilidad de una unión entre las dos iglesias debido a que las diferencias eran sólo políticas pero no se llegó a nada. En el año 741 el emperador León III muere y hereda su hijo Constantino V el cual renuncia a la herejía iconoclasta y adopta de nuevo el cristianismo oriental.

En este contesto Gregorio III convoca el Concilio de Roma del 741 que pretende unir a los cristianos bajo a una sola bandera religiosa que liderada la Hermandad cristiana que era una unión político-militar. Así fueron convocados los miembros de la hermandad: Odilón I de Baviera, Constantino V de Bizancio y Liutprando de Pavía. Además también se invitó el patriarca de Constantinopla Anastasio, el patriarca de Alejandría Teodoro, el resto de patriarcas entre otros lideres de la iglesia oriental, líderes iconoclastas y demás herejías.

Debate religioso sobre el islam y la naturaleza de Cristo

Hasta el Concilio de Roma del 741 no se había determinado una postura clara sobre el islam. Así durante el concilio los obispos católicos y orientales marcaron las diferencias entre las dos religiones. Así se declaró al islam enemigo de la fe cristiana siendo infieles aquellos que la siguieran. Esta postura estuvo en total consonancia con la idea de la Hermandad cristiana.

La mayoría de las divisiones en la iglesia relacionadas con la doctrina de esta se habían originado por discrepancias en los concilios anteriores sobre la naturaleza de Cristo si este tenía naturaleza divina, humana o ambas. Esta última era la postura de Roma y la mayoría de los patriarcas orientales,por lo que fue mayoritariamente aceptada. Sin embargo el papa decidió no instaurar la naturaleza de Cristo como dogma contradiciendo los concilios anteriores y por lo tanto el debate seguiría abierto dentro de la iglesias pero sin considerarse herejías ninguna postura. Esta clara cesión el papado se produjo ya que Gregorio III consideraba que el cristianismo estaba realmente amenazado y por lo que consideraba el debate doctrinal secundario. De esta forma se aseguraba que no se volvieran a producir las divisiones.

Unificación cristiana y creación del cristianismo romano

Sin lugar a dudas el mayor avance durante el concilio fue la unificación de la fe cristiana. Gregorio III no tardó en convencer a lombardos y bávaros para unificar las dos iglesias. La parte oriental fue la que más se resistió. Gregorio se reunió con Anastasio para acordar la unión, el punto de más debate era quien sería el líder de esa nueva iglesia, cual sería la sede de la iglesia y su organización jerárquica,. Así debido al peso de Roma se acordó que fuera la capital religiosa. Tanto los obispos católicos como orientales continuaron es sus puestos lo que les favoreció ya que tenían mayor número de obispos. El líder de la nueva iglesia sería Gregorio III pero a su muerte se decidió que lo sucedería Anastasio que se convertiría en papa. Otro grupo de oposición fue Constantino V, emperador bizantino, que no quería que Roma fuera la capital de la nueva iglesia ya que estaba bajo el Reino Lombardo y estos podrían ejercer una gran influencia sobre la nueva iglesia, Por este motivo Constantino puso como condición que Roma dejara de ser lombarda. Liutprando consciente de que si no se producía la unión y esto provocaría nuevos conflictos armados en Italia cedió. Por otro lado el tercer patriarca más poderoso, el de Alejandría también aceptó la unión una vez superadas las diferencias religiosas debido a la necesidad de ayuda que necesitaba la iglesia copta. Desde la invasión musulmana de Egipto la iglesia copta era reprimida mediante impuestos y aislamiento perdiendo peso e influencia.

Así ese mismo año se creo la Iglesia cristiana romana que unificaba a todas las variante cristianas bajo una sola fe. La sede sería Roma y el primer papa Gregorio III que sería la continuidad del antiguo papado. Además el papa se convirtió en el líder de la Hermandad cristiana. La unificación supuso la conformación de una iglesia cristiana unida, desde el inicio el Ducado de Baviera, el Reino Lombardo y el Imperio Bizantino la aceptaron como su religión oficial. Debido al apoyo del papado se extendió rápidamente la noticia entre todos los católicos para los que a finales de siglo todos habían aceptado el llamado cristianismo romano, incluyendo naciones tan aisladas como el Reino de Asturias.

Otro avance en la unión de todos los cristianos fue la eliminación de la iconoclasta que sin el apoyo del emperador bizantino y la unión de varios de sus líderes religiosos a la iglesia romana produjo que su presencia se redujera a unos pocos miles de fieles. Otras herejías minoritarias no aceptaron el concilio sin embargo al carecer del apoyo de ningún gobierno ni miembros importantes de jerarquía eclesiástica fueron decayendo.

Las consecuencias de esta unificación supuso el fin de las luchas en la Europa mediterránea y una mayor colaboración en la hermandad que junto a los omeyas se convirtió en la mayor potencia del momento unida ahora por una sola fe, la cristiana romana.

Creación de los Estados Pontificios

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Constantino había exigido que la ciudad de Roma dejara de ser lombarda, por lo que se creo un nuevo estado los Estados Pontificios, su formación ya había sido una reclamación constante del papado, que serían administrados directamente por el papa de forma que el papado sería independiente de cualquier nación. La cesión por parte de Liutprando fue inmediata. El nuevo estado incluía a Roma como capital y los alrededores.

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