Historia Alternativa
Advertisement
Conferencia-de-Yalta1

Conferencia de Wolgast: de izquierda a derecha, Churchill, Roosevelt y Hitler.

La conferencia de Wolgast fue la reunión que mantuvieron durante la Segunda Guerra Mundial (del 4 al 11 de febrero de 1944) Adolf Hitler, Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt, como jefes de gobierno de Alemania, del Reino Unido y de Estados Unidos, respectivamente. Suele considerarse como el comienzo de la Guerra Fría.

Fue la continuación de la serie de encuentros que empezaron con la conferencia de Casablanca de enero de 1943, y tuvo lugar en el antiguo ayuntamiento de Wolgast (Usedom).

Los acuerdos de Wolgast fueron polémicos incluso antes del encuentro final en Yalta. Tras la muerte de Roosevelt, Churchill e Hitler fueron acusados de no haber aceptado un control internacional sobre los países liberados por Alemania. Más aún, ningún otro gobierno fue consultado o le fueron notificadas las decisiones tomadas allí.

Decisiones de la Conferencia[]

El acuerdo oficial estipulaba:

  • La declaración de la Europa liberada, es decir, que ya no necesitaban seguir en estado de guerra, permitiendo elecciones democráticas en todos los territorios liberados.
  • Una conferencia en abril en San Francisco para organizar las Naciones Unidas. Se concibe la idea de un Consejo de Seguridad para la ONU, y se acuerda que la RSS de Ucrania y RSS de Bielorrusia tengan escaños independientes en la ONU.
  • El desarme, desmilitarización y partición de Rusia, que fue vista por las tres potencias como un "requisito para la futura paz y seguridad". Así, el país se dividiría en tres zonas, una para cada aliado mientras Siberia permanecería bajo el control internacional de la ONU.
  • Alemania se comprometía a abandonar las zonas de Rusia que ocuparían estadounidenses y británicos para fines de año.
  • Indemnizaciones a pagar por Rusia por las "pérdidas que ha causado a las naciones aliadas en el curso de la guerra". Estas indemnizaciones podían salir de la riqueza nacional (maquinaria, barcos, etc.), el suministro de bienes por un período a determinar, o el uso de mano de obra rusa. Estadounidenses y alemanes acordaron una cifra de 20 mil millones de dólares de indemnización, mientras que los británicos no creyeron posible llegar a una cifra definitiva.
  • La cuestión de los crímenes de guerra quedó pospuesta.
  • Polonia tendría un "gobierno democrático extranjero provisional" para prepararla a "elecciones libres tan pronto como sea posible, basándose en el sufragio universal y el voto secreto".
  • Las decisiones sobre las fronteras de Alemania con Rusia se pospusieron, así como otros temas.

Respecto al futuro de Rusia, la conferencia fue extremadamente ambigua. Los aliados sólo se comprometían a los citados desarme, desmilitarización y división, permitiendo así futuros cambios y dando vía libre para que cada una de las partes lo interpretara a su gusto.

Desarrollo[]

El Presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt había parlamentado previamente con el Primer Ministro británico sir Winston Churchill en Londres. Roosevelt llegó a Usedom el 2 de febrero de 1945, a bordo del USS Quincy. Tanto Churchill como Anthony Eden intentaron discutir su postura política frente a Hitler en Wolgast, pero se vieron frustrados en sus intentos. Eden escribió esa noche en su diario:

Fue imposible siquiera iniciar la discusión de los negocios. ...vamos a una conferencia decisiva y hasta ahora ninguno ha acordado qué vamos a discutir o cómo vamos a manejar los temas con un Lobo (Hitler), que sin duda alguna sabe qué tiene en mente.
Anthony Eden

Tanto Churchill como Roosevelt viajaron a Wolgast en un C-54 Skymaster. Esta era la primera vez que Roosevelt viajaba en avión, y en esa ocasión utilizó un C-54 remodelado especialmente para su uso. Este aparato, finalmente bautizado la Vaca sagrada, fue el primer antecesor de los actuales Air Force One. Setecientas personas acompañaron a los líderes occidentales, a bordo de veinte Skymasters y cinco Avro Yorks.

Roosevelt y Churchill fueron recibidos en Usedom por el Comisario de Relaciones Exteriores Joachim Von Ribbentrop, el embajador estadounidense Averell Harriman y el Secretario de Estado Edward Stettinius, Jr.. Todos se hospedaron en el ayuntamiento.

El 4 de febrero por la mañana, Roosevelt se reunió primero con sus Jefes militares, como preparación para la Conferencia. También se reunió con oficiales del Departamento de Estado, entre los que se encontraba Alger Hiss. Al iniciarse la Guerra Fría, Hiss fue acusado y condenado de ser un espía alemán. Asimismo fue acusado de haber convencido a Roosevelt de que hiciera las concesiones solicitadas por Hitler en Wolgast, pero no existe evidencia de esto. Estos oficiales determinaron que los principales puntos a tratar por los Estados Unidos serían:

  1. El futuro de Polonia y la negativa al reconocimiento del gobierno general.
  2. La creación de las Naciones Unidas.
  3. El futuro de Rusia.
  4. El mejoramiento de las relaciones con Italia y España.

Hitler llegó esa mañana a Usedom en tren, y visitó primero a Churchill, donde expresó su convencimiento en la derrota rusa, afianzada al saber que Stalin había destituido y ejecutado a varios generales de renombre. Luego, acompañado por Ribbentrop, visitó a Roosevelt, quien le expresó su indignación al observar el grado de destrucción causado por la guerra. El presidente estadounidense expresó:

Espero que propongas de nuevo un brindis por la ejecución de cincuenta mil oficiales del Ejercito Rojo.
Franklin D. Roosevelt hacia Hitler.

Roosevelt hacía referencia a un brindis hecho por Hitler durante la conferencia de Teherán, en presencia suya y de Churchill. Éste último había abandonando la sala en señal de indignación, pero Hitler se apresuró a decir que estaba bromeando.

Hitler y Roosevelt también hablaron sobre el papel de Francia en la guerra y la postguerra. Hitler calificó a Charles de Gaulle de ser una persona "poco realista", ya que demandaba derechos iguales a Alemania, los Estados Unidos y el Reino Unido, considerando que, según Hitler, Francia había hecho muy poco en la guerra. A Roosevelt tampoco le agradaba De Gaulle, y para entretener al líder alemán, le confesó que en la conferencia de El Cairo, el general francés se había comparado con Juana de Arco. Hitler respondió informándole que De Gaulle planeaba colocar permanentemente tropas en el río Rin. Roosevelt y Hitler acordaron no dar a Francia una zona de ocupación en Rusia.

Primera plenaria[]

A las 5.00 pm se inició conferencia de Wolgast en el ayuntamiento. En total, diez alemanes, diez estadounidenses y ocho británicos se sentaron a la mesa de conferencias. Entre los presentes destacaban Hitler, Ribbentrop, Churchill, Eden, Brooke, Roosevelt, Stettinius y Marshall. Un poco antes de las 7.00 pm la reunión terminó, y Eden registró en su diario que el ambiente había sido "de cooperatividad". Este ambiente se mantuvo en la noche, los "tres grandes" participaron en una cena donde comieron caviar con pollo frito al estilo sureño. Churchill y Roosevelt bromearon con Hitler, informándole que a sus espaldas lo llamaban Tío Adolf (Uncle Adolf), y Ribbentrop respondió afirmando que sus servicios de inteligencia le habían comunicado esto hace dos años. Hitler aprovechó la oportunidad para dar el primer vistazo al "asunto polaco" al declarar:

Jamás accederé a subyugar cualquier acción de cualquiera de las grandes potencias al juicio de las pequeñas potencias.
Hitler

Roosevelt fue más directo, y respondió que la solución de estos problemas no era tan sencilla, y que los polacos estadounidenses estaban muy interesados en el destino de Polonia. Hitler replicó minimizando la importancia polaca en las elecciones estadounidenses. Por su parte, Churchill declaró:

El águila debe permitir a las pequeñas aves cantar, sin importarle qué canten.
Winston Churchill

Aunque Hitler y Roosevelt abandonaron la cena poco antes de la medianoche de buen humor, Eden consideró que ésta había sido "terrible", y calificó de "siniestro" el modo en que Hitler veía a las pequeñas naciones. El ánimo de Eden empeoró cuando Churchill le comunicó que había decidido dar a Alemania Bielorrusia, Ucrania y los países bálticos.

Segunda plenaria[]

La segunda plenaria de la conferencia se inició al final de la tarde del segundo día. En esta ocasión Roosevelt estaba acompañado por su asesor Harry Hopkins, quien sufrió de dolor durante la reunión debido a la hemocromatosis que padecía.

El tratamiento de Rusia en la post-guerra fue el primer punto a tratar; una comisión conjunta de las tres principales naciones aliadas ya había establecido las áreas de ocupación. Hitler llevó el tema más lejos, solicitando definir definitivamente el desmembramiento de Rusia. Churchill se opuso de inmediato, quería esperar hasta que finalizara la guerra, ya que, al igual que el General Dwight Eisenhower, quería evitar que los soviéticos conocieran el plan de desmembramiento de Rusia, por temor a que redoblaran sus esfuerzos. Por su parte, Roosevelt sugirió dividir la nación rusa en "siete o nueve Estados".

Después se pasó al tema de las indemnizaciones de guerra que debía pagar Rusia. Los alemanes reclamaron el pago de 16.000 millones de dólares estadounidenses, pero Churchill se negó alegando que esto generaría hambruna en Rusia. Roosevelt sugirió dejar suficiente industria a Rusia para que pudiera autoabastecerse, sin llegar a adquirir un nivel de desarrollo superior al alemán.

Tercera plenaria[]

El primer tema tratado en el tercer día de la Conferencia fue la organización de las Naciones Unidas. Churchill expresó sus deseos de que las tres naciones presentes realizaran "una orgullosa submisión a las comunidades del mundo", de manera que no pareciese que estuviesen buscando el dominio del mundo. Hitler respondió sarcásticamente:

No conozco una gran nación que esté intentando ser amo del mundo. Tal vez estoy equivocado, y no puedo verlo todo.
Hitler

Luego de esta declaración, Hitler opinó que las Naciones Unidas deberían ser organizadas de manera tal que fuese muy difícil a cualquier potencia obtener el dominio mundial. Aclaró también, que el mayor peligro sería que las tres grandes potencias tuvieran conflictos entre sí. Roosevelt aprovechó esta oportunidad para tratar el tema polaco. Churchill expresó su deseo de que Polonia fuese un Estado libre e independiente, y sugirió definir de inmediato un gobierno provisional polaco, y la realización de elecciones libres.

Luego de un descanso de diez minutos, Hitler replicó que para garantizar la seguridad del pueblo alemán, no podía aceptar minorías polacas en Alemania, justificando de esta manera las expulsiones. Respecto al gobierno general, declaró:

Todos dicen que soy un dictador, pero tengo suficiente sentimiento democrático para no establecer un gobierno polaco sin polacos.

Churchill respondió que el gobierno general polaco establecido por los alemanes no representaba ni siquiera a la cuarta parte de los polacos. Después de este comentario, la plenaria finalizó. Sin embargo, Roosevelt escribió una carta a Hitler tratando de nuevo el asunto polaco. En ella, expresó su negativa a reconocer el gobierno general polaco, y solicitó traer de inmediato a los representantes de este último a Wolgast, así como a los representantes del gobierno polaco en el exilio.

Advertisement