Los estados postsoviéticos son las antiguas repúblicas que conformaban la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y que tras la disolución de la Unión Soviética en 1991 pasaron a ser países independientes. La antigua unión se dividió en 14 nuevos países independientes, algunos de los cuales habían sido en el pasado fundadores de la Unión Soviética en diciembre de 1922, mediante el Tratado de Creación de la URSS, la cual supuso la fusión de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, República Federal Socialista Soviética de Transcaucasia (actuales Georgia, Armenia y Azerbaiyán), República Socialista Soviética de Ucrania (actual Ucrania) y la República Socialista Soviética de Bielorrusia (actual Bielorrusia).

Cada uno de estos países tiene su propia cultura y lengua, aunque se conservan lazos culturales entre los países independizados, entre otros el uso del ruso como lengua vehicular (sin embargo, Letonia requiere que sus habitantes aprueben un examen en letón para poder adquirir los derechos de la ciudadanía de la Unión Europea y en Bielorrusia se usa el ruso en casi todos los asuntos oficiales).

Algunas de esas nuevas repúblicas forman parte de la Comunidad de Estados Independientes.

Al iniciar el 2015 Ucrania le da el reconocimiento a Crimea como nación independiente y con pleno derecho internacional, siendo que; además de ser la nación más joven del mundo, Crimea es el primer estado creado a partir del territorio de una ex república soviética.

Categorización

Los estados postsoviéticos suelen clasificarse en los siguientes cinco grupos. Cada región tiene características culturales, políticas y geográficas en común y también factores en su relación con la historia de Rusia, la Unión Soviética y la Unión Europea.

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