Historia Alternativa
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Esteban José Martínez Fernández y Martínez de la Sierra, o simplemente, Esteban José Martínez (Sevilla, 1742-1798), era un oficial naval español del siglo XVIII que participó en varias expediciones de exploración de la costa pacífica de Norteamérica

Nueva España[]

Esteban José Martínez Fernández y Martínez de la Sierra

En 1773, fue asignado como piloto segundo en el Departamento Naval de San Blas en el Virreinato de la Nueva España.

En 1774 era el segundo a bordo de la fragata Santiago, pilotada por Juan José Pérez Hernández.

Nutca[]

Los españoles habían explorado y reclamado la región del Pacífico Noroeste ya en 1774 en una expedición comandada por Juan Pérez, y en 1775 en otra al mando de Bruno de Heceta y Juan Francisco de la Bodega y Quadra. En la expedición de 1774, Pérez era segundo de Martínez, al mando de la fragata Santiago. La expedición tuvo el primer contacto de europeos conocido con los indígenas haida de la islas de la Reina Carlota en julio de 1774.

Durante la guerra entre España y Gran Bretaña, el puerto de San Blas se dedicó al esfuerzo de guerra en las Filipinas y los viajes de exploración fueron suspendidos. El apoyo de la Alta California, que dependía de San Blas, fue mínimo. En 1786 la Alta California se había vuelto casi autosuficiente y cuando la paz con Gran Bretaña fue restaurada, después del Tratado de París, se hicieron de nuevo posibles más viajes a las costas del Pacífico.

Fueron los primeros miembros de una nación europea en contactar con los haida; en 1788 dirigía su propia expedición en las costas de Alaska, la primera que entró en contacto con los rusos; y, en 1789, encabezaba una expedición destinada a construir un fuerte en la isla de Nutka y que desencadenó un conflicto que casi llevó a la guerra a España y al Reino Unido y que dio lugar a las convenciones de Nutka.

En marzo de 1788, fueron enviados al norte dos barcos desde San Blas para investigar la acitividad de los rusos. Martínez, en el Princesa, estaba al mando de la expedición, e iba acompañado por el San Carlos a las órdenes de Gonzalo López de Haro, con José María Narváez como piloto.

En 1789, el Virrey de la Nueva España, Manuel Antonio Flores, instruyó a Martínez para que ocupase preventivamente el Estrecho de Nutka para construir un asentamiento y una fortaleza y dejar claro que España estaba erigiendo un establecimiento oficial.

El 2 de julio de 1789 bautizó el Estrecho de Nutka como Puerto de San Lorenzo de Nutca y en el islote de San Miguel o isla de los Cerdos, se construyó un asentamiento, llamado Santa Cruz de Nutca, que comprendía casas, un hospital y el presidio1 Fuerte San Miguel.

Luego de esta expedición, se retiró aduciendo debido a problemas de salud, para dedicarse al comercio de pieles.

Se conoce como comercio marítimo de pieles al comercio de pieles marinas capturadas en la costa del Pacífico Noroeste desde mediados del siglo XVIII hasta mediados del siglo XIX, que eran transportadas por barco a China, donde se vendían o intercambiaban por otras mercancías. Se centraba en la adquisición de pieles de nutria marina y otros animales a los pueblos indígenas de la costa del Pacífico Noroeste y a nativos de Alaska, unas pieles que luego se vendían sobre todo en China, a cambio de té, sedas, porcelanas y otros productos chinos, que luego se vendían en Europa.

El comercio floreció alrededor del cambio al siglo XIX y entró en un largo período de declive en la década de 1810. A medida que la población de nutrias marina se agotaba, el comercio de pieles se diversificó y transformó, buscando nuevos mercados y productos básicos, aunque sin dejar de centrarse en la costa Noroeste y en China. Duró hasta mediados de siglo XIX.

1El Presidio era un tipo de fortificación con origen en la arquitectura militar romana. Su función era la propia de un baluarte fronterizo de defensa, amparo y pacificación territorial. Su idea táctica principal es establecer una «cortina defensiva».

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