Historia Alternativa
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Francisco III
Rey de Argentina, Rey del Reino Unido del Sur
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Francisco III (RUS)
Escudo del Reino Unido del Sur (Versión Ampliada)
Rey del Reino Unido del Sur
24 de abril de 1985 - 23 de enero de 1992
Predecesor Luis I
Sucesor Amalia I
Escudo del Reino Unido del Sur (Versión Ampliada)
Rey de Argentina
24 de abril de 1985 - 5 de agosto de 1988
Predecesor Título creado
Sucesor Él mismo (como Rey del Reino Unido del Sur)
Información personal
Nombre secular Simeón Francisco Luis Guillermo de Borbón-de la Plata y Hohenzollern
Coronación 9 de julio de 1985
Nacimiento

18 de febrero de 1918
Palacio Real de la Providencia,

Buenos Aires, Reino del Río de la Plata
Fallecimiento

23 de enero de 1992
Palacio Real de la Providencia,

Buenos Aires, Reino Unido del Sur
Sepultura

Palacio Real de la Providencia,

Buenos Aires, Reino Unido del Sur
Familia
Casa real Borbón-de la Plata
Padre Luis I
Madre Federica de Prusia
Consorte Luisa I
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Francisco III (Simeón Francisco Luis Guillermo de Borbón-de la Plata y Hohenzollern; Buenos Aires, Reino del Río de la Plata, 18 de febrero de 1918) fue rey del Reino de Argentina y del Reino Unido del Sur entre 1985 y 1992. Fue heredero al trono austral desde 1933, y vivió en el exilio durante la era republicana hasta la restauración monárquica en 1985, cuando fue proclamado Rey por el Parlamento Argentino.

Tras su casamiento con la heredera al trono chileno, la Princesa Luisa, se creó el Tratado de Unión de Coronas de 1944, que formalizaba la unión entre ambos países (el Río de la Plata y Chile) y establecía a su primogénito como heredero único hasta el deceso o abdicación de uno de sus padres. Su primer hija, la Princesa Amalia, fue proclamada dicha heredera el día de su nacimiento.

Nacimiento y Primeros Años[]

El 9 de mayo de 1917 se anunció que la Princesa Federica, esposa del Príncipe Luis, entonces Príncipe de Buenos Aires, estaba encinta. Nacido el 18 de febrero de 1918, el Príncipe Simeón Francisco Luis Guillermo fue bautizado en la Catedral Metropolitana el 3 de mayo del mismo año.

En 1932, tras la muerte de su abuelo el Rey Carlos I, se convirtió en heredero directo a la corona del Río de la Plata. De esta manera, el 22 de enero de 1933 fue proclamado a los quince años de edad como Príncipe de Buenos Aires por su padre.

Para su educación, el Rey contrató a una comitiva de diez profesores de Eton, lo que provocó un gran descontento en el Parlamento.

El 28 de enero de 1936, con diecisiete años de edad, asistió a su primer evento oficial, representando a su padre en el Funeral del Rey Jorge V del Reino Unido de Gran Bretaña.

Casamiento[]

La relación entre las familias reales de Chile y el Río de la Plata era distante y formal, al punto que los temas tratados entre ambas naciones eran llevados a cabo por los respectivos Primeros Ministros y Ministros de Asuntos Exteriores.

El Rey Enrique III era primo segundo del Rey Luis I, sin embargo, sólo mantenían una relación epistolar. Tras la muerte del rey británico -con quienes los miembros de la realeza chilena solían pasar las vacaciones de verano-, el Rey Enrique se contactó con su primo, ofreciéndoles una visita a su residencia de verano en Osorno. Debido a que Luis había ascendido al trono recientemente, éste replicó que le era imposible visitar Chile en dichas circunstancias, por lo que su primo ofreció visitarlo él mismo.

El 20 de diciembre de 1936, el Rey Enrique, la Reina Alejandra y su hija, la Princesa Luisa, de veinte años, visitaron el Palacio Real de la Providencia en Buenos Aires.

Desde entonces, el Príncipe de Buenos Aires mantuvo una relación epistolar con la Princesa Luisa. Mientras tanto, las relaciones glaciares entre Chile y el Río de la Plata se descongelaron, y, en 1942, el Rey Luis I visitó Chile, generando un gran descontento en los sectores nacionalistas, especialmente el GOU.

El Príncipe de Buenos Aires y la Princesa Luisa contrajeron matrimonio en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires el 27 de octubre de 1944. El 23 de agosto de 1945 nació su primer hija, la Princesa Amalia. El 2 de julio de 1949 nacería su segundo hijo, el Príncipe Alejandro.

Golpe de Estado y Exilio[]

El 5 de octubre de 1945, se produjo el Golpe de Estado del GOU que destituyó al Rey Luis I e instauró dos repúblicas separadas, el Estado de Chile y el Estado de Argentina. Tras ser todas sus propiedades expropiadas por el gobierno de facto, la Familia Real se mudó a la Ciudad de Córdoba, donde recibió reiteradas amenazas del Presidente Perón tras su elección en 1946. Tras una resolución del Poder Ejecutivo, la Familia Real debió exiliarse, por lo que se dirigió a la residencia de la recientemente depuesta Familia Real Uruguaya en Colonia del Sacramento. Tras amenazas dirigidas al Rey desde Buenos Aires por miembros del Partido Peronista, la familia decidió trasladarse a la ciudad de Ottawa, Canadá, donde luego fueron alojados por el embajador británico hasta 1947. En dicho año, el Rey Luis y la Reina Federica se instalaron en Bruselas donde organizaron un gobierno en el exilio junto a su gabinete de ministros, también exiliados por presión política. Por otro lado, el Príncipe Francisco y la Princesa Luisa se trasladaron a La Haya junto a su hija, bajo la protección de la Reina Guillermina. Años luego, en dicha ciudad, nacería su segundo hijo, el Príncipe Alejandro.

El 8 de abril de 1951, el Rey Luis falleció en Bruselas, convirtiéndose así el Príncipe Francisco en el heredero legítimo al trono rioplatense. El gabinete del difunto monarca lo proclamó Rey Legítimo en Exilio, y actuó como tal durante toda su pretensión al trono.

El 2 de junio de 1953, para la Coronación de la Reina Isabel II, toda la Familia Real asistió a la ceremonia, en representación formal del gobierno austral. Para dicho evento, el gobierno republicano había enviado al vicepresidente Alberto Teisaire, quien expresó la asistencia de la Familia Real como un "insulto" a la voluntad popular de los pueblos sudamericanos.

1956 (RUS)

El Rey Francisco III y la Reina Luisa I junto a la Reina Juliana de los Países Bajos y el Príncipe Bernardo en el Palacio Huis Ten Bosch, 1956.

En 1958, tras el final del gobierno de Juan Perón como Presidente y la organización del tribunal militar que lo juzgaría, el Rey fue llamado a formar parte de dicho tribunal. Inmediatamente rechazó la invitación, aduciendo que el gobierno republicano no era legítimo y por lo tanto ningún miembro de la Familia Real se involucraría en sus asuntos.

En 1960, el Presidente Arturo Frondizi visitó los Países Bajos y se reunió con la Familia Real, prometiendoles el levantamiento de la prohibición de su presencia en el país. Al año siguiente, esta promesa se cumple pero debido a tensiones sociales la Familia Real decide posponer su visita.

En 1964, el Rey recibió una invitación de Juan Perón en su residencia de Madrid, donde se encontraba exiliado. Tras consultas con su gabinete, decidió declinar. A este rechazo siguieron dos invitaciones más, que el Rey volvió a rechazar. Tras lo que el Rey llamó un "ataque de hartazgo", decidió enviar a su hermana, la Princesa Victoria, a la reunión.

Durante su exilio y hasta 1965, escribió las Memorias de la Familia Real, una recopilación de historias de la Casa de Borbón-de la Plata en base a sus propias memorias, memorias de sus familiares, amigos, miembros de la realeza europea y miembros de la corte austral.

En 1972, el electo Presidente de Argentina, Héctor Cámpora, solicita una audiencia con el Rey Francisco, que fue rechazada. Asimismo, Cámpora solicitó audiencias con la Reina Luisa, la Reina Federica, e incluso la Princesa Amalia. Todas fueron rechazadas.

El 24 de junio de 1973, Ignacio Martínez, un operario de LRA Radio Nacional y colaborador del Movimiento Monárquico Argentino, recibió la tarea de transmitir por cadena nacional un mensaje del Rey para el pueblo argentino. El mensaje intentaba ser uno de conciliación tras los hechos conocidos como Masacre de Ezeiza y la gran tensión sociopolítica que se gestaba en los territorios australes. A las 13:00 hs, el mensaje fue transmitido por Radio Belgrano, LRA Radio Nacional, Radio Mitre, Radio Rivadavia, Radio Continental, Radio Splendid e incluso Radio Colonia. El mensaje transmitido fue el siguiente:

Transmite LRA Radio Nacional Buenos Aires y República Argentina, juntamente con las emisoras que integran la Cadena Nacional de Radiodifusión, desde la Residencia Real del Monarca Francisco Tercero del Río de la Plata y Chile en la Ciudad de La Haya, Reino de los Países Bajos, Su Majestad, el Rey Francisco Tercero, dirige un mensaje para todo el pueblo austral... Compatriotas del pueblo argentino y chileno. Ha sido tiempo ya desde que me he podido dirigir a vosotros en mi presencia física, no por decisión propia o legítima. Eso no evita que esté informado acerca de los hechos que transcurren en mi patria. Es mi deber [...]

La transmisión fue inmediatamente interrumpida por los directores de Radio Nacional. Ignacio Martínez fue inmediatamente encarcelado y, posteriormente, desaparecido. El texto original de dicho discurso fue publicado posteriormente, sabiéndose así el resto de su contenido:

[...] transmitirles un mensaje de paz y unión en estos tiempos que no permiten a la esperanza pensar que una nación unida es algo posible. Sin embargo, yo tengo esperanza. Mi familia también la tiene. Y estoy seguro que hay muchos ciudadanos en mi patria que comparten mis sentimientos. Los sucesos que están ocurriendo actualmente me preocupan a mí y a mi familia. Se me ha llamado "frívolo", "anticuado" e incluso "vendepatria" y "traidor" por creer en unos valores de país que comparto con todos vosotros, solo que no cuadran con la visión que unos pocos pretenden imponer... Y es por esto que les pido a ustedes que crean en la esperanza y en la paz. Los días lúgubres llegarán pronto a su fin, de eso estoy convencido. Les deseo un muy plácido domingo a todas las familias. Todos vosotros están siempre en nuestros pensamientos.

Dictadura cívico-militar y visita a la Argentina[]

El Rey apoyó públicamente el golpe de estado del 24 de marzo de 1976, y el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, debido a un tácito sentimiento de restauración monárquica en Sudamérica. La boda entre la Princesa Amalia y el Príncipe Felipe de Orléans fue transmitida por televisión y radio en la República Argentina (no sin embargo en Chile), y cubierta por los principales periódicos. El mismísimo General Jorge Rafael Videla expresó públicamente sus felicitaciones a los recién casados el día de su boda.

En 1977, el General Videla invitó oficialmente al Rey a visitar Buenos Aires. Efectivamente, el Rey Francisco III visitó por primera vez en treinta y tres años su patria natal el 10 de febrero de 1978. Ante la presión mediática en Europa por la visita del Rey a su país, el abogado Nicolás Pedro Blaquier, edecán del Rey Francisco III, declaró que "el Rey no visita gobiernos, sino países" (frase que sería luego reiterada por el portavoz del Rey Juan Carlos de España tras su visita a la Argentina el mismo año).

Solamente siendo acompañado por el Dr. Blaquier y su ayudante de cámara, el pretendiente a la corona austral arribó a Buenos Aires el 10 de febrero de 1978, siendo recibido por la Junta Militar (el Teniente General Jorge Rafael Videla, el Brigadier General Orlando Ramón Agosti y el Almirante Emilio Eduardo Massera). Sin ningún tipo de recibimiento pomposo, arribaron a la Casa de Gobierno (ex Palacio Real) donde mantuvieron una reunión privada de 28 minutos. El Rey contaría luego de dicha reunión:

Videla pensaba que yo era su mejor amigo. Me contó todo, y no me gustó en absoluto. Me dolió profundamente en el alma lo que ese hombre estaba haciendo en el país. Y mucho más me dolió cuando dijo, y cito, "es lo que los argentinos quieren". Yo le pregunté, "¿en serio?", y el asintió levemente con la cabeza, riéndose. Cuando le pregunté por los rumores que andaban contando en Europa sobre los desaparecidos, me dijo que eran gente efectivamente desaparecida, pero que no era "su jurisdicción" el entrometerse en dichos asuntos.

Luego de dicha reunión, el Rey asistió a una misa en su honor en la Catedral Metropolitana. Por la tarde, visitaría de manera privada la Sociedad Rural Argentina y el Honorable Concejo Deliberante de Buenos Aires, para luego cenar junto a miembros de la alta sociedad porteña.

Al volver a Europa, el Rey expresó de manera pública su descontento con el régimen dictatorial. Asimismo colaboró de manera activa con el boicot a la Copa Mundial de Fútbol de 1978.

Durante la crisis con Chile, expresó su total repudio a cualquier tipo de acción bélica. Ante de Volkskrant, dijo: "Si los chilenos fueran enemigos de los argentinos, sería soltero hace mucho tiempo", haciendo referencia a su matrimonio con la Reina Luisa, de nacionalidad chilena.

Tras la creación de Opinión Real por parte de su hija, el Rey comenzó a dar su apoyo a las instituciones de derechos humanos en su patria, como las Madres de Plaza de Mayo.

Tras la invasión del 2 de abril de 1982 en Stanley, el Rey condenó el accionar de la Junta Militar, pero defiendió la soberanía de las islas, expresando:

En las Islas no viven solamente ovejas y pingüinos. Hay seres humanos, igual que en el continente. Esta no es la manera de accionar, Teniente Galtieri. Encuentre sensatez y busque una manera diplomática.

Opinión Real, 2 de abril de 1982.

El Rey se reunió con la Primer Ministro Margaret Thatcher en Londres durante dicha semana, pero los temas son desconocidos. La Reina Isabel II también se reunió con Francisco III en una reunión de estado.

Tras el referéndum no vinculante en el cual predomina la voluntad de los isleños de permanecer bajo el gobierno británico y su ignorancia desde la Junta Militar, el Rey defendió el derecho de autodeterminación de los isleños.

Cuando la dictadura llega a su fin, el Rey instiga al General Reynaldo Bignone a llevar a cabo una consulta popular sobre la forma de gobierno que sucedería al Proceso, en el cual ganó la propuesta de restaurar la monarquía.

Restauración Monárquica[]

El 20 de marzo de 1985 a las 9:30 am arribaron el Rey Francisco III y la Reina Luisa al Aeropuerto Ministro Pistarini de la Ciudad de Ezeiza. El resto de la Familia Real había arribado días antes. El Rey y la Reina fueron recibidos por Raúl Alfonsín y en una caravana de 20 autos, custodia policial y cobertura mediática, viajaron hasta la Ciudad de Buenos Aires, donde se organizó un desfile en la Avenida 9 de Julio para su recibimiento. El Rey se reunió con Alfonsín durante tres horas en el Palacio Real de la Providencia, continuando otro desfile en la Avenida Francisco Primero que finalizó en el Palacio Real, desde donde estaba previsto que el monarca diera un discurso, que finalmente no tuvo lugar sino hasta el día siguiente.

El 21 de marzo el Rey habló por cadena nacional desde el Palacio Real de la Providencia, dando un discurso en el cual resaltó la dignidad de su pueblo, el hecho que el "bien siempre triunfa sobre el mal" y que los "lamentables sucesos" que acontecieron en el país durante años podrían finalmente terminar y dar lugar a una nueva era de "armonía y unión nacional".

Tras la sanción de la Constitución Real el 24 de abril de 1985, se organizó la Coronación de los monarcas. Debido a que el Tratado de 1944 sobre la Unión de Coronas había sido derogado, la Reina Luisa no gobernaría de manera conjunta sino que ocuparía la función de consorte, según la nueva constitución.

El 9 de julio de 1985, el Rey Francisco III fue coronado como Rey de Argentina en el Palacio Real de Buenos Aires por el Arzobispo de Buenos Aires, el Cardenal Juan Carlos Aramburu. El 17 de agosto de 1985, el Rey instauraría a su hija, la Princesa Amalia como Princesa de Buenos Aires en la terraza del Palacio Real de Buenos Aires junto al Arzobispo de Buenos Aires, ante una multitud que incluso superaba la de la Coronación del monarca el julio pasado.

En 1988, cuando el Tratado de 1944 es actualizado y puesto en funcionamiento otra vez tras la crisis política en la República de Chile, el Rey se convirtió en monarca de ambas naciones, tomando el título de Rey del Reino Unido del Sur. Asimismo, la Reina Luisa se convirtió en monarca de jure de Chile, tomando el título de Reina del Reino Unido del Sur.

En diciembre de 1991, el Rey delegó oficialmente sus tareas oficiales a su esposa e hija, aduciendo problemas de salud. El 4 de enero de 1992, Francisco visitó el Hospital Británico tras sufrir una caída en la cual se fisuró una de sus costillas. El 8 de enero se haría pública la noticia que el Rey se hallaba gravemente enfermo de una pulmonía intersticial. El 22 de enero, para el aniversario de la dinastía de Borbón-de la Plata, se organizó una misa pública en los Parques Reales de Palermo para orar por su salud.

El 23 de enero de 1992, a las 17:50 horas, el Rey falleció. Inmediatamente, la Princesa Amalia se convirtió en monarca tras invalidarse por igual el derecho de su madre como tal.

El funeral se organizó para el 25 de enero de 1992, asistiendo representantes de todo el mundo como el Rey Juan Carlos de España y su hijo Felipe, Príncipe de Asturias, el Rey Jorge Federico I de Alemania, el Zarévich Jorge Mijáilovich de Rusia, la Reina Beatrix de los Países Bajos, el Presidente George H. W. Bush de los Estados Unidos de América e incluso el Emperador Akihito de Japón.

Tratamientos y Títulos []

  • 18 de febrero de 1918 - 22 de enero de 1933: S.A.R. Príncipe Simeón Francisco Luis Guillermo del Río de la Plata
  • 22 de enero de 1933 - 8 de abril de 1951: S.A.R. Francisco, Príncipe de Buenos Aires
  • 8 de abril de 1951 - 24 de abril de 1985: S.M. Francisco III, Rey del Río de la Plata
  • 24 de abril de 1985 - 5 de agosto de 1988: S.M. Francisco III, Rey de Argentina
  • 5 de agosto de 1988 - 23 de enero de 1992: S.M. Francisco III, Rey del Reino Unido del Sur

Órdenes, condecoraciones y distinciones honoríficas[]

Reino Unido del Sur[]

Extranjeras[]

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