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Francisco I de Quito
Rey de Quito
Rey Francisco I de Montúfar (Quito, 1809)

Reinado 3 de octubre de 1819 - 15 de julio de 1853
Coronación 1 de marzo de 1820
Nombre real Francisco Javier de Montúfar y Larrea
Otros títulos
Príncipe de Los Andes
Príncipe del Pacífico
Duque de Selva Alegre
Señor de los Pueblos Ancestrales
Príncipe de Quito (1810-1819)
Nacimiento 12 de octubre de 1775
Quito, Virreinato de Nueva Granada, Imperio español
Fallecimiento 15 de julio de 1853 (78 años)
Hda. Chillo-Compañía, Quito
Entierro Cripta imperial, Quito
Predecesor Juan Pío
Sucesor Carlos I
Consorte Sofía del Reino Unido
Casa Real Montúfar
Himno real Marcha del Rey
Padre Juan Pío de Quito
Madre Teresa de Larrea

Armas de la Casa de Montúfar (Quito, 1809)


Matrimonio y descendencia

Sofía del Reino Unido (Quito, 1809)

Retrato de Sofía del Reino Unido, como reina consorte de Quito (1825).

El matrimonio del príncipe Francisco fue arreglado entre los reyes Juan Pío de Quito y Jorge III del Reino Unido, y se concertó como parte de la política británica que garantizaría la ayuda de los quiteños para concretar sus propósitos en Sudamérica. A pesar de que el monarca inglés se negaba a que sus hijas menores contrajesen matrimonio, pues en medio de sus delirios de locura deseaba que le acompañen en su vejez, debió consentir la boda de su doceava vástaga, Sofía.

La ceremonia anglicana se llevó a cabo por poderes en la capilla del Castillo de Windsor, de Londres, el 17 de agosto de 1811. Cuando la princesa llegó a Quito, en febrero del 1812, se realizó una boda católica en la Catedral de la capital. La pareja se estableció en el Palacio de Montúfar, y la princesa quedó embarazada casi de inmediato.

Si bien en un inicio el matrimonio fue celebrado por interés político, y era conocido que los príncipes no se habían sentido satisfechos con la elección, si se profesaban comprensión y respeto mutuo. Con el acuerdo ambos salían beneficiados, por un lado Sofía fue capaz de escapar del entorno opresivo de la casa de su madre al mudarse a Quito con su marido, y a su vez, Francisco ganó muchas ventajas al convertirse en aliado con la familia real británica.

El matrimonio entre Francisco y Sofía engendró tres hijos, de los cuales únicamente el primero llegaría a la edad adulta, aunque de todas formas murió sin descendencia a la edad de 32 años, lo que desencadenaría el inicio de la llamada Crisis de Sucesión Montúfar.

La muerte de la pequeña Carlota, acaecida en 1819 cuando apenas tenía cinco años de edad, devastaría las buenas relaciones del matrimonio de sus padres. Cuando Francisco ascendió al trono pocas semanas después, tomó varias amantes en una costumbre que se extendió a lo largo de los años. Sofía, por su parte, mantuvo su dignidad lo mejor posible y se retiró a la hacienda Chillo-Compañía para criar a su hija Teresa, que a los 17 años (1834) moriría de leucemia al igual que la primera. Esta segunda tragedia familiar terminó por alejar completamente a la reina de la Corte, haciendo cada vez menos apariciones en público, y saliendo únicamente con la compañía de su único hijo sobreviviente, Juan Pío.

Cuando la reina murió en 1848, a la edad de 70 años, Francisco ordenó pomposos funerales y su féretro fue cubierto por las banderas de Quito y el Reino Unido. A pesar de haberse alejado de su esposa, el rey lamentó profundamente su muerte, llegando a escribirle un poema en el que profesaba que de no haber sucumbido al dolor de la muerte de la pequeña Carlota, y tomado las sucesivas amantes que tuvo, Sofía habría sido el amor de su vida pues nadie volvió a entenderle y aconsejarle como ella.

Reinado

Francisco I accedió al trono de manera automática tras la muerte de su padre Juan Pío, el 3 de octubre de 1819, y fue coronado tras el respectivo periodo de luto el 1 de marzo del año siguiente. Fue conocido por su gusto personal en la arquitectura, emprendiendo varias obras monumentales en varias ciudades del país como la construcción de edificios para los organismos locales y del Estado, que eran verdaderos palacios que complementados con el embellecimiento de espacios públicos y el trazado de las primeras instalaciones de alcantarillado en las urbes más importantes. Amplió el palacio de La Alameda entre 1851 y 1854, confiriéndole los aposentos más suntuosos que allí existieron.

Papel en la independencia de Sudamérica

Al ser el monarca del único país independiente del territorio, Francisco I tuvo un papel protagónico en las luchas por la independencia del resto de países de la región, principalmente de los actuales Colombia, Perú y Bolivia.

Nueva Granada

Al igual que durante el último año de gobierno de su padre, Francisco prestó ayuda militar a las campañas libertarias de Simón Bolívar en la Nueva Granada, manteniendo las tropas que habían tomado el valle del Cauca y mantenían libre Bogotá. De esta manera, Quito y la naciente Gran Colombia se convertían definitivamente en aliados estratégicos y potenciales socios comerciales.

Provincia Libre de Guayaquil

El 9 de octubre los patriotas guayaquileños habían logrado la independencia de la ciudad, agrupándose bajo un gobierno presidencialista a cargo de José Joaquín de Olmedo. Sin embargo, y pese a una primera victoria en Camino Real que logró emancipar las comarcas vecinas, el ejército guayaquileño fue derrotado por los realistas españoles en Huachi y Tanizagua. Al recibir el pedido de apoyo que envió Olmedo, Francisco ordena a sus tropas acantonadas en Alausí que avancen hacia la Costa y sitien a los hispanos en Huachi, haciendo que se replieguen hacia el sur, donde también les esperaba el ejército quiteño proveniente de Loja con un contingente neogranadino al mando del mariscal Antonio José de Sucre, que acabó con el último remanente ibérico en el territorio.

Perú

Después de la expulsión de los españoles de la provincia de Guayaquil, Francisco envió sus tropas al sur para atacar el último bastión realista en América: el virreinato del Perú, donde ya se encontraba luchando la Expedición Libertadora del general rioplatense San Martín. Las tropas quiteñas tomaron Trujillo el 12 de diciembre y, conjuntamente con San Martín, entraron en Lima el 9 de julio de 1821 para proclamar la independencia de la República del Perú bajo administración de San Martín.

Tratado de Guayaquil

El 23 de julio de 1822, una vez alcanzada la independencia de toda Sudamérica, los líderes de la región se reunieron en Guayaquil para decidir el futuro de los territorios liberados en conjunto. Las reuniones tuvieron lugar en la llamada Casa de las Cien Ventanas, al sur de la ciudad sobre el río Guayas, y en ellas participaron el rey Francisco I por Quito, Simón Bolívar por NUeva Granada y José de San Martín por el Río de La Plata.

El 26, tres días después de iniciadas las negociaciones, se llegó a un acuerdo y se produjo la firma del Tratado de Guayaquil, mediante el cual Quito cedía su provincia norteña de Putumayo (Popayán) a Nueva Granada a cambio de que Bolívar y San Martín desconocieran al gobierno guayaquileño de Olmedo, que pasaría a conformar parte del territorio quiteño al igual que la zona de Túmes (norte de Perú). Las Provincias Unidas del Río de la Plata recibirían el Alto Perú (Bolivia) y los tres países administrarían alternada y transitoriamente el Bajo Perú (actual Perú), donde aún existían brotes españoles y debía ser totalmente pacificada antes de convertirse en un país independiente.

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