Historia Alternativa
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Sebastián Francisco de Miranda y Rodríguez, conocido como Francisco de Miranda nace en Caracas, por entonces Capitanía General de Venezuela, luego Virreynato de Nueva Granada el 28 de marzo de 1750. Fue un político, militar, gobernante, diplomático, escritor y humanista de la Mancomunidad Hispánica.

Miranda

Juventud[]

La ciudad en la que nace Francisco es, para esta época, una aglomeración pequeña de 12 mil habitantes que no está en manera alguna entre las más fastuosas ciudades españolas del Nuevo Mundo.

El 10 de enero de 1762, Miranda comenzó sus estudios en la Universidad de Caracas.

Viaje a Europa[]

Embarcó el 25 de enero de 1771, desde el puerto de La Guaira, en una fragata sueca denominada Príncipe Federico, para servir en el Real Ejército español.  Desembarcó en el Puerto de Cádiz 35 días más tarde, el 1 de marzo de 1771.

Actividad militar[]

El ahora Capitán Francisco de Miranda fue asignado al Regimiento de Infantería de la Princesa, al mando del mariscal de campo Juan Manuel de Cajigal y Monserrat, iniciando así su carrera militar.

Desde 1773 hasta 1780, Miranda estuvo asignado en las plazas militares de Madrid, Granada, Melilla y Cádiz.

Tuvo lugar su primera hazaña militar durante el sitio de Melilla, llevado a cabo desde el 9 de diciembre de 1774 hasta el 19 de marzo de 1775, en el que las fuerzas españolas lograron rechazar a las del sultán de Marruecos Sidi Muhammed ben Abdallah.

En dicha acción, Miranda presentó al comandante español Juan Sherlock un plan para inutilizar la artillería enemiga mediante una especie de operación tipo comando que él mismo estaba dispuesto a dirigir.

Después, en julio de 1775, Miranda fue enviado con las tropas españolas destinadas a conquistar Argel en una acción militar que fracasó y de la que logró escapar milagrosamente a pesar de estar herido en las piernas y de que su mosquete había sido destrozado por una bala enemiga.

Vuelta a América[]

Para reforzar el contingente español durante la Campaña Americana, se organizó en Cádiz una flota expedicionaria a principios de 1780 al mando del almirante José Solano y Bote, en la que Miranda participó como miembro de las tropas de infantería de Cajigal. La flota partió de Cádiz el 28 de abril de 1780 y llegó a La Habana el 4 de agosto del mismo año.

Miranda viajó con las fuerzas de Cajigal que salieron de La Habana el 9 de abril de 1781 para participar en la batalla de Pensacola, acción militar que culminó el 8 de mayo de 1781 con victoria de las fuerzas españolas. Miranda fue ascendido a teniente coronel por su labor en la planificación y estudio del terreno.

Cagigal confía a Miranda una misión muy delicada en agosto de 1781: debe inventariar secretamente los dispositivos de defensa establecidos por los ingleses alrededor de la isla de Jamaica, último reducto británico en el Golfo de México tras la pérdida de la Florida. Esta delicada tarea está dirigida a concretar la reconquista de la isla, que España había perdido a Inglaterra en 1655, con el apoyo de la flota francesa enviada a sostener a los rebeldes estadounidenses y debe realizarse bajo el pretexto de un intercambio de prisioneros en el cual Miranda será negociador. 

Tras recibir el despacho oficial encomendándole la misión, Miranda sale de La Habana el 14 de agosto de 1781 con rumbo a Jamaica, vía Batabanó, y llegó a Kingston el 20 de septiembre de 1781.

Como parte de la misión, debe intentar también procurarse de tres barcos que los españoles necesitan en Cuba.

En Kingston permanecerá alrededor de dos meses, mientras organiza la repatriación de aproximadamente 820 prisioneros españoles contra una cantidad equivalente de británicos.

Logró realizar con éxito su misión de reconocimiento y, además, negoció un convenio, fechado el 18 de noviembre de 1781, que regulaba el canje de prisioneros españoles e ingleses del mismo rango.

“Traigo noticia exacta de las escuadras enemigas que existen en aquella isla y de las que próximamente se esperan de Europa (...), planos topográficos del país que son bastante exactos (...), tres embarcaciones ligeras y de superior vela que son excelentes para avisos y aun para muy buenos corsarios, con varias otras cosas y negociaciones ventajosas que no puedo fiar a la pluma (...).” Todo esto es muy apreciado por Cagigal y lo es también por Bernardo de Gálvez, quien ha sido ascendido a comandante general del Ejército a raíz de su fulgurante campaña contra los británicos.

Más tarde, Cajigal encomendó a Miranda la misión de acompañarle en el ataque a las islas Bahamas, en el que se logró la capitulación inglesa el 8 de mayo de 1782 a favor de España en unas negociaciones dirigidas por Miranda y en las que consiguió, además, la cesión de todas las islas.  Miranda tiene la responsabilidad de negociar con los defensores y logra obtener una rendición pacífica al cabo de una noche de discusiones; por esa actuación distinguida Cagigal lo recomienda para la promoción al grado de coronel. 

La eficiencia demostrada por Miranda en las Bahamas le valió entonces pasar a estar bajo las órdenes del comandante general de las fuerzas españolas en Cuba, Bernardo de Gálvez, como ayudante de campo en la población de Guárico, Haití, en la isla de La Hispaniola.

La población de Guárico era el lugar idóneo para planificar estas operaciones por estar cercano a la isla y por su posición de fácil acceso para poder reunir tropas. Los mandos consideraban a Miranda la persona idónea para planificar las operaciones por tener un conocimiento de primera mano de la situación de los ingleses en la zona.

Finalmente, en Junio de 1782, Jamaica cae en poder de la flota española.

El 4 de julio de 1783 Julio Bernardo de Gálvez y Madrid durante la parada militar en Filadelfia desfila a la derecha del mismo Washington. Su ayuda de campo era Francisco de Miranda.

El 3 de septiembre de 1783 se firma el Tratado de Versalles entre Gran Bretaña y Estados Unidos y sus aliados. Este hecho pone fin a la Guerra de Independencia de los Estados Unidos.

Gobernante[]

En 1802 fue nombrado virrey de Nueva Granada, desempeñándose de forma notoria hasta 1808. Cabe destacar que fue el primer criollo en alcanzar dicha distinción. El nuevo virrey llegó a Santafé poco antes de la llamada Expedición de la vacuna. En noviembre de ese año, partió de la La Coruña la Expedición para llevar la vacuna de la viruela a los dominios de América. El virrey recibió en Santafé a don Francisco Javier Balmis, director de la Expedición, y al doctor José Salvani, su ayudante. Luego que 50.000 súbditos fueron vacunados ordenó que se celebrase una misa solemne en la iglesia de San Carlos, que servía de Catedral, por estar en ruina la Metropolitana desde el terremoto de 1785.

Planes independentistas[]

Su contribución más grande está, probablemente, en el plan de independencia hispanoamericana. Miranda tuvo la visión de un gran imperio independiente que agrupara a todos los territorios que estaban en poder de españoles desde la margen derecha del río Misisipi en el norte hasta la Tierra del Fuego en el extremo sur del continente. El imperio estaría bajo dirección de un emperador hereditario llamado Inca para apaciguar a las etnias indígenas y tendría una legislatura bicameral. Concibió el nombre Colombia para este imperio, inspirándose en Cristóbal Colón. Este plan no causó gracia en la Corte española (por suponerlo de inspiración británica) y Mranda cayó en desgracia.

Sin embargo fue nombrado alcalde de Caracas, cargo que ejerció entre 1810 y su muerte.

Vea también[]

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