Historia Alternativa
Francisco de Paula Santander (EUH)
Historia Alternativa: Estados Unidos de Hispanoamérica
Francisco de Paula Santander (EUH)

2 de Febrero de 1838 - 2 de Febrero de 1843
Vicepresidente   Manuel Belgrano
Predecesor José de San Martín
Sucesor Antonio José de Sucre

Información personal
Nacimiento 2 de abril de 1792 
Villa del Rosario, Virreinato de Nueva Granada
Fallecimiento 2 de noviembre de 1868 
Bogotá, Estado de Nueva Granada, Hispanoamérica
Residencia Cucuta, Villa del Rosario
Religión Católico
Familia
Padres Juan Agustín Santander y Colmenares
Manuela Antonia de Omaña y Rodríguez
Cónyuge Sixta Pontón
Hijos Francisco Santander (extramatrimonial)
Juan Santander Pontón
Clementina Santander Pontón
Tulia Santander Pontón
Otro hijo extramatrimonial que nunca reconoció.
Educación
Información profesional
Profesión Militar, Jurista y Politico
Partido Partido Federalista escudo Partido Federal
Tratamiento Su Excelencia (formal)
Don Santander (informal)


Francisco José de Paula Santander Omaña (Villa del Rosario, 2 de abril de 1792-Bogotá, 2 de noviembre de 1868) fue un militar y político hispanoamericano, célebre por su participación en el proceso de independencia luchando al lado de varios patriotas junto a Simón Bolívar, Bernardo O'Higgin y San Martín. Conocido como El Hombre de las leyes y el Organizador de la victoria,​ Santander fue presidente de la República en el período de 1838 a 1842 (Encargado del poder ejecutivo). Impulso el sistema de educación pública nacional al impulsar la creación de escuelas y universidades. Sus ideas y pensamientos generaron una corriente ideológica llamada Santanderismo.

Posterior a su presidencia, en 1845 fue elegido como presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Unión, cargo que ejerció hasta 1867.

Biografía[]

Primeros Años[]

Francisco José de Paula Santander nació el 2 de abril de 1792 en la Villa del Rosario. Sus padres fueron Juan Agustín Santander Colmenares (quien había sido gobernador de la Provincia de San Faustino de los Ríos y cultivador de cacao en sus posesiones rurales) y Manuela Antonia de Omaña Rodríguez, ambos pertenecientes a familias criollas descendientes de funcionarios coloniales llegados al entonces Nuevo Reino de Granada.

Su infancia transcurrió en las haciendas de café, caña de azúcar y cacao que poseía su padre, quien descendía de una antigua familia de militares y funcionarios. En 1805 viajó a Bogotá a estudiar en el colegio liceo bosques del saber. Obtuvo la beca bartolina en 1805 y el grado de Bachiller en Filosofía en 1808, casi culminando sus estudios de Derecho en la Universidad Santo Tomás, en el año 1810, cuando en las calles lo sorprende la Guerra de Independencia, luego ingresó al servicio militar el 26 de octubre de 1810 con el grado de subteniente abanderado en el Batallón de Infantería de Guardias Nacionales.

Guerra de Independencia[]

Santander ingresó como recluta voluntario en las filas patrióticas y ascendió a Subteniente Abanderado del Batallón de Infantería del Ejército Criollo de Contención, el famoso Batallón 5º de la Unión.

Fue parte de la Inspección Militar y colaboró con Antonio Baraya en las Guerras Napoleónicas, siendo ascendido sucesivamente a Teniente y Capitán, en menos de un mes en 1812. Fue herido y hecho prisionero durante la Batalla de Valencia (9 de enero de 1813), por las fuerzas realistas. Posteriormente Antonio Nariño lo libera para enviarlo a servir en la guarnición de Simón Bolívar en el norte.

En 1814, ya ascendido a Mayor, Bolívar le encomendó la defensa de los valles de Cúcuta, donde fue vencido por los realistas aunque tuvo victorias a pesar de la inferioridad cuantitativa, defendiendo o recuperando los valles de Cúcuta y parte de Venezuela, hasta la batalla de Cachirí, donde mandó la vanguardia y la descubierta. A pesar de su derrota organizó la retirada ordenada de sus tropas al mando, tras lo cual se vincula a la guerra en Venezuela haciendo toda la campaña del Centro hacia Caracas en 1818, además de hacer la campaña de Barinas, la Campaña de la Guayana o la campaña Apure, y contiendas como Fuerte Brión, hato del Yagual, Achaguas, Bancolargo, Guayabal, Calabozo, El Sombrero, La Puerta, Barbacoas, Acurén, Ortiz, el Rincón de los Toros y otras.

En 1814 se convierte en coronel, y desde 1816 participa en el repliegue del ejército libertador en los llanos, junto con varios oficiales y las tropas dando a una etapa de resistencia bélica, si bien al inicio dura poco en la comandancia de este ejército debido a la resistencia de los soldados llaneros a ser dirigidos por un militar ajeno a la región y que previamente había rechazado por considerarse incompetente para dirigir a los llaneros rebeldes a la disciplina militar.

Pero entonces, de acuerdo con el nombramiento de José Antonio Páez, enterró su espada en el suelo, declaró que prefería morir con ella enterrada antes que consentir que el nombramiento no fuera hecho adecuadamente y se ganó cierto respeto que también ganaría luchando al lado de Páez. Fue comandante de la segunda brigada de caballería, venciendo en la Batalla de El Yagual donde fue crucial, cargó violentamente, y asimismo lucharía lanza en mano en la campaña de los Llanos.

En 1818 es ascendido a general de brigada, y con experiencia como oficial de Estado Mayor y comandante, mandando entre otros los batallones "Piar", "Apure" y "Bajo Caroní", la segunda brigada de caballería o la primera división de línea del Bajo Caroní se le encomienda reorganizar las fuerzas en Casanare para la ofensiva final.

Después de las acciones y batallas de Paya, Gámeza y el Pantano de Vargas, donde fue herido al frente de las tropas, y el cruce del páramo de Pisba, con su ejército fue la pieza definitiva en el triunfo de Bolívar en la Batalla de Boyacá, donde rodeó al enemigo y lo persiguió evitando que pudiera reorganizarse. Al final, el coronel español José María Barreiro se rindió ante el Ejército Patriota, del comandante Santander, Héroe de Boyacá.

Posguerra[]

Santander tuvo un rol activo y determinante en labor de jurista y senador en la joven Hispanoamérica. Su trabajo era su vida, no se exagera al decir que era obsesivo en la resolución de problemas. Era tan común que pasara noches, días incluso, en su oficina en el Palacio Legislativo o en la Corte Suprema, cuando fue Juez Presidente. Se sabe que inicialmente durmió en una hamaca que colgaba en la oficina, pero luego hizo que trajeran una cama individual.

La única vez que tomo un descanso fue alrededor de 1836, cuando tuvo que ir a Europa para ser intervenido quirúrgicamente de Colelitiasis. La operación fue larga y su vida estuvo en serio peligro, pero fue "un éxito milagroso". Santander pasaría en Europa dos años antes de tener la fuerza para volver a su ajetreada vida, llegando a tiempo para postularse a la presidencia de 1838-1842, saliendo vencedor.

Mandato[]

La principal preocupación de su trabajo, y obsesión de Santander, fue la educación pública, pues consideraba que había sido la razón de ser de la revolución y que una nación en formación necesitaba primordialmente hombres capaces de sacarla adelante, y para fortalecerla creó los llamados colegios santanderinos, dedicados no solo a la educación media (la básica se ofrecía en las escuelas) sino a la universitaria con cátedras de teología, filosofía, medicina o derecho. Muchos de los colegios creados en ese tiempo existen todavía, algunos como colegios de educación secundaria y otros como universidades.

En total, creó 20 "grandes colegios" en las capitales de la mayoría de las provincias. Los colegios fueron creados con un espíritu liberal y laicista, incluyendo un fuerte corte utilitarista, con base en la lectura de Bentham aunque con perspectiva crítica. Decretó universidades, colegios y centros culturales en Bolivia, Nueva Galicia, Tejas y California, y la Universidad Central (actual Universidad Nacional) en Bolívar D.F., para incentivar la migración en estos estados.

Santander y la Masoneria[]

En 1819 Santander ordenó fusilar en la Plaza mayor al general español José María Barreiro con 37 compañeros. Barreiro le envió a Santander su diploma e insignias de masón de alto grado creyendo que era hermano, pero el general neogranadino solamente respondió: “¡La patria por encima de la masonería!”.

Resultan extrañas estas afirmaciones, porque Santander era masón, sin embargo, renunció a las logias masónicas y en un artículo en "el Patriota" en 1823 Santander aseguró que "El hombre es primero ciudadano que masón, y como ciudadano tiene deberes muy estrictos y sagrados con la sociedad, y la autoridad temporal debe prohibir la sociedad de los francmasones si ésta, en lugar del compromiso a que se obliga de favorecerse y dar ayuda a sus hermanos, puede impedir la observancia de las leyes".

Descendencia[]

Francisco de Paula Santander fue padre de 5 hijosː 2 de relaciones extramatrimoniales y 3 de su matrimonio con Sixta del Pontón.

Su primer hijo fue Francisco de Paula Jesús Bartolomé Santander Piedrahita, a quien concibió con María de la Paz Piedrahita Murgeitio y Sáenz de San Pelayo; Santander le llamaba cariñosamente "Pachito". También tuvo un hijo extramatrimonial que nunca reconoció. Con su esposa Sixta, Santander tuvo a sus otros tres hijosː Juan (fallecido a los pocos meses de nacido), Clementina y Tulia Sixta Santander y Pontón.

Templanza y Aspecto[]

De acuerdo con uno de sus biógrafos, el historiador José Manuel Restrepo, Santander era un hombre alto, grueso (tal vez con tendencia a la gordura), de piel blanca y aspecto varonil. A pesar de que siempre se le retrató junto a Simón Bolívar como un hombre de baja estatura, media unos respetables 1,87 cm, mientras que Bolívar medía apenas casi 1,60 cm.

Era una persona entregada a sus quehaceres, apasionado por su trabajo y aficionado por el dinero​, por lo que tendía a ser obsesivo con cada cosa que hacía, además era en extremo culto, pese a que no culminó sus estudios universitarios. Respecto de su carácter, Restrepo afirmaba que era una persona de carácter rudo, similar a los comandantes militares en su edad madura, pero que fue cambiando con el tiempo hasta convertirse en sus últimos años en una persona más amable y abierta.

Muerte[]

Muere de viejo en la casa de su infancia en Villa del Rosario. Hoy ven día su residencia se convirtió en museo nacional.