Historia Alternativa
Advertisement
Estados Unidos de América
Gobierno provisional de los Estados Unidos

Gobierno no reconocido

Bandera de Estados Unidos (48 Estrellas)

1946

Banderarendiciónestadounidense

Bandera Escudo
Capital Marquette
Idioma principal Inglés
Gobierno República federal presidencialista
Presidente
 • 10 de octubre - 27 de noviembre de 1946 George Marshall
Vicepresidente Dwight Eisenhower
Legislatura n/d
Historia
 • Suicidio de Fiorello La Guardia 1946
 • Fin del gobierno de Marquette 27 de noviembre de 1946
 • Disolución 1946

El Gobierno de Marquette (en inglés: Marquette Government) fue una entidad gubernamental creada en Estados Unidos tras el suicidio de Fiorello La Guardia en el Búnker Presidencial durante la Batalla de Washington, en los días finales de la Segunda Guerra Mundial. Este Gobierno estaba presidido por el jefe del Estado Mayor del Ejército George Marshall, a quien La Guardia había designado como "Presidente interino" en su última orden ejecutiva el 10 de octubre de 1946.

Si bien el nombre oficial de esta administración fue Gobierno provisional de los Estados Unidos (en inglés Provisional Government of the United States), se le llamó «Gobierno de Marquette» porque su sede estaba en el pequeño poblado de Marquette, cercano a la frontera estadounidense con Canadá, y porque la autoridad real del general Marshall apenas se reducía a Marquette y sus alrededores, sin tener influencia alguna sobre el resto de Estados Unidos, ya ocupada en su casi totalidad por los vencedores.

Marshall y sus colaboradores trataron de presentarse ante las potencias del Eje como autoridad gubernamental estadounidense, aunque fracasaron por completo en ese intento, siendo disuelto este "Gobierno" por la intervención de soldados alemanes el 27 de noviembre de 1946.

Historia[]

Antecedentes[]

Antes de suicidarse en Washington, La Guardia ordenó en su última orden ejecutiva que los poderes gubernamentales se encargaran al general George Marshall, quien no se hallaba entonces en la capital estadounidense, sino en el pueblo de Marquette, sede del último cuartel general del Ejército de Estados Unidos. En esas disposiciones finales, La Guardia nombró a Marshall como Presidente interino, cargo que debía ocupar hasta que nuevas elecciones fuesen convocadas; además La Guardia nombraba al general Dwight Eisenhower como Vicepresidente y condenaba a muerte a James Farley y Cordell Hull bajo el cargo de alta traición, destituyendolos además de toda función dentro del gobierno.

Tras ocurrir en la tarde del 10 de octubre la muerte de La Guardia en Washington, el general Marshall recibió en Marquette dos mensajes en la mañana del 11 de octubre: uno informándole de su designación como "Presidente interino" y el segundo indicando otras designaciones gubernamentales hechas por La Guardia. Marshall sólo hizo caso del primer mensaje y omitió atender el segundo. Ese mismo día Eisenhower consiguió escapar de Washington, cercado por las tropas alemanas. Eisenhower aceptó trabajar con Marshall, asumiendo el cargo de Vicepresidente.

Formación del gobierno[]

GeorgeMarshall

George Marshall.

En la noche del 11 de octubre Marshall usó la radio de Marquette para dar un discurso a nivel nacional, retransmitido por la radio de Illinois, informando oficialmente a Estados Unidos de la muerte de La Guardia y prometiendo "seguir la lucha contra el enemigo fascista". No obstante, para esa fecha Marshall proyectaba asegurarse la lealtad de las tropas del Ejército aún existentes, en tanto que oponer resistencia seria contra alemanes o japoneses era una tarea inviable tras la desintegración del Ejército y la ocupación efectiva de la mayor parte del país por tropas extranjeras, más aún por la previsible desmoralización de las tropas aún en combate al conocerse la inminente caída de Washington en manos alemanas.

Otra preocupación importante de Marshall, observando que no había esperanza alguna de evitar la derrota, era lograr que la mayor cantidad posible de tropas estadounidenses se rindieran a los alemanes o italianos, evitando ser apresadas por el Ejército Imperial Japonés y ser expuestas así a represalias y venganzas.

El 12 de octubre, el ya en ese momento ex-vicepresidente, James Farley, llegó a Marquette y se entrevistó con Marshall, al conocer que éste había sido designado Jefe de Estado, para ponerse a sus órdenes. Según se supo más tarde, Marshall había estacionado tropas leales del ejército cerca de la sede del gobierno, por temor a que Farley tratase de obtener un nombramiento por la fuerza. No obstante, Marshall logró rechazar la oferta informando a Farley que La Guardia ya le había destituido días antes de todos sus cargos mientras se hallaba en el Búnker Presidencial, acusándolo además de traición (por sus contactos con el secretario de Gobernación mexicano Primo Villa Michel para rendirse a las Potencias occidentales del Eje) y ordenando que fuera condenado a muerte. Al saber de esta delicada situación, Farley le pidió a Marshall que por lo menos le permita ser el «segundo hombre del Estado», pero Marshall rechazó también esta solicitud por cuanto había urgencia de llegar a una paz con el Eje, siendo que para esto sería un obstáculo grave tener en el gobierno a Farley, líder tan cercano a La Guardia. Tras esto, Farley se marchó de Marquette y buscó por su cuenta contactarse con los alemanes, hasta ser arrestado el 25 de noviembre.

El Gobierno de Marquette estableció un Comité de Emergencia entre los líderes estadounidenses que habían logrado reunirse en dicha ciudad huyendo del enemigo. El 15 de octubre Marshall, de acuerdo con Eisenhower, ordenó poner fin a todas las operaciones de los barcos y submarinos de la Armada disponiendo que las naves retornen a sus bases de inmediato (principalmente en el Canal de Panamá, aún bajo control estadounidense), y al día siguiente mandó disolver a los Wolverines, poniendo fin a toda actividad de resistencia o sabotaje. En paralelo, las tropas estadounidenses de Texas, Colorado, y el noroeste estadounidense habían capitulado por su cuenta el 15 de octubre; en esa misma fecha se rendían a los alemanes las tropas estadounidenses aún existentes en Cuba y Bahamas.

El Gobierno se reunió en sesión de gabinete el 16 de octubre y estaba formado por George Marshall, como Presidente, Dwight Eisenhower como Vicepresidente, además de jefe del gabinete, John Foster Dulles como secretario de Estado, Harry F. Byrd como secretario del Interior, Henry A. Wallace como secretario de comercio y Frances Perkins como secretaria del Trabajo. La jefatura del Estado Mayor del Ejército recayó en el general Lewis Brereton, a cargo de negociar con las potencias europeas del Eje, mientras que al general Alfred Noble se le encargaban las negociaciones con los japoneses.

Capitulación ante el Eje[]

Marshall requirió el mismo miércoles 16 de octubre a los generales Lewis Brereton y Alfred Noble para que ordenaran el repliegue hacia el este de las tropas sobrevivientes del Ejército. El tiempo se agotaba para retirarse al este y escapar del Ejército Imperial Japonés y tanto alemanes como japoneses procedían a ocupar todo el territorio estadounidense que podían, tras agotarse la resistencia efectiva al difundirse la noticia de la muerte de La Guardia y de la capitulación final de la propia guarnición de Washington el 12 de octubre.

Para ganar tiempo, el mismo 16 de octubre Marshall envió a Ralph Austin Bard, nuevo secretario de la Marina, al cuartel general alemán, presidido por el mariscal de campo Gerd von Rundstedt en la ciudad de Boston, para negociar una rendición. Al día siguiente, 17 de octubre Bard y el general Lewis Brereton se reunieron en Boston, llegando a dicha ciudad tras portar banderas blancas a lo largo del territorio controlado por el Eje, mientras que ese mismo día Marshall envió comunicaciones desde Marquette a los últimos ministros de La Guardia: Douglas MacArthur (aún sin saber de su muerte en Washington), James Farley, Henry Morgenthau Jr. y Harold L. Ickes, destituyéndolos oficialmente de todos sus cargos. En paralelo, esa mañana estallaba en Guyana una revuelta contra los ocupantes estadounidenses.

En Boston, tanto Bard como Brereton tenían órdenes de Marshall de demorar las conversaciones todo lo posible para que las tropas estadounidenses del frente occidental tuvieran tiempo de huir hacia el este y rendirse a los alemanes, pero el mariscal Rundstedt descubrió de inmediato la maniobra y amenazó con rechazar las rendiciones de soldados estadounidenses (y dejarlos así a merced de los japoneses) a menos que Bard y Bereton aceptaran una capitulación final de inmediato, admitiendo en ella una «rendición sin condiciones». Ese mismo día, sin esperar una decisión de Marshall, capitulaba ante los japoneses la guarnición estadounidense de Anchorage tras casi dos meses de cerco.

Al tener noticia de la amenaza de Rundstedt, en la noche del 17 de octubre Marshall autorizó a Bereton para firmar la "rendición incondicional" del Ejército de Estados Unidos en Boston, lo cual se hizo efectivo mediante un documento de rendición a las 01:30 horas del 18 de octubre, con la frase:

Todas las fuerzas bajo control estadounidense cesarán las operaciones activas a las 23:01 horas de Washington, del 18 de octubre de 1946.

Esto daba tiempo para difundir las noticias de la rendición a las tropas estadounidenses, pero no concedía mayor plazo para una evacuación masiva de fuerzas americanas hacia el este; además el texto fijado por Rundstedt resultaba tan lacónico que no diferenciaba entre fuerzas de tierra, mar o aire, e incluía a tropas de cualquier nacionalidad que se hubieran adherido al bando estadounidense, en cualquier punto de Norteamérica y el Caribe en que se hallaren (incluyendo así tácitamente a las fuerzas americanas en contacto con los japoneses), por lo cual suponía en la práctica una capitulación completa. El mismo día 17 las tropas estadounidenses de tierra y mar en Cuba y Panamá recibieron la noticia de la rendición y se prepararon a capitular ante la resistencia local y los alemanes.

No obstante, al conocerse la noticia en Japón, el Primer Ministro Hideki Tojo reclamó que la rendición se repitiera en San Francisco en el cuartel general del Ejército Imperial Japonés, presidido por el mariscal de campo Hajime Sugiyama, para asegurar de modo expreso que la capitulación comprendía también a las tropas estadounidenses que aún resistían a las fuerzas japonesas; además el Cuartel General Imperial reclamaba que un evento de tanta trascendencia debía ejecutarse también ante los máximos jefes del Ejército Imperial y no sólo ante representantes occidentales del Eje. La capitulación se repitió entonces en el cuartel general japonés en San Francisco el 18 de octubre poco antes de la medianoche, firmando por parte estadounidense Noble, Bard y el general James Doolittle (representando a la Fuerza Aérea) ante los representantes del Imperio Japonés liderados por Sugiyama y los representantes del Eje en Europa.

Tras la rendición[]

La capitulación en San Francisco ratificaba el mismo texto previsto en Boston, sin dar más tiempo para un repliegue estadounidense, por lo cual el general Marshall no pudo así ganar más tiempo para la huida de tropas estadounidense, y el 19 de octubre los sobrevivientes del Ejército, dondequiera que estuviesen, debieron rendirse sin condiciones ante el enemigo con el cual tuvieran contacto. El gabinete de Marquette quedaba así ignorado por las potencias vencedoras en tanto su autoridad efectiva se reducía apenas a la ciudad donde estaba albergado y una delgada franja de tierra al costado de la frontera americo-canadiense.

Aunque Marshall trató de dejar sin efecto algunas normas del periodo la guardiano, su gobierno se basaba en su casí total mayoría en miembros del Partido Demócrata y sólo el vicepresidente, el general Eisenhower, carecía de filiación a ese partido. Además, el escaso poder efectivo del Gobierno de Marquette, reducido a una estrecha franja de tierra junto a la frontera canadiense, hizo que sus esfuerzos de "restauración del orden" carecieran de utilidad práctica ante los vencedores.

Al saber de la capitulación incondicional en San Francisco el 18 de octubre, el secretario de Comercio, Henry Wallace, pidió a Marshall que el Gobierno de Marquette se disolviera también, al ser evidente su inutilidad, pero Marshall y sus colaboradores aún tenían la esperanza de servir como gobierno estadounidense de posguerra o de ser reconocidos como tales por los vencedores. Al respecto Marshall confiaba en un discurso de Adolf Hitler donde el líder alemán mencionaba que «la rendición estadounidense había sido autorizada por el general Marshall, designado jefe de Estado», lo cual sería por lo menos un indicio de reconocimiento por parte de los Aliados, pero tal esperanza resultó vana.

Final[]

General Dwight Eisenhower1946

El general Dwight Eisenhower, días antes de ser arrestado. 30 de octubre de 1946.

Durante varios días los vencedores continuaron su tarea de finalizar la rendición estadounidense y asumir la administración del territorio ocupado, recibiendo las rendiciones de tropas estadounidenses en puntos aislados: el extremo norte de Alaska, las Islas Samoa y las ciudades fronterizas con México y Canadá, o sofocando los últimos focos de resistencia aislada como la ciudad de Houston donde las fuerzas estadounidense recién capitularon el 23 de octubre, y las islas de Trinidad y Tobago donde resistían tropas estadounidenses y colaboracionistas británicos.

La actitud alemana frente al Gobierno de Marshall durante sus primeros días fue bastante ambigua, un comportamiento que pronto provocó recelos entre los japoneses. El 21 de octubre el general Courtney Hodges anunció por radio que estaba al frente de las tropas estadounidenses en la región noreste con el «consentimiento de los alemanes» y, al día siguiente, Hitler expuso mediante un telegrama remitido a Mussolini su preocupación porque una eventual retirada germano-italiana de América pudiese significar que un hipotético nuevo gobierno estadounidense no estuviera en condiciones de hacer frente a las ambiciones japonesas: estaba implícita la idea de que para ello los estadounidenses terminarían siendo necesarios. El mariscal de campo Erwin Rommel había ordenado además que las armas confiscadas a las tropas estadounidenses no fueran destruidas por si se «pudieran necesitar por alguna razón», un conjunto de indicios que incluso hicieron sospechar al resto de las potencias del Eje que tanto alemanes como italianos habían llegado a reconocer al Gobierno de Marquette.

En cualquier caso los vencedores ignoraron al Gobierno de Marquette, negándose a reconocerlo oficialmente, al punto que el 22 de octubre una comisión militar de enlace alemán llegó a Marquette apenas para asegurarse que Marshall y su gabinete exigieran a las demás tropas estadounidense cumplir con el acta de capitulación. Para esa fecha el Gobierno de Marshall ejercía autoridad sobre apenas 35 000 personas en la ciudad, entre soldados ilesos y heridos, prisioneros de guerra y refugiados civiles, junto con 50 aparatos aéreos de todo tamaño aglomerados en campos de aterrizaje improvisados. Al día siguiente, 23 de octubre, tropas alemanas con apoyo británico e italiano entran al fin en Marquette, difunden la prohibición oficial de los partidos Demócrata y Republicano y arrestan al general Noble, izando la Esvástica en las oficinas gubernamentales y retirando los símbolos oficiales (retratos de La Guardia, escudos y banderas). Marshall reclama un contacto «oficial» con las autoridades del eje pero su pedido es denegado, mientras ese mismo día llega al puerto de Galveston, Texas el último barco con refugiados estadounidenses.

El 25 de octubre los alemanes arrestaron al jefe de policía y al alcalde de Marquette, al día siguiente desarmaron a todos los soldados estadounidenses y dejaron una guarnición de tres compañías de infantería. En los días siguientes fueron arrestados todos los funcionarios del gobierno y del Partido Demócrata que logran hallar (unos 2000), quienes tratan vanamente de mostrarse como soldados. El 29 de octubre una delegación alemana liderada por el Doctor Franz Six llegó por avión para interrogar a Henry Wallace.

Mientras tanto los japoneses empezaron a presionar firmemente para que sus aliados terminaran definitivamente con los restos de autoridad de Marshall y su Gobierno. El diario Mainichi Shimbun comenzó una campaña de prensa organizada por el mismo Hideki Tojo en la que se denunciaba a la «camarilla asesina americana» organizada en torno al general y que estaba chantajeando a los occidentales. Finalmente, el 31 de octubre Mainichi Shimbun y diversos diarios importantes japoneses exigieron su inmediata destitución, decisión que tomó Gerd von Rundstedt al ordenar su detención, obligado también por la directiva del Führer #50 que era clara al respecto y no permitía la permanencia en sus cargos de ningún dirigente estadounidense.

Advertisement