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Bienvenidos a la página principal de este nuevo proyecto, fruto de la fusión de la adoptada Corea Reunificada con un proyecto propio desarrollado por mi en mis ratos libres durante estos años.

Como todos sabemos, entre el 17 y el 18 de julio de 1936 se produce en España un intento de Golpe de Estado cuyo fracaso parcial hace que la joven II República se vea abocada a una cruenta guerra civil de 3 años entre los sublevados golpistas y los leales al Estado republicano, finalizando con la victoria de los primeros y dejando una España en ruinas y empobrecida en la cual se una dictadura de corte derechista y filofascista que duró casi 40 años.

Pero, ¿Que hubiese sucedido si ese golpe de Estado hubiese sido frustrado y no hubiese tenido éxito en ninguna parte del país y sus colonias? Es más, ¿Y si esa derrota temprana del golpe se hubiese producido más por la iniciativa de las formaciones políticas obreras del Frente Popular que por el Estado republicano en sí? ¿Como se habría desarrollado la Historia de España en los últimos 80 años sin la guerra civil, con un movimiento obrero más fuerte y con su participación en el bando aliado en la Segunda Guerra Mundial?. Eso es a lo que intentaremos responder con La balsa roja de piedra.

Pasos iniciales

Esta historia alternativa comienza con el fracaso del golpe de Estado del 17 de julio de 1936, el cual es abortado a las pocas horas de producirse. Los principales cabecillas del mismo son encarcelados y juzgados, y los partidos que lo apoyaron prohibidos.

Así la República Española, sin el escollo de la Guerra Civil, vive la segunda mitad de los años 30 igual que la primera, salvo que el más estable gobierno del Frente Popular (tanto por no tener que depende de coaliciones contra-ideológicas como a la desarticulación de la Derecha por el golpe de Estado) hace que la violencia callejera y la inestabilidad política se vean disminuidas. También se posibilita un mayor crecimiento económico por las medidas socializantes del Frente Popular, culminándose la Reforma Militar, que conlleva la modernización y tecnificación del Ejército, adquiriendo equipamiento militar novedoso desde Francia y la URSS y formándose sus nuevos oficiales (se pone fin a la hipertrofia de oficiales) en academias extranjeras y poniendo en marcha definitivamente la Reforma Agraria.

En estos años el PCE gana notoriedad debido a su participación en el aplacamiento del golpe de Estado, arrebatando terreno sobretodo al PSOE (al que alcanzará en número de militantes en 1940 debido a la afluencia de ex-psoistas) y en menor medida a la CNT-FAI. Los anarquistas seguirán protagonizando sublevaciones contra la República (aunque de menor calibre debido al carácter izquerdista del gobierno frentepopulista), lo que hará que sean silenciados de todas las formas posibles, lo cual es posible debido a que el número de cenetistas decrece en aumento de comunistas.

Participación en la Segunda Guerra Mundial

En los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, España se mantiene neutral, hasta que en julio de 1941 la Alemania nazi invade suelo español sin previa declaración de guerra (pocos días después de la invasión nazi de la Unión Soviética) y con el apoyo del gobierno filo-fascista portugués. Se inician así 4 penosos años de guerra en los que el ejército español (equipado con material soviético mayormente y más numeroso y disciplinado que en NLT) consigue ralentizar el avance alemán tanto en el frente como por acciones de la guerrilla. En la España ocupada, los nazis apoyan las aspiraciones separatistas de Cataluña y Vasconia, creando en ambas regiones Estados títeres colaboracionistas y entregando Galicia a Portugal y las Baleares a Italia, mientras que en el resto de la España ocupada establecieron un gobierno títere dirigido por uno de los pocos conjurados del 17 de julio que había conseguido escapar: Ramón Serrano Suñer, el cual se resignó a ser Caudillo de Castilla, teniendo la esperanza de construir una España federal y fascista una vez terminada la guerra.

Las tropas españolas lograron contener inicialmente el avance alemán en el Sistema Central, pero a mediados de 1942 tuvieron que retirarse a la segunda línea defensiva entorno a Sierra Morena y el Sistema Bético. En este tiempo empezaron los desembarcos de tropas aliadas en auxilio de los españoles. En agosto de 1942 los alemanes consiguen abrir una brecha en el sistema defensivo español y avanzar por el Valle del Guadalquivir, pero son derrotados y definitivamente frenados en la Batalla de Sevilla, donde es destruido un componente importante de tropas germano-portuguesas. 

A partir de entonces se produce la reconquista de España por las tropas españolas con el apoyo aliado, a la vez que se produce la conquista de Portugal. Madrid es liberada en septiembre de 1943, a la vez que se produce la conquista de Lisboa unos días después, alcanzando las tropas hispano-aliadas los Pirineos y liberando la Península para abril de 1944. La mayoría de los colaboracionistas son detenidos y ajusticiados, pero un número importante de ellos consiguen escapar, entre ellos Serrano Suñer, Josep Dencàs (lider del Estado Catalán colaboracionista) y José Antonio Aguirre (Líder del Estado Vasco colaboracionista).

Coincidiendo con el desembarco aliado en Normandía y la operación Bragation en el Este, las tropas españolas lanzan una gran ofensiva que cruza los Pirineos, penetrando en la Francia ocupada y liberando localidades como Tolouse y Narbona. Este avance conjunto de los aliados occidentales por el norte y de los españoles por el sur desborda a los alemanes, que para julio se retiran del sur de Francia, liberando españoles y aliados París. Los ejércitos españoles son de los primeros en entrar en Alemania y cruzar el Rin, llegando a Múnich en abril de 1945. 

Berlín cae en poder de los soviéticos (como en NLT) y finalmente el III Reich firma la capitulación. Suñer y demás líderes colaboracionistas son detenidos y extraditados a España a la espera de un juicio. Alemania es dividida en 4 zonas de ocupación, correspondiendo a España zonas de Baden y Baviera. Tras la capitulación del III Reich, se lleva a cabo la ocupación militar de Alemania por las potencias vencedoras: Reino Unido, Estados Unidos, URSS y España. A la vez, las autoridades de ocupación permiten la formación de un gobierno provisional alemán formado por aquellos grupos que se opusieron a Hitler, con una importante participación de comunistas, aunque este no tendrá competencias reales, siendo su única función auxiliar al Consejo de Control Aliado y dirigir a las fuerzas policiales y militares alemanas aún operativas que colaboran con las fuerzas aliadas de ocupación.

Posguerra

La ocupación de Alemania dura hasta 1948, cuando el Consejo de Control Aliado entrega sus facultades al gobierno provisional alemán, el cual convoca elecciones en las que arrasa el Partido Socialista Unificado de Alemania. De esta forma, Alemania se transforma en una democracia popular aliada con la URSS, cosa que no hace sino aumentar las tensiones los aliados occidentales y la URSS y España en el marco de la Guerra Fría.

En España se inicia la ardua tarea de reconstrucción del país: el PCE y el PSOE se unifican en un nuevo partido, el Partido Comunista Obrero de España (PCOE). Así los comunistas se convierten en la fuerza más poderosa del Frente Popular, por lo que en las elecciones de 1946 obtienen el poder y se proclama la República Democrática Española. Luego se lleva a cabo los procesos sumarísimos contra aquellos que colaboraron voluntariamente con los nazis, juzgando y ejecutando a cientos de antiguos cargos, funcionarios y simpatizantes tanto del Gobierno de Suñer como de los Estados secesionistas de Vasconia y Cataluña (estos últimos incluso habían colaborado en el Holocausto al crear sus propios campos de concentración para castellanohablantes y demás enemigos políticos) destacando las ejecuciones públicas de Serrano Suñer, Dencàs, Onésimo Redondo, Gil Robles, José Antonio Aguirre, etc... Portugal quedó bajo ocupación española y se emprendió el mismo proceso contra los integrantes y simpatizantes del régimen salazarista, a la vez que se apoya y fortalece al Partido Comunista Portugués (PCP). 

Se puso en marcha el I Plan Quinquenal del gobierno para convertir a España en una potencia industrial que pueda equipararse a las grandes naciones de Europa. De forma que para 1950 la economía española alcanza los niveles de 1940 y en 1955, con el II Plan Quinquenal, se duplica. Estos planes fueron posibles gracias tanto a la más o menos estabilidad de las arcas españolas como a las ayudas desinteresadas ofrecidas por la Unión Soviética, que también proporciona técnicos, planos y materias primas, la cual se vio compensada con la entrada de España en el Pacto de Varsovia y el COMECOM y al definitivo encuadre de España con el bloque soviético, convirtiéndose así en el único país de Europa Occidental que formaba parte del mismo. Las cada vez más estrechas relaciones hispano-soviéticas conducen a la firma de un Tratado de Amistad y Apoyo Mutuo entre ambas potencias socialistas. 

En política exterior, España se convierte en uno de los miembros fundadores de la Organización de las Naciones Unidas junto a las otras potencias aliadas, siendo también miembro permanente del Consejo de Seguridad. Además fue de las primeras naciones en reconocer formalmente a la República Popular China en 1949, con la que firmó otro Tratado de Amistad y Apoyo Mutuo que se materializó en la vuelta de Macao (base comercial portuguesa desde el siglo XVI) a soberanía china. Durante la Guerra de Corea se posiciona, junto a la URSS, China y el resto de Estados socialistas, a favor de Corea del Norte, votando en contra de la intervención de las fuerzas de la ONU

La Guerra Fría

En 1955 el gobierno considera finalizado el proceso de reconstrucción y se pone fin a la ocupación militar de Portugal, proclamándose la República Popular Portuguesa, bajo el gobierno del PCP. Acto seguido, se emprende la celebración de referéndums de autodeterminación tanto en Portugal como en las colonias españolas y portuguesas para determinar si quieren seguir manteniendo la unidad con España u optar por la independencia total.

Para sorpresa de la comunidad internacional, la mayoría de portugueses (78%) votan a favor de seguir manteniendo algún tipo de unión con España, lo que se debe en gran medida tanto al buen trato en general de los españoles hacia los portugueses durante y después de la guerra (perdonando oficialmente el gobierno español los crímenes cometidos por el régimen salazarista durante la misma) como a las beneficiosas políticas del PCOE (el II Plan Quinquenal también se aplicó en Portugal). En las colonias de ambas naciones ibéricas el resultado es similar, triunfando la opción independentista en Angola y Mozambique, a las que se les concede la independencia (siendo así los primeros Estados africanos en ser descolonizados, y con un gobierno socialista). 

Así se inicia un proceso constituyente que culmina con la unión de España, Portugal y los territorios ultramarinos de ambas en un nuevo Estado, la Unión Socialista Ibérica (USI), con una nueva Constitución. Una de las primeras acciones en la USI es la unificación de ambos partidos comunistas (el portugués y el español) en uno sólo, el Partido Comunista de la Unión Ibérica (PCUI). La USI es reconocida rápidamente por todos los Estados socialistas y al poco por los demás miembros de la ONU (en el cual ocupa el lugar de España en el Consejo de Seguridad), aunque con cierto recelo por parte de Francia y Reino Unido, temerosas de la potencialidad de una Iberia unificada para convertirse en una gran potencia, y más sí ha sido unificada bajo la bandera del marxismo-leninismo..........En desarrollo.  

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