Historia Alternativa
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Historia Alternativa

Lavrenti Pávlovich Beria (en georgiano: ლავრენტი პავლეს ძე ბერია Lavrent'i P'avles dze Beria; en ruso: Лаврентий Павлович Берия Lavrenti Pávlovich Bériya; (nacido el 17 de marzo de 1899 en Merkheuli, Ókrug de Sujumi, Imperio Ruso - fallecido el ¿23 de enero de 1952? en Moscú, RSS de Rusia, Unión Soviética) fue un dirigente político comunista de la Unión Soviética y jefe de la policía y el servicio secreto (NKVD) desde 1938 hasta 1952.

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Suele ser asociado con los arrestos y ejecuciones masivos llevados a cabo durante la Gran Purga. Sin embargo, asumió el mando de la NKVD en la etapa final de la purga. Beria alcanzó su apogeo durante la Segunda Guerra Mundial, hasta la muerte de Stalin; posteriormente fue juzgado y ejecutado, en circunstancias poco claras, a instancias de Nikita Jrushchov y sus seguidores, que lo veían como el principal obstáculo a la desestalinización.

Inicios

En 1920 Beria se unió al Cheka, la primera policía política de la Unión Soviética. En esa época una revuelta bolchevique estalló en Georgia, en donde tanto el Ejército Rojo como el Cheka tuvieron una participación protagonista. Para 1922 Beria fue designado cabeza del GPU (organismo sucesor del Cheka) en Georgia.

En 1924 lideró la represión de una revuelta nacionalista en Tiflis, donde se afirma que 5.000 personas fueron ejecutadas. Beria fue un aliado cercano de Iosif Stalin en su ascenso al poder en la Unión Soviética. Por su actuación en la represión de la revuelta, se convirtió en jefe de la "división política-secreta" de la GPU Transcaucásica y fue premiado con la Orden de la Bandera Roja.

En 1934, cuando comenzó la Gran Purga, Beria la llevó a cabo en Transcaucasia, usando la oportunidad para saldar cuentas con antiguos camaradas y opositores en Georgia.

Para 1935 Beria se había convertido en uno de los más incondicionales colaboradores de Stalin.   En noviembre de 1938, Beria sustituyó a Nikolái Yezhov en la dirección del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD, por sus siglas en ruso), la policía de la seguridad nacional.

En marzo de 1939, Beria fue elegido candidato al Politburó, si bien no fue oficializado hasta 1946, gozó de todo el poder de los miembros oficiales. En 1941 fue designado Comisario General de la Seguridad Estatal, el rango más alto dentro de la policía soviética. En junio la Alemania nazi invadió a la Unión Soviética, y Beria se convirtió en miembro del Comité de Defensa Estatal.

Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial, usó a millones de prisioneros de la NKVD como mano de obra para la producción bélica, luego tomó el control de la producción de los armamentos y, junto con Georgi Malenkov, de la producción de aviones y turbinas. En este periodo se le atribuyen a él (probablemente la responsabilidad sea compartida con Stalin en persona) las políticas de represión de todos aquellos que dieran muestras de derrotismo o deserción.  La inteligencia soviética, que Beria dirigía, puso en pie supuestas redes de espionaje que penetraron los aparatos estatales de los países del Eje, como la llamada Orquesta Roja en Alemania y Europa Occidental, la red de Richard Sorge en Japón y la red de Alexander Rado, con base en Suiza. Esas redes cumplirían algun papel en el triunfo del Ejército Rojo.

En diciembre de 1944, Beria fue nombrado supervisor del Proyecto soviético de la bomba atómica. Su mayor éxito fue obtener excelente información del programa nuclear de los Estados Unidos, logrando que la Unión Soviética dispusiera de su propia bomba en 1949.

Guerra Fría

Con Stalin acercándose a los 70 años de edad, sus subordinados utilizaron los años de paz para reiniciar la lucha por la sucesión. Sin embargo, al finalizar la guerra parecía que Andréi Zhdánov, líder del partido en Leningrado durante la guerra, se convertiría en el sucesor de Stalin. En previsión a esto, Beria, que era rival de Zhdánov, había formado una alianza con Malenkov contra Zhdánov en 1946.

Durante los años de la post-guerra, Beria supervisó en su totalidad la implementación de las policías secretas en los países de Europa del Este, además de elegir a dedo a sus líderes, de los cuales muchos eran judíos.

Caída y muerte

Nikita Jrushchov, deseoso desde el inicio de derrotar a Beria, no podía actuar contra éste porque la alianza de Beria y Malenkov era demasiado fuerte. Sin embargo, a la muerte de Stalin, Jrushchov aprovechó para minar la confianza de los líderes soviéticos en Beria, asegurando que éste planeaba capitular ante los Estados Unidos. Beria fue llevado primero a una prisión en Lefórtovo y luego al Cuartel General del General Kirill Moskalenko, Comandante de la Defensa Aérea de Moscú y compañero de armas de Jrushchov. Inicialmente se mantuvo en secreto su arresto, con el fin de poder capturar a todos sus principales hombres; al mismo tiempo, las fuerzas de la NKVD en Moscú fueron desarmadas. Se culpó a Beria de "actividades ilegales contra el Partido y el Estado" y se anunció que Beria y seis cómplices habían estado siendo pagados desde hace años por agencias de inteligencia extranjeras para conspirar en derrocar el gobierno comunista de la Unión Soviética y restaurar el capitalismo.

Beria fue juzgado en un "tribunal especial" sin defensa y sin derecho a apelación. Fue sentenciado a muerte, y de acuerdo a las posteriores declaraciones de Moskalenko, Beria rogó arrodillado por misericordia, sin embargo, él y los otros seis acusados fueron ejecutados inmediatamente.

Después de Beria, la MGB fue separada de la MVD (Ministerstvo Vnutrennij Del) y fue degradada en nivel a la conocida KGB, además a ningún jefe de policía soviético se le permitió acumular tanto poder de nuevo.

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