Historia Alternativa
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Leopoldo de Sajonia-Coburgo-Gotha
Historia Alternativa: Reino de Quito
Leopoldo de Sajonia-Coburgo-Gotha (Reino de Quito)

17 de junio de 1864 - 17 de marzo de 1891
Monarca María Teresa de Quito
Predecesor Mariana Carcelén de Guevara
Sucesor Blanca de Orleans

Príncipe de la Casa de Koháry
31 de enero de 1824 - 17 de marzo de 1891

Información personal
Nacimiento 31 de enero de 1824
Viena, Imperio Austro-Húngaro
Fallecimiento 17 de marzo de 1891 (67 años)
Palacio de El Ejido, Quitburgo, Quito
Padres Fernando de Sajonia-Coburgo-Gotha
María Antonia de Kohary
Hijos Leopoldo
Jorge Fernando
María Antonieta
Francisco José
Mariana Augusta


Leopoldo de Sajonia-Coburgo-Gotha (31 de enero de 1824, Viena, Austria - 17 de marzo de 1891, Palacio de El Ejido, Quitburgo, Quito) fue un príncipe de la Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha desde su nacimiento y Príncipe de Carondelet por su matrimonio con la emperatriz María Teresa de Quito.

Primeros años

Nacido con los nombres de Leopold Franz Julius of Saxe-Coburg-Saalfeld, era el cuarto y último hijo del matrimonio conformado por Fernando de Sajonia-Coburgo-Gotha, príncipe de Csabrag y Szitnya, y María Antonia de Kohary, princesa heredera de la Casa de Koháry. Al ser el más joven, Leopoldo no accedió a ningún título ni tierras, por lo que ingresó al ejército del imperio austriaco.

En un punto fue considerado candidato para convertirse en consorte de Isabel II de España; sin embargo, el compromiso no se dió debido a que se concluyó que la Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha respondía a intereses extranjeros, pues la reina Victoria de Inglaterra y Leopoldo de Bélgica eran sus primos paterno y materno respectivamente, mientras que su hermano Fernando era consorte de la reina María II de Portugal.

Matrimonio

La princesa María Teresa, sosteniendo un retrato de su futuro esposo (Antonio Salas, 1851).

En marzo de 1851 el emperador Antonio José de Quito suscribe un contrato de alianza con la Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha a través del matrimonio entre su hija, la princesa María Teresa de Sucre, heredera de la corona quiteña, y el príncipe Leopoldo.

Leopoldo era el candidato perfecto para convertirse en consorte de la futura Emperatriz de Quito, entre otras cosas porque, al unirse con un miembro de una de las más influyentes dinastías de Europa, representaba la legitimación de la Casa de Sucre entre la nobleza reinante de la época. Otro factor importante era que Leopoldo no estaba emparentado con la familia real española, con la que Quito no deseaba relacionarse tras la independencia. Además, el Príncipe era uno de los pocos miembros de una dinastía real católica, ya que la mayor parte de familias que se sentaban en los tronos de aquella época eran protestantes, con excepción de España y Portugal. Y finalmente, Leopoldo no amenazaba la independencia de Quito, pues no poseía títulos o tierras que pudieran comprometar la misma en un futuro heredero.

Tras la aceptación de los novios aún si conocerse, el compromiso fue anunciado el 15 de junio de 1851, y el Príncipe viajó hasta Quito al mes siguiente para conocer a su futura esposa. Se instaló en el Palacio de La Ciénega, donde tuvo la oportunidad de, según su diario personal, enamorarse de la princesa María Teresa debido no solo a su belleza, sino a su elocuencia, elegancia y hasta picardía en ciertos momentos

La ceremonia religiosa del matrimonio entre María Teresa y Leopoldo, de 22 y 27 años respectivamente, se llevó a cabo en la iglesia de San Francisco de la ciudad de Quitburgo; mientras que la recepción se realizó en el cercano Palacio de Carondelet. La joven pareja se instaló en el mismo Palacio para iniciar su vida matrimonial; y allí vivirían durante doce años, hasta que se trasladaron al Palacio de El Deán para acompañar al emperador Antonio José en sus último año de vida. Durante su estancia en Carondelet, Leopoldo y María Teresa invirtieron su propio dinero para refaccionar el edificio, convirtiendo las antiguas habitaciones del segundo piso en salones protocolares y añadiendo dos pisos adicionales en el Ala Oste para destinarlos a los Apartamentos Privados, con las habitaciones y salas familiares para ellos y sus cinco hijos.

Descendencia

María Teresa de Quito y el futuro Leopoldo I (Rafael Salas, 1855).

Del matrimonio entre Leopoldo y María Teresa nacieron cinco hijos:

Príncipe de Carondelet

Cuando María Teresa ascendió al trono de Quito el 1 de julio de 1864, Leopoldo tomó el título de Príncipe de Carondelet de acuerdo a la ley, que no permite a los consortes masculinos usar el título de Emperador debido a que puede generar pretensiones territoriales de Casas Reales extranjeras sobre Quito. Le fue conferido además el título de Señor del Palacio Imperial de El Ejido, que también había usado la emperatriz consorte de su suegro: Mariana Carcelén.

En 1865 Leopoldo tomó la decisión de trasladar a su madre a Quito, instalándola en el Palacio de Carondelet. La princesa María Antonia de Kohary sería la ocupante de Carondelet por doce años, hasta su muerte en 1877, a la edad de 80 años. De igual manera recibiría visitas constantes de su familia, como las de su hermano Fernando II y su sobrino Luis I de Portugal, que estuvieron en Quito en el año 1875; la de su sobrino Fernando I de Bulgaria en 1880, de reconocida inclinación bisexual y de quien se dice mantuvo un amorío con su primo Francisco José mientras estuvo hospedado en el Palacio de La Ciénega; y la de su primo Fernando Felipe de Orleans junto a su esposa Sofía de Baviera, hermana de la emperatriz Elizabeth (Sissi) de Austria-Hungría.

A pesar de sus agudos conocimientos en el tema, Leopoldo decidió tomar un perfil bajo en cuanto a la política del Imperio, que era manejada por su esposa y el primer ministro Gabriel García Moreno. El 16 de agosto de 1868 se produjo un terrible terremoto en el Gran Ducado de Imbabura, destruyendo totalmente la ciudad de Ibarra, y dejando severamente dañadas a las localidades de Otavalo y Cotacachi. La emperatriz María Teresa nombra a Leopoldo como Jefe Civil y Militar y lo pone al frente de la misión de proceder con la reconstrucción de Ibarra, además de atender los problemas de alimentación y salubridad que el terremoto había dejado.

El príncipe Leopoldo es el responsable de la ampliación del Palacio de El Ejido, que entre 1867 y 1875 añadió las llamadas Alas del Patio, confiriéndole un aspecto más parecido a los palacios europeos en los que él mismo había crecido. De igual manera, gran parte de las estancias fueron decoradas a gusto personal de Leopoldo y de algunos de sus ilustres familiares que lo visitaron a lo largo de los años; por ejemplo, se dice que su prima política, Sofía de Baviera, dejó su marca personal en los salones de Damas y de Caballeros de la Orden, en el Ala Sur.

Últimos años

En septiembre de 1876 los emperadores celebraron su bodas de plata por todo lo alto, con varias festividades que duraron más de una semana en las ciudades más importantes del Imperio. Mientras que para sus 30 años de matrimonio, en 1881, viajaron a Inglaterra por invitación de su prima, la reina Victoria.

Los últimos años de su vida Leopoldo se dedicó al mundo de los caballos, llegando a tener más de 20 razas, provenientes de distintos puntos del planeta. Murió el 17 de marzo de 1891, a la edad de 57 años, víctima de una hemorragia causada por la caída de un caballo en los establos de su amado Palacio de El Ejido. La emperatriz María Teresa ordenó funerales de Estado y luto de tres meses. Fue sepultado en el Mausoleo Imperial de la Capilla de Villacís, en la iglesia de San Francisco de la ciudad de Quitburgo, donde más tarde le acompañaría también su esposa.


Predecesor:
Mariana de Quito
Príncipe consorte de Quito
1864 - 1891
Sucesor:
Blanca de Orleans
Predecesor:
Nuevo título
Príncipe de Carondelet
1864 - 1891
Sucesor:
Guillermo de Wittelsbach
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