Historia Alternativa
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SMI Napoléon I de Méxco

S.M.I. Napoléon I de México

Entre 1863 y 1867 en México se vivió una inestabilidad a causa del enfrentamiento entre el Imperio de Maximiliano y la república de Juárez, esta ultima termino triunfando, en gran parte debido al abandono de los franceses a la causa de Maximilian, ademas la suma del apoyo de Estados Unidos a Juárez, ¿Pero si Napoleón III no hubiera apoyado a Maximiliano, si no aun Bonaparte?

Antecedentes[]

El proyecto de un estado monárquico independiente en México había estado presente desde el momento de la independencia de esta nación. El Grito de Independencia de la nueva nación comenzaba con la exclamación "¡Viva Fernando VII!", y originalmente, al independizarse México de España, se ofreció a dicho rey la corona del nuevo Imperio, pidiendo de que en caso que no aceptara, nombrara a alguno de los infantes, sus hermanos. Las Cortes Españolas prohibieron al rey aceptar el trono de México, con lo que los mexicanos impusieron por aclamación popular a su libertador, Agustín de Iturbide, nombrado S.A.I. el emperador Agustín I de México, como cabeza del nuevo Imperio. El corto reinado de Agustín I no superó los nueve meses, y pronto se impuso un gobierno republicano, apoyado por el gobierno de Estados Unidos y miembros de la masonería, que destronarían y ejecutarían al emperador. Pocos años más tarde, el presidente de la República Antonio López de Santa Anna, comenzó a planificar la restauración de la monarquía en México, sabiendo que aunque quizás sus antiguos monarcas, los Borbones españoles, estarían impedidos de aceptar el trono, algún otro príncipe europeo lo podría ocupar. El proyecto de Santa Anna jamás llegó a consumarse debido a los enormes problemas de su largo gobierno, que incluirían la dolorosa intervención estadounidense en México.


A pesar de los continuos intentos por restaurar la monarquía en México, todos parecían verse interrumpidos por los intereses de Estados Unidos, quienes no encontraban conveniente la ubicación de una monarquía tan cercana a ellos. Las razones parecían muy simples, las monarquías "se casan" entre sí, y con ello se hacen fácilmente con aliados y poder, cosa que no convenía a la política de expansión territorial estadounidense. Las políticas de intervencionismo en el resto de países de América, respaldados por su llamada Doctrina Monroe, impusieron su sistema de gobierno republicano en el continente, declarando amenaza a cualquier sistema ajeno al que ellos habían adoptado. Convencer a México no sería tarea fácil, ya los antiguos pueblos prehispánicos habían adoptado el sistema monárquico, y desde la unificación del territorio mexicano, con el virreinato de la Nueva España, México llevaba trescientos años acostumbrado a la monarquía. Al independizarse, se proclamó a la nueva nación como un Imperio, y se nombró a un emperador.


La Guerra de Reforma había dejado a México en la ruina. El gobierno liberal del presidente Benito Juárez, había dictado unas leyes que enfurecieron a la iglesia y a los conservadores. Con la separación de los poderes de la Iglesia y el Estado, se expulsó a los religiosos, se confiscaron todos los bienes de la Iglesia Católica, se excluyó al clero de los hospitales, escuelas, cementerios, parroquias, etcétera, y se dio inicio a un cruenta guerra, que duraría tres años, en la cual los conservadores mexicanos y religiosos lucharían por sus privilegios contra un ejército estatal. Los grandes terratenientes formaron sus propios ejércitos, y aprovechando la Guerra de Secesión, acorralaron a las fuerzas del presidente Juárez, y pidieron ayuda a Europa. Los países europeos se interesaron rápidamente en esta petición de auxilio, el poder de Estados Unidos crecía cada vez más, y se vieron con la única posibilidad de apoyar un estado en América, que fuera competencia para Estados Unidos, la Guerra de Secesión era el momento idóneo, pues los estadounidenses no tendrían tiempo ni recursos para obstaculizar una intervención europea en México.

El 31 de octubre de 1861, España, Francia e Inglaterra acordaron intervenir el gobierno del presidente Juárez, con el pretexto del incumplimiento prolongado de su gigantesca deuda. Tras llegar a costas mexicanas, el gobierno liberal convenció a las tropas españolas e inglesas que se retiraran, firmando el tratado de Soledad de Doblado, en donde Inglaterra y España, comprendían la situación económica de México, pero Napoleón III tenía claros intereses de convertir a México en una potencia que pudiera contrarrestar el enorme poder y la influencia que Estados Unidos estaba ganando sobre el resto de los territorios de América. Para 1862, después de la derrota del 5 de mayo de 1862 por el general Ignacio Zaragoza sobre el ejército francés, comandado por el Conde de Lorencez, las fuerzas de Juárez, desprovistas de suficiente apoyo de Estados Unidos, fueron reducidas a un grupo de guerrilleros, y la victoria de las tropas de Napoleón III, respaldado por los terratenientes y sus ejércitos personales, así como por numerosos campesinos de todo el país, se hizo evidente.

Tras la derrota republicana en México, se acordó que se restauraría el tradicional sistema de gobierno en el Imperio Mexicano, con lo que se encomendó al Partido Conservador una búsqueda por encontrar un príncipe europeo que cumpliera con ciertas aptitudes para gobernar un territorio tan complejo como lo era México, se pedía que fuera católico, y que respetara las tradiciones de la nación, cosa que habían incumplido los gobiernos republicanos. Durante varios meses, el Congreso de la Nación discutió sobre posibles candidatos, entre los que se encontraron el infante Enrique de Borbón, duque de Sevilla, entre otros

PDD[]

Finalmente, el Emperador Napoleón III, convenció a la delegación mexicana de que aceptasen a su primo Napoléon José, la cual no estaba de acuerdo debido a su historial anticlerical, Napoléon logro usar a su esposa María de Saboya como mediadora en este asunto para que este cumpliera con los requisitos del Congreso Mexicano; como era quizás el único que de hecho conocía personalmente a estos príncipes europeos, su candidato gozaba de mayor credibilidad que los del resto. Tras largas discusiones, se aprobó la candidatura propuesta por el emperador francés, y se creó una comisión de personalidades notables para que fueran a entrevistarse con dicho candidato, y pedirle que aceptara el trono del Imperio, Napoléon quien se encontraba, retirado en Prangins, Suiza.

El 10 de julio de 1863, la Junta de Conservadores emitió el siguiente dictamen:

  1. La nación mexicana adopta por forma de gobierno la monarquía moderada, hereditaria, con un príncipe católico.
  1. El soberano tomará el título de Emperador de México.
  1. La corona imperial de México se ofrece a S. A. I. y R., el príncipe Napoléon José, para sí y sus descendientes.
  1. En caso que, por circunstancias imposibles de prever, el príncipe Napoléon Jose no llegase a tomar posesión del trono que se le ofrece, la nación mexicana se remite a la benevolencia de S. M. Napoleón III, emperador de los franceses, para que le indique otro príncipe católico.

La delegación conservadora se escogió cuidadosamente, todos debían ser dignos de representar a México y su historia, teniendo también cuidado que fueran personas que representasen adecuada y dignamente a México frente al principe. Por su parte, Napoléon José ya sabía lo que estaba por ocurrir y había tenido tiempo de considerarlo con seriedad. El 3 de octubre de 1863 llegaría a Suiza, la delegación mexicana encabezada por el diplomático José María Gutiérrez de Estrada, seguido de Juan Nepomuceno Almonte, hijo del independentista José María Morelos y Pavón, el General Miguel Miramón y Tarelo, el Doctor José Pablo Martínez del Río, Antonio Escandón, Tomás Murphy, Adrián Woll, Ignacio Aguilar y Marocho, Joaquín Velázquez de León, Francisco Javier Miranda, José Manuel Hidalgo y Esnaurrízar y Ángel Iglesias como secretario. Al ser recibidos por el principe, leyeron ante él la petición oficial de los mexicanos para que éste se ciñera la corona mexicana y ocupara el trono de México. Sin embargo, el principe, quien había leído mucho de México, sabía acerca de sus riquezas naturales, y sabía que México tenía el potencial de convertirse en un imperio de primer orden mundial. Por medio del Tratado de les-Banis, Napoleón III ofrecía sus tropas a disposición de su primo.

México y el nuevo Emperador[]

Napoléon José arrivo a tierras mexicanas por ves primera el 28 de mayo de 1864, entre el júbilo y algarabía de los conservadores, pero no del pueblo jarocho, lo que originó que ante la pobre recepción de su imperio, María Clotilde derramara lágrimas de frustración y de pena. Pero a la llegada a otras ciudades, las recepciones fueron muy jubilosas y de gran algarabía, lo cual se expresó especialmente en Puebla y en la Ciudad de México. La travesía a la Ciudad de México le ofreció un panorama distinto: un país herido por la guerra y profundamente dividido en sus convicciones.

Napoléon comprendió rápidamente la situación de México, intento llevar un dialogo abierto con Juaréz, el cual constantemente fue rechazado, finalmente Jose Miramon convenció al Generar oaxaqueño Porfirio Díaz Mori de apoyar al emperador y terminar con las insurgencias en el sur a cambio Napoléon I lo nombro Ministro de Guerra, lo que causo una división física el país el sur monarquista y el norte republicano, como encomienda personal Napoléon I encomendó a Porfirio Díaz que buscara un dialogo con Juaréz, Porfirio Díaz regreso ala Ciudad de México con la noticia de que Juarez lo avía aprendido y escapo por poco, finalmente el 14 de febrero de 1864, monterrey cae y Juaréz es entregado alas autoridades monarquistas dando fin a la república, sin embargo Napoleón, insiste en aprovechar a Juaréz como un aliado, finalmente se reúnen los dos cara a cara en Palacio Imperial, a pesar del recelo Juaréz y Napoléon logran entenderse y conciliar sus diferencias a lo largo de la tarde el dialogo se vuelve más ameno incluso Napoléon le propone ael puesto de Ministro de Estado a lo que Juarez acepta gustoso y muy onrado.

El 27 de abril de 1864, Juarez firma el tratado de suspencion republicano, el primer acto legal que pone fin ala república mexicana y reconoce a Nopoléon José Bonaparte como Su Majestad Imperial y Real por la gracia de Dios Napoleón de México, el titulo de cabeza máxima del Imperio y a este como el nuevo estado mexicano.

El hecho de la conciliación entre Juaréz y Napoléon I es el que le da justificación a Napoléon como nuevo emperador, la población mexicana empieza a hacerce ala idea de tener un emperador europeo, pero es la aceptacion de Juaréz la que lo consolida.

México y los Estados Confederados[]

Napoleón III de Francia llega a México pocas semanas despues es recivido por Juaréz en el puerto de Veracruz quien lo acompaña a su reunión con Napoléon I de México, los dos emperadores se reciben con gran alegria, Napoléon III de Francia se encuentra muy interesado en el asunto con los Estados Confederados, puesto que el ha iniciado una campaña para consolidad a Francia como un gran imperio y el crecimiento de Estados Unidos no solo lo amenaza a el si no a Europa y los viejos imperios, busca en su primo un camino para los Estados Confederados, Napoléon I de México ve en Francia un aliado comercial para fortealecer la pobre economia mexicana, decide apoyar a Francia en el comercio y rearmamiento de los Confederados.

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