Historia Alternativa
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Juan Prim y Prats (Reus, 6 de diciembre de 1814-Madrid, 30 de diciembre de 1884), conde de Reus, marqués de los Castillejos y vizconde del Bruch, fue un militar y político liberal español del siglo XIX que llegó a ser presidente del Consejo de Ministros de España. En su vida militar participó en la Guerra de África, donde mostró relevantes dotes de mando, valor y temeridad. Desde 1868 se convirtió en uno de los hombres más influyentes en la España del momento.

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Juan Prim y Prats

Juan Prim nació en Reus el 6 de diciembre de 1814. Su padre fue el notario Pablo Prim y Estapé, a quien las circunstancias bélicas de la época llevaron a ser capitán en la primera legión catalana durante la Guerra de la Independencia y, años más tarde, jefe del batallón de Tiradores de Isabel II.

Su infancia y adolescencia las pasa en esta ciudad e indudablemente se vieron influidas por el fuerte carácter de su padre y su segunda profesión de militar.

Ingresó en el ejército en 1834 de la mano de su padre, quien estaba al mando de una del batallón de Tiradores de Isabel II.  Prim no tenía ninguna preparación militar ni procedía de la nobleza, por lo que sus comienzos en la milicia empezaron en los primeros peldaños, demostrando siempre intrepidez y valor.

En 1840 Prim se adhirió al Partido Progresista, dirigido por José María Calatrava y Juan Álvarez Mendizábal.

En 1841 se presentó a diputado por la provincia de Tarragona y obtuvo el escaño.  Ese mismo año fue nombrado Subinspector de Carabineros de Andalucía.

En 1847, el Ministro de la Guerra, Fernández de Córdoba, amigo de Prim, lo nombró Capitán General de Puerto Rico.

En 1851 obtuvo el escaño por Barcelona prometiendo "ser el campeón del liberalismo progresista, defender los derechos catalanes, especialmente los económicos, y erigirse en máximo defensor de las libertades ciudadanas..."

En 1853 se inició la Guerra de Crimea y Prim consiguió que el ministro de la Guerra, el general Francisco Lersundi Hormaechea le nombrara jefe de la comisión militar que debía informar de las operaciones militares y de los aspectos políticos de aquel conflicto.

En el mismo 1853 desembarcó en Constantinopla y presenció entre otras acciones, el ataque de la isla de Tutrakan, aconsejando allí con gran acierto la colocación de la artillería.

A fines de 1854, pasó a ocupar la Capitanía General de Granada con la plaza aneja de Melilla (Marruecos), que estaba siendo periódicamente atacada por kábilas bereberes. Prim se desplazó a la ciudad, donde venció a los kabileños en Cabrerizas y en 1856 ascendió a Teniente General.

Una cuestión candente era la de las cabilas que amenazaban Ceuta y Melilla, especialmente la de Anyera, que cometió ciertos actos hostiles en Ceuta. O'Donnell buscaba un enemigo exterior para distraer la atención de los problemas interiores, y se aprovechó de esta circunstancia. A pesar de que el Sultán de Marruecos se avino a dar satisfacciones a las reclamaciones españolas, el gobierno de O'Donnell declaró la guerra a Marruecos el 22 de octubre de 1859.

Por su parte Prim supo aprovechar el apoyo catalán a la guerra. Así, cuando el batallón de voluntarios catalanes desembarcó en Marruecos a principios de febrero de 1860 para incorporarse al segundo cuerpo de ejército que desde el mes anterior estaba bajo su mando, Prim les arengó en catalán, recordándoles que eran el orgullo de la patria. Prim y estos voluntarios a su mando tendrán un protagonismo decisivo en la toma de Tetuán, momento en el que Prim "alcanzó el punto más alto de su prestigio militar".

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Prim durante la campaña marroquí

En la guerra de Marruecos Prim dio muestras de su valor con avances a pecho descubierto, en inferioridad numérica, en desventajosa posición y con embestidas cuerpo a cuerpo. Destacan los hechos de armas de Castillejos y Wad Ras (cuyos nombres serían años después otorgados a calles de su ciudad natal). Parece ser que Prim fue extraordinariamente sanguinario en Marruecos hasta el punto que durante muchos años se asustaba a los niños marroquíes con la frase «¡Que viene Prim!». Fue Prim quien decidió la suerte de la batalla de Cabo Negrón y en la Batalla de Tetuán alcanzó el campamento de Muley Abbas. Tras la firma de la Paz de Tetuán el 26 de abril de 1860, Prim volvió a España y desembarcó en Alicante, recorriendo el trayecto hasta Madrid en loor de multitud.

"Cuando regresó a Madrid a fines de año (1860), Prim ya no era un militar entre los que aspiraban a lo más alto. Estaba en la cumbre, era un héroe popular en el sentido más estricto, había recuperado la relación con sus paisanos".

En 1861 viajó a México, Baja Luisiana, Cuba y Florida. A su regreso en 1863 ocupa por 1ª vez la presidencia del Consejo de Ministros

El 27 de diciembre de 1870  el general Juan Prim y Prats, de 56 años, es nombrado presidente del Consejo de Ministros, conservando el ministerio de guerra.

Abandonó su cargo en 1872, disgustado con Isabel II, y se retiró de la vida pública, a disfrutar de su fortuna como marqués de los Castillejos y conde de Reus.

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