Historia Alternativa
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Reino Unido de los Mexicanos (AEG)
Bandera Escudo de Armas de Reino Unido de los Mexicanos (AEG)
Bandera Escudo de Armas

Lema: Unión, Progreso y Libertad

Capital: Ciudad de México
Idioma: Español (de facto)

Igualmente se reconocen todos los idiomas indígenas en todos los Estados del Imperio

Moneda: Peso imperial mexicano
Gentilicio: Mexicano

Reino Unido de los Mexicanos, Imperio Mexicano o México es una nación ubicada en América que limita en el norte con Reino de Canadá y Quebec y la República de Columbia; en el noreste con los Estados Unidos de América y los Estados Democráticos de América, en el este con los Estados Confederados de América y la República Federal de la Gran Colombia en el sur.

Políticamente es un Estado monárquico federal, el cual es encabezado por el Emperador Agustín IV (Jefe de Estado) y el Primer Ministro Mauricio Santoyo Olivares (Jefe de Gobierno); además de contar con un sistema legislativo basado en el modelo de parlamento inglés con ciertas modificaciones que inspirarían posteriormente a otros reinos como los de Brasil, Canadiense y el de los Andes. El Imperio es, también, cabeza de la Mancomunidad de Estados Solidarios, siendo el emperador líder de cada uno de los reinos que componen a la Mancomunidad.

Toponimia[]

La nación es conocida por varios nombres: México, Nación Mexicana, Imperio Mexicano o Reino Unido de los Mexicanos. Lo estipulado en el Plan de Iguala, tratado final con el que se dio la Independencia en el s. XIX, y, posteriormente, en la Constitución de 1824 dice que la nación pasaría a llamarse Imperio Mexicano o, simplemente México.

Tras la modificación de la Constitución en 1933 y la creación de la Mancomunidad a fines de los 50 la población y el gobierno en general adoptaron el termino de Reino Unido de los Mexicanos como otra de las opciones para nombrar al Estado mexicano.

El origen del término México proviene del nahuatl, pero con un varias teorías respecto a su significado y concepción. El origen etimológico más popular es el que dice que México significa: "En el ombligo de la luna", otras teorías apuntan a que proviene de: "Lugar donde habita Huitzilopochtli" o "En el ombligo del maguey".

Historia[]

La región actual del Imperio fue descubierta por grupos de cazadores y recolectores nómadas hace 30 000 años, pero fue apenas hace 15 y 5 mil años cuando el proceso de domesticación de plantas y ciertas clases de animales permitiendo el establecimiento de comunidades sedentarias por parte de los primeros pueblos nativo americanos.

México precolombino[]

La historia precolombina del México continental se divide en nueve regiones geográficas y culturales: Oasisamérica, Llanamérica, Penamérica, Aridoamérica, Mesoamérica y Sunamérica.

Oasisamérica[]

Estando ubicado entre las zonas montañosas de la Sierra Madre Occidental, Montañas Rocosas y la Sierra Nevada; también recorren por él una gran cantidad de ríos importantes (Río Colorado) y la costa del Pacífico. Comprende la zona noroeste, desde California hasta Nuevo México.

Las tribus ahí asentadas vivieron con un estilo de vida que va desde el semisedentario hasta una sociedad plenamente sedentaria. La zona se subdivide en otras dos: Californiana, zona donde los pueblos indígenas vivían en un régimen más desarrollado económica y socialmente, y el Valle del desierto, había comunidades semisedentarias y sedentarias que eran fuertemente influenciadas por las de la región californiana y de Llanamérica.

Llanamérica[]

Se le denomina así por estar en las conocidas "Grandes Planicies o Llanuras" y abarcar todos los Estados del "Gran Río".

Esta zona es caracterizada por sociedades seminómadas;su modo de vida se sustentaba tanto en la cacería del búfalo como de una cultura agraria desarrollada.

Penamérica[]

Ubicada en los Estados de Luisiana y la península de Florida; las sociedades nativo americanas de la zona estaba fuertemente influenciadas por las civilizaciones mesoamericanas (estructurada y urbana), siendo la más notoria la de Cahokia.

Aridoamérica[]

Compuesta por los Estados de Baja California hasta Texas y extendiéndose al sur hasta Sinaloa y San Luis Potosí. La historia precolombina de esta región se ve marcada por las condiciones climáticas y geográficas áridas de la zona y de un diversidad ecológica mucho menor al de las otras tres áreas.

Las culturas y pueblos indígenas de esta región se caracterizaban por un estilo de vida nómada y seminómada; además de que varias culturas al establecer contacto con los pueblos mesoamericanos lograron desarrollar una intensa actividad comercial para obtener los productos básicos para la subsistencia.

Mesoamérica[]

Zona más diversa cultural y etnicámente; está ubicada en los Estados centrales del Imperio abarcando desde Jalisco hasta Guatemala.

Los pueblos indígenas que se establecieron en la región eran las más desarrolladas tanto social, cultural, política y económicamente. Se destacaban por un sistema social estratificado, practicas religiosas más complejas y un urbanismo muy adelantado para la época en el continente. Se le suele dividir en cuatro subregiones: Valle de México, donde se desarrollaron las civilizaciones mexica, Itsmo, donde florecieron los purépechas, Península de Yucatán, donde se establecieron los mayas, y Sognamérica, región que abarca Chipas y Guatemala y sus respectivas civilizaciones indígenas.

Sunamérica[]

Estando ubicada en la región centroamericana abarcando todos los Estados del sur, desde Chiapas hasta Panamá. La región es sevaltica y las civilizaciones indigenas que se desarrollaron ahí estaban fuertemente influenciadas por los pueblos aztecas y, sobre todo, mayas; además de tener cierta influencia de las comunidades indigenas de Sudamérica.

Conquista de México[]

Después del descubrimiento de América en 1492 por Cristobal Colón, los reyes católicos iniciaron una serie de expediciones para descubrir y colonizar los nuevos territorios. Diego Velázquez, gobernador de la recién creada colonia de Cuba, mandó una expedición al mando del extremeño Hernán Cortés. Partiendo de Cuba en 1518, Cortés navegó por las costas de Yucatán y del Golfo fundando las ciudades de Veracruz y Santa María de la Victoria; también tuvo sus primeros con los nativos del continente y recibió como esclavo a Malintzin.

Tras dos años, en 1520, Cortés estableció contaco con los mexicas y durante un tiempo fue huesped especial del huey tlatoani Moctezuma II al ser confundido por el antiguo dios mesoamericano Quetzalcoatl. Un serie de incidentes con el pueblo mexica lo obligaron a entrar en guerra contra ellos provocando la muerte de Moctezuma y el sitio de Tenochtitlan. Los españoles, aliados con los miles de tlaxcaltecas, lograron conquistar la ciudad y el valle de México en 1521, siendo el inicio de la Nueva España.

El proceso de colonización del territorio que comprende el Imperio llevó decadas. La península de Yucatán fue finalmente conquistada en 1697, California fue poblada hasta el s. XVIII y Centroamérica fue colonizada a mediados del s. XVI y XVII; además las Filipinas fueron posesiones españolas desde 1571.

Época virreinal[]

La caída de México-Tenochtitlan significó el inicio de un proceso de transformación cultural, económica y social que duró 300 años. Desde las ruinas del antiguo establecimiento mexica Hernán Cortés fundó la colonia de la Nueva España; en un inicio Cortés era gobernador absoluto de la recién fundada colonia, pero en 1535 el rey instituyó el virreinato con Antonio de Mendoza y Pacheco como primer virrey de la Nueva España.

El descubrimiento de yacimientos de oro y plata en las zonas centrales del país motivaron el desarrollo urbano, de una incipiente industria y de una gran producción agrícola. La situación favorable de los diversos puertos de la colonia (Acapulco y Veracruz) y de la capitanía general de las Filipinas permitieron el comercio con los imperios chinos y japoneses, en la llamada Nao de China, y la metrópoli.

La sociedad novohispana era una mezcolanza de las culturas nativas de América y de la hispánica europea en todos los aspectos. Además estuvo fuertemente marcada por la Iglesia Católica y la Inquisición, llevando a la generación de un sincretismo religioso entre la población mestiza y nativa.

Independencia[]

Las condiciones de represión y favoritismo dentro de la sociedad novohispana en contra de los indígenas, los mestizos y los mismos criollos llevaron a una serie de levantamientos y revueltas de menor importancia a lo largo de los 300 años de dominación española. El último de estos levantamientos iniciado el 16 de septiembre de 1810 por el cura Miguel Higalgo y otros militares novohispanos fue la semilla del movimiento independentista.

La campaña de Hidalgo y Allende solo duro un año, siendo ambos ejecutados. El movimiento fue continuado por el aprendiz de Hidalgo, José María Morelos y Pavón, quien logró regularizar en cierta medida el ejército insurgente y escribió los "Sentimiento de la Nación" (antecesora de la Constitución). Posteriormente Morelos fue capturado y ejecutado. Durante algunos años, varios caudillos, como Francisco Xavier Mina y Vicente Guerrero, continuaron el movimiento independentista aunque no tan efectivamente como sus antecesores.

El general realista Agustín de Iturbide después de varios años de pelear contra los insurgentes decide unirse a ellos. Junto a Vicente Guerrero, ambos proclamaron el Plan de Iguala en 1821 con el cual declararon la independencia de la nación el 27 de septiembre de ese mismo año al hacer firmar los tratados de Córdoba a Juan O'Donojú, último representante virreinal de la Nueva España.

Junta Provisional Gubernativa[]

Tras la firma de los tratados de Córdoba se formó una junta de notables para ejercer los poderes legislativos y ejecutivos del recién fundado Imperio Mexicano en lo que se cumplía el principal objetivo del Plan de Iguala y de los mismos tratados: tener un monarca. Las opciones para ocupar el trono de México se reducían a Fernando VII o alguno de sus parientes, pero tanto Fernando VII como cualquier otro Borbón decidieran rechazar la proposición, la junta y el país empezaban a sumirse en el desorden y la intriga.

En medio de este ambiente tenso, un regimiento de la ciudad de Celaya marchó a la capital y junto a la población local apoyaban la subida de Iturbide al trono de México. El Congreso finalmente decidió coronar a Iturbide.

Reinado de Agustín I[]

Primeros meses de reinado absolutista[]

El antiguo general Agustín de Iturbide fue coronado como Agustín I del recién fundado Imperio Mexicano. En sus primeros nueve meses de gobierno Agustín I se enfrentó a las intrigas de los políticos liberales, militares y de los agentes extranjeros que veían con desagrado un Estado monárquico en América. No solo existían conflictos internos con respecto a la forma de gobernar al país, sino también hubo varios problemas económicos producto de los 10 años de guerra intestina y de la ineficiente producción e inversión en la industria nacional. Dentro de esos primeros meses se consideró el régimen de Agustín I como uno absolutista; el más claro ejemplo de esto fue su acción de disolver el Congreso Nacional e instaurar la Junta Nacional Constituyente, esto en orden de tener un mayor control político, de la restricción de la libertad de prensa y de asociación.

Primera Guerra Republicana[]

Las actitudes represivas y absolutistas incitaron la generación de movimientos republicanos (apoyados en secreto por las logias masónicas), como el de Felipe de la Garza, y el arresto de muchos otros, como el mismo Guadalupe Victoria. Además el joven imperio seguía amenazado por los españoles desde la fortaleza de San Juan de Ulúa y de otras potencias extranjeras; esto llevó al emperador a tomar medidas desesperadas como el de destituir al general de Veracruz, Antonio López de Santa Anna, para llevar acabo una invasión de la última fortaleza española.

El general Santa Anna no se quedó con los brazos cruzados y proclama, en conspiración con los diplomáticos grancolombiano y estadounidense Miguel Santa María y Joel R. Poinsett, el 2 de diciembre de 1822 el Plan de Veracruz; Santa Anna planeaba derrocar al emperador Agustín I y proclamar una República. Los primeros meses del movimiento armado fueron infructuosos para Santa Anna, pero la posterior incorporación de Guadalupe Victoria y la proclamación del nuevo plan, ahora conocido como Plan de Casa Mata, hizo que regresara con más fuerza que nunca.

Los antiguos insurgentes Nicolas Bravo, Vicente Guerrero y Manuel Mier y Terán, que se habían unido al imperio, al ver las acciones represivas del emperador deciden desertar para unirse al bando de los republicanos. Al enterarse de esto, Agustín decide enviar al general Armijo para detener a los tres insurrectos; su confrontación sería conocida como la batalla de la Almolonga y tendría como resultado una victoria imperial pero no lo suficientemente fuerte como para acabar con la insurrección.

Una serie de derrotas por parte de los rebeldes (ahora organizados en la Junta Revolucionaria) y la deserción masiva de sus oficiales militares lleva a Agustín a dejar de actuar ofensivamente y solo con la posibilidad de negociar con los miembros de la Junta para encontrar una solución pacífica del asunto. La reunión se haría en su residencia en Tacubaya y los únicos miembros de la Junta que asistieron fueron Bravo, Guerrero, Farías, Lobato, entre otros. El 22 de marzo de 1823 finalmente se firman los Pactos de Tacubaya donde se estipulaban lo siguiente:

  • Restitución del Congreso de forma provisional hasta que se convocaran elecciones legislativas.
  • El gobierno seguiría siendo una monarquía, pero con la diferencia de que sería constitucional y de estilo federalista.
  • Hasta la elección de un primer ministro se crearía el Consulado Imperial.
  • Un indulto a quienes dejaran las armas y juraran ante los Pactos y la próxima nueva Constitución.
  • Restitución de varios derechos políticos (asociación y prensa); además de suprimir la influencia política de las logías masonicas.

El regreso de los Bravo, Guerrero, de Echevarri y muchos otros de nuevo al lado imperial resultó ser una vuelta de tuerca decisiva para la guerra; ya con las fuerzas repuestas, el Ejército Imperial estaba listo para acabar con la Junta que se había establecido en Puebla de los Ángeles. Mientras tanto, el Ejército Libertador, dirigidos por Santa Anna, Victoria y Mier, marchaban rapidamente para tomar la capital antes de que pudiera organizarse; desgraciadamente para ellos, las fuerzas imperiales ya estaban preparadas y los interceptaron en el estrecho de Paso de Cortés librandose una batalla ahí mismo que terminó con una victoria de parte del Imperio y obligo a los tres insurgentes a separarse.

Los imperialistas fueron primero por Santa Anna a quien querían destrozar por ser el iniciador del movimiento republicano. Bravo y de Echevarri fueron los encargados en capturarlo antes de que se escapara a través de su provincia natal: Veracruz. En el camino se enfrentaron contra varios lugartenientes leales a Santa Anna, pero todos fueron cayendo de uno en uno hasta que llegaron a la ciudad de Veracruz. Solo cuando los imperialistas tomaron de nuevo la ciudad se dieron cuenta de que Santa Anna ya había escapado con rumbo a los Estados Unidos.

Por el otro lado, Mier y Terán fue el único general que regresó a Puebla para defender a la Junta. Con fuerzas escasas y con un tiempo muy limitado para preparar una estrategia defensiva, Mier se enfrentó a las fuerzas combinadas de los generales Lobato y Cortázar. A pesar de sus asombrosos y sobrehumanos esfuerzos, Mier terminó siendo derrotado y la Junta tuvo que capitular el 29 de abril de 1824.

Tras la caida de la Junta y de todos los líderes republicanos, a excepción de Santa Anna y Victoria (quien logró huir a la Gran Colombia), se organizaron los llamados juicios de la Inquisición el 22 de mayo de ese mismo año, donde fueron exiliados casi la totalidad de los miembros de la Junta gracias a la presión de los imperialistas liberales; solamente los lugartenientes de Santa Anna fueron condenados a muerte.

Consulado Imperial[]

Los Pactos de Tacubaya establecieron un poder ejecutivo provisional hasta que se terminara de redactar una nueva constitución. Esta nueva organización ejecutiva sería conocida como el Consulado Imperial ya que estaría compuesto por dos cónsules, uno elegido por voto de los miembros de la Junta Revolucionaria que se habían aceptado los Pactos, Valentín Gómez Farías, y otro escogido por el emperador, Lucas Alamán. En el año y medio que ambos compartirían el poder se dieron importantes reformas tanto en el ámbito económico, social y político.

El Imperio se encontraba en una grave crisis financiera debido al reconocimiento de la deuda externa que tenía con España, los excesivos gastos públicos y al caos fiscal que azolaba al Ministerio de Hacienda. Entonces Farías y Alamán apoyando la iniciativa de Francisco de Arrillaga, ministro de Hacienda de ese entonces, deciden establecer un sistema de contribuciones, lo que suponía elevar los impuestos, y un proyecto de reforma fiscal para colectivizar todos esos impuestos de forma eficiente a lo largo del Imperio. Esta solución fiscal trajo consigo una fuerte oposición tanto popular como por parte de políticos, pero la aprobación y apoyo de Agustín I permitió el desarrollo pleno de la medida logrando que la deuda fuera cubierta en tan solo 3 años.

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