Historia Alternativa
Advertisement
Salvador Allende Gossens
Historia Alternativa: Chile Ucrónico Pinochetista
Salvador Allende (Chile Ucrónico Pinochetista)
Fotografía de de Salvador Allende.

Escudo de Armas de Chile
Presidente de la República
4 de noviembre de 1970 - 15 de septiembre de 1973
Predecesor Eduardo Frei Montalva
Sucesor Eduardo Frei Montalva

Emblema Senado de la Republica Chile
Senador de la República
por la 10ª Agrupación Provincial de Chiloé, Aysén y Magallanes
21 de mayo de 1969 - 3 de noviembre de 1970
Predecesor Aniceto Rodríguez Arenas
Sucesor Luis Espinoza Villalobos

27 de diciembre de 1966 - 15 de mayo de 1969
Predecesor Tomás Reyes Vicuña
Sucesor Tomás Pablo Elorza

Emblema Senado de la Republica Chile
Senador de la República
por la 3ª Agrupación Provincial de Aconcagua y Valparaíso
21 de mayo de 1961 - 21 de mayo de 1969

Emblema Senado de la Republica Chile
Senador de la República
por la 1ª Agrupación Provincial de Tarapacá y Antofagasta
21 de mayo de 1953 - 21 de mayo de 1961

Emblema Senado de la Republica Chile
Senador de la República
por la 9ª Agrupación Provincial de Valdivia, Llanquihue, Chiloé, Aisén y Magallanes
21 de mayo de 1945 - 21 de mayo de 1953

Escudo de Armas de Chile
Ministro de Salubridad, Previsión y Asistencia Social
28 de septiembre de 1939 - 2 de abril de 1942
Presidente Pedro Aguirre Cerda
Predecesor Miguel Etchebarne Riol
Sucesor Eduardo Escudero Forrastal

Diputado de la República
por la 6ª Agrupación Departamental de Quillota y Valparaíso
21 de mayo de 1937 - 28 de septiembre de 1939
Sucesor Vasco Valdebenito García

Información personal
Nacimiento 26 de junio de 1908
Flag of Chile Valparaíso, Chile
Fallecimiento 12 de junio de 1993 (84 años)
La Habana, Cuba
Familia
Padres Salvador Allende y Laura Gossens
Cónyuge Hortensia Bussi Soto
Hijos 3
Educación
Educado en Universidad de Chile
Información profesional
Profesión Médico cirujano
Partido Emblema del Partido Socialista de Chile Partido Socialista de Chile


Salvador Guillermo Allende Gossens (Santiago, 29 de junio de 1908 - La Habana, Cuba, 12 de junio de 1993), fue un médico y político socialista chileno. Fue Presidente de la República entre 1970 y 1973, partiendo posteriormente al exilio.

Allende se destacó por su actividad política desde sus estudios universitarios en la Universidad de Chile. Fue sucesivamente diputado, ministro de Salubridad del gobierno de Pedro Aguirre Cerda, y senador desde 1945 hasta 1970, ejerciendo la presidencia de dicha cámara del Congreso entre 1966 y 1969.

Fue candidato a la Presidencia de la República en cuatro oportunidades: en las elecciones del año 1952 obtuvo un magro resultado; en 1958 alcanzó la segunda mayoría relativa tras Jorge Alessandri; en 1964 obtuvo un 38% de los votos, que no le permitieron superar a Eduardo Frei Montalva; y en 1970, en una reñida elección obtiene un 34%, contra un 30% de su principal contendor, Jorge Alessandri, el cual era el favorito para vencer en las elecciones, aunque la votación del Congreso para su ratificación validó la opción de Allende para ser el primer presidente de ideología filomarxista del país electo de forma democrática.

Biografía[]

El origen de los Allende es vasco. Sus antepasados llegaron a Chile durante el siglo XVII y empiezan a destacar entre las familias aristocráticas a partir de la primera mitad del siglo XIX. El más sobresaliente de la familia fue su abuelo Ramón Allende Padín, «El Rojo», radical y gran maestro de la masonería.

Su hijo Salvador Allende Castro fue también radical y masón. Trabajó como funcionario público y como notario del puerto de Valparaíso. Se hizo conocido por su ingenio, dotes poéticas (al igual que su padre) y su fanatismo por la chilenización de las provincias de Tacna y Arica (en aquél entonces en disputa con Perú). Contrajo matrimonio con Laura Gossens Uribe, mujer de gran belleza y mucha religiosidad, hija de un inmigrante belga de origen judío y una dama de la ciudad de Concepción.

Los hermanos Allende Gossens fueron seis: Alfredo, Inés, Salvador y Laura y, por la muerte de los dos últimos, hubo dos nuevos: Salvador y Laura.

En 1940 contrajo matrimonio con Hortensia Bussi Soto, con quién tuvo tres hijas: Carmen Paz, Beatriz e Isabel.

Allende inició sus estudios en la sección preparatoria del Liceo de Tacna. Tras 8 años en Tacna, en aquél entonces bajo dominio chileno, la familia se trasladó por un pequeño período a Iquique, en 1916, donde inició sus estudios secundarios en el Liceo de Hombres de dicha ciudad (hoy denominado "Liceo Bernardo O'Higgins"), donde compartió aulas con el futuro ministro del gobierno de Augusto Pinochet, el general de Ejército Óscar Bonilla Bradanovic, y el hermano de éste, el abogado Tomás Bonilla Bradanovic.

En 1918 estudia brevemente en el Instituto Nacional durante su corta estadía en Santiago. Valdivia sería el próximo destino, instalándose el padre como abogado del Consejo de Defensa Fiscal en 1919. Siguió sus estudios en el Liceo de Hombres de Valdivia, donde egresa de Humanidades el año 1925.

En 1926, hizo el servicio militar en el Regimiento Coraceros de Viña del Mar. Ese mismo año, ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile donde se tituló de médico cirujano, en 1932. Su memoria se tituló: "Higiene mental y delincuencia".

En forma paralela, se desempeñó como profesor ayudante de Anatomía en la Escuela de Medicina y en la Escuela Dental, ambas en su casa de estudios.

Ejerció como médico y anatomo-patólogo en la Casa de Orates y en la Beneficencia Pública. Entre 1932 y 1936, fue médico de la Asistencia Pública de Valparaíso y anatomo-patólogo en hospitales de Puerto Montt. En forma paralela, entre 1935 y 1936, se desempeñó como relator oficial del Congreso Médico de la Municipalidad de Viña del Mar y presidió la Conferencia Médica Panamericana.

Carrera política[]

Durante su época estudiantil, fue presidente del Centro de Estudiantes de Medicina y de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, FECH. Más tarde, fue director del grupo "Avance".

En 1933, participó en la fundación del Partido Socialista de Chile, organizando la sede de su ciudad natal y manteniéndose en este partido durante toda su vida. Dos años después, se uniría a la masonería.

Se comprometió fuertemente con el proyecto del Frente Popular, integrándose los socialistas al pacto tras un Congreso general realizado en 1936. Allende pronto se convirtió en presidente del Frente Popular en Valparaíso. Dentro del Partido, fue jefe de núcleo (1933), secretario seccional (1934) y secretario del comité regional de Valparaíso (1937-39).

Su partido lo proclamó candidato a la Sexta agrupación departamental de Quillota y Valparaíso, resultando electo junto a otros dos socialistas. Inició su vida parlamentaria con la petición al presidente de la Cámara de que los 17 diputados socialistas prometieran y no juraran, petición que fue aceptada. Como diputado, participó principalmente en la realización de diferentes proyectos de leyes relativas a problemas sociales.

Durante la campaña presidencial de Pedro Aguirre Cerda, Allende fue elegido para dirigir la campaña en Valparaíso. Dejó su escaño parlamentario para unirse al nuevo gobierno de Aguirre Cerda como ministro de Salubridad, desde octubre de 1939, con 31 años.

En 1943, se convirtió en secretario general del Partido Socialista, ocupando el cargo hasta junio de 1944.

En 1946, ocurrió una división en el PS, creándose la fracción denominada Partido Socialista Popular, a la que se integró. Entre 1950 a 1951, regresó al Partido Socialista. La unión de esta colectividad con el Partido Comunista -que en ese entonces era ilegal-, dio paso a la fundación del Frente del Pueblo.

En las elecciones de 1945, alcanzo un puesto en el Senado representando a las provincias de Valdivia, Llanquihue, Chiloé, Aisén y Magallanes.Fue senador reemplazante en la Comisión Permanente de Gobierno e integró la Comisión Permanente de Higiene, Salubridad y Asistencia Pública, de la que fue su presidente. También, fue miembro de la Comisión Mixta de Presupuestos y de la Comisión Mixta para Estudiar la Descentralización Administrativa. Fue vicepresidente del Senado entre el 03 de julio de 1951 y el 25 de mayo de 1955. Durante su labor participó en la gestión de la Ley N° 9.263 que creó el Colegio Médico de Chile y de la ley N° 10.383, que impulsó el Servicio de Seguro Social. En 1948, asistió como embajador a la asunción del presidente Rómulo Gallegos Freire en Venezuela.

En 1953, fue reelecto Senador pero esta vez por la Primera Agrupación Provincial Tarapacá y Antofagasta (período 1953 a 1961). Se mantuvo en la Comisión Permanente de Higiene, Salubridad y Asistencia Social, de la que fue su presidente, que tomó el nombre de Comisión Permanente de Salud Pública. También, fue miembro la Comisión Parlamentaria Socialista. En 1955, logró que el Congreso promulgara dos leyes que presentó: la que creó el Servicio Nacional de Salud (SNS) y el Servicio de Seguro Social (SSS).

Como senador, viajó a la Unión Soviética y el 10 de agosto de 1954, a la República Popular China, presidiendo una delegación del Instituto Chileno-Chino de Cultura. En 1959, visitó por primera vez la República Revolucionaria de Cuba, donde se entrevistó con su máximo líder, Fidel Castro.

Su arrastre popular fue increíble. Sus enemigos dentro del Partido intentaron sacarlo de la vida política enviándolo A la Tercera Agrupación Provincial Aconcagua y Valparaíso, para las elecciones de 1961, donde era imposible que ganara, porque los votos de la izquierda los controlaba Jaime Barros, comunista y médico de los pobres, que ocupaba el sillón. Allende triunfó sobrepasando a su compañero y le dio suficientes votos para que salieran los dos electos, para el periodo 1961-1969; Integró las comisiones permanentes de Relaciones Exteriores, de Gobierno y de Salud Pública.

Durante el ejercicio de su cargo viajó nuevamente al exterior. En 1965 visitó Cuba y Europa, donde realizó una gira por los países socialistas. En julio de 1967, representó a Chile en la primera conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS), surgida de un acuerdo tricontinental llevado a cabo en La Habana en 1966. A dicho encuentro, asistieron delegados de 27 países. En 1967, asistió al cincuentenario de la revolución soviética. A su regreso, visitó Cuba y México. En 1969 volvió a visitar Cuba, la República Democrática de Corea, la República Democrática de Vietnam y Camboya.

Para esa época Allende representaba el símbolo nacional del socialismo moderado, llegando a ejercer entre 1966 y 1969 como Presidente del Senado, de una forma tan ecuánime que, cuando la abandonó, le rindió un homenaje el diario "El Mercurio", de tendencia conservadora.

Postulaciones a la Presidencia[]

Se postuló por primera vez a la Presidencia de Chile en 1952, consiguiendo un magro 5,44%, lo que se debió en parte a la escisión de un sector del socialismo que apoyó al ex-General Carlos Ibáñez del Campo y a la proscripción del comunismo.

Para las elecciones presidenciales de 1958, se presentó nuevamente como candidato de la alianza socialista-comunista FRAP (Frente de Acción Popular), consiguiendo el 28,91% de los votos. Esta vez se atribuyó la derrota de Allende a la participación de un candidato populista, Antonio Zamorano, que le habría quitado votos de sectores populares.

Allende compitió por la Presidencia de la República por tercera vez en las elecciones del año 1964, nuevamente representando al Frente de Acción Popular. La elección devino en una competencia entre Allende y Eduardo Frei Montalva, abanderado del Partido Demócrata Cristiano (ex-Falange Nacional). Por temor a que Allende triunfara, el electorado de derecha se volcó hacia la candidatura de Frei en lugar de al radical Julio Durán Neumann, que era su candidato inicial. Enfrentado a dos de los tres tercios de la política chilena, Allende fue derrotado por tercera oportunidad con un 38,92% de los votos contra el 55,6% de Frei, quién al obtener tal mayoría absoluta no necesito de ratificación por parte del Congreso.

En 1970 ocurrió la cuarta postulación presidencial de Allende al poder, esta vez siendo el abanderado de la Unidad Popular, coalición política de izquierda integrada por los partidos Comunista, Socialista, Radical, Partido Socialdemócrata, y otros grupos menores afines a la izquierda.

En el balotaje, Allende enfrentaría por segunda vez a Jorge Alessandri, candidato del Partido Nacional, pero que contaba con el respaldo de la Democracia Cristiana tras la bajada de la candidatura de Radomiro Tomic, ex-ministro de Eduardo Frei Montalva. En ese escenario, Allende veía complicada sus opciones, pese a que algunos sectores de la DC más izquierdistas le expresaron su apoyo. No obstante este ambiente de fuerte antagonismo, la campaña de 1970 fue dura, mas no violenta.

El 4 de septiembre, se celebró la elección presidencial en un clima de orden y tranquilidad y, pasada la medianoche, se supo el resultado de los comicios: Allende: 50,6% Alessandri: 49,4%.

No obstante, en la semana siguiente, se ratificó la elección de Allende en el Congreso Nacional, contando con las votaciones divididas de los miembros de la Democracia Cristiana: 40 votos para Allende, y 37 para Alessandri.

Presidencia (1970-1973)[]

El 3 de noviembre, Allende asumió la presidencia en el Congreso Nacional. Después se dirigió a la catedral para asistir al Te Deum ecuménico celebrado por todas las iglesias de Chile.

La cabeza económica del gobierno fue Pedro Vuskovic, que llevaría a cabo el plan de transición del sistema económico proteccionista al estatista. El plan de la Unidad Popular para llegar al «socialismo a la chilena» consistía en los siguientes puntos:

  • Estatización de las áreas «claves» de la economía.
  • Nacionalización de la minería del cobre.
  • Aceleración de la reforma agraria.
  • Congelamiento de los precios de las mercancías.
  • Aumento de los salarios, con una excesiva emisión de billetes.
  • Modificación de la Constitución de 1925 y creación de una cámara única.

Estas acciones combinaban políticas económicas socialistas (estatizaciones) con otras que se enfocaban a obtener una rápida reactivación económica tras una drástica redistribución de la riqueza. La estatización de las empresas se llevó a cabo con el uso de los resquicios legales (el Decreto Ley Nº 520, de 1932), que databan de la República Socialista. El proceso consistía en que cuando alguna empresa considerada clave de la economía detenía la producción, el Estado la podía intervenir para que volviera a producir. El sistema fue catalogado como ilegal por la oposición, pero fue sancionado como legal por la Contraloría General de la República.

También se utilizaba el sistema de compras de acciones a través de la CORFO (Corporación de fomento de la producción) cuando la empresa era una sociedad anónima.

La nacionalización de la minería se llevó a cabo en cambio con el apoyo unánime de todos los sectores políticos, siendo aprobada su Ley (N° 17.450 promulgada el 15 de julio) por unanimidad en el Congreso Nacional. A las empresas mineras se les pagaría una indemnización, pero restándole las «utilidades excesivas» que habrían obtenido durante los últimos años, bajo el supuesto de que pagaban bajos impuestos, según de una rentabilidad «razonable» del 10% a partir de 1955. Por este sistema, las empresas Anaconda y Kennecott no recibieron un solo peso, y terminaron debiéndole al estado chileno cifras millonarias. 

En un discurso durante su visita a Nueva York en 1972 en el marco de una reunión ante las Naciones Unidas, Allende respaldaba la Nacionalización del Cobre argumentando que las empresas mineras norteamericanas Kennecott y Anaconda habían obtenido ganancias cercanas a los 4 mil millones de dólares en las últimas décadas.

Estas acciones del gobierno de Allende motivarían a Richard Nixon y su secretario de Estado, Henry Kissinger, a romper relaciones con Chile mientras la Unidad Popular permaneciera en el poder. Dos años después del golpe militar que puso fin al gobierno de Allende, el Presidente Eduardo Frei pagó una indemnización de US$250.000.000 a la empresa Anaconda Copper Mining Company.

Para profundizar la reforma agraria, se siguió utilizando la Ley de Reforma Agraria del Ex-Presidente Eduardo Frei, que tenía varios vacíos legales que la Unidad Popular aprovechó, propiciando la toma ilegal de tierras por los campesinos, haciendo que la Corporación de la Reforma Agraria (CORA) expropiara los feudos. A finales de 1971, se llevó a cabo la expropiación de más de dos millones de hectáreas. Estas tomas empezaron a adquirir ribetes más y más violentos por los enfrentamientos entre los patrones y peones. El primer muerto fue Rolando Matus, pequeño agricultor que murió a balazos cuando defendía una propiedad agrícola en el sur de Chile contra quienes intentaban ocuparla por la fuerza. El Partido Nacional lo convirtió en un mártir, bautizando con su nombre a una fuerza de choque, predecesora del Frente Nacionalista "Patria y Libertad".

La congelación de precios y el aumento de sueldos debieron provocar inflación, pero en Chile un 20 % de la capacidad productiva estaba ociosa y, antes de subir los precios, los comerciantes aprovecharon esa capacidad, generando crecimiento económico. Además, en el pensamiento de los economistas de la Unidad Popular, las emisiones de dinero tenían un lapso de tiempo durante el cual no producían inflación, al menos momentáneamente. Y funcionó, al menos el primer año, en que se dobló el dinero, la inflación fue baja y el Producto Interno Bruto creció un 8 %.57

También ayudó a la promoción de la UP que el poeta y diplomático Pablo Neruda, recalcitrante militante comunista, obtuviera el Premio Nobel de Literatura ese mismo año. Con este clima, la Unidad Popular alcanzó un 49,73 % de los votos en las elecciones municipales.

Al finalizar el año 1971, aparecerían los primeros problemas económicos. El déficit presupuestario creció a un ritmo acelerado, del 3,5 % del PGB en 1970 pasó a 9,8 en 1971; la política monetaria se descontrola al crecer en un 124 % el crédito del sector público; cae el nivel de reservas internacionales de 394 millones de dólares (1970) a 163 (1971), por lo que el régimen marxista suspende el servicio de la deuda externa; la balanza comercial paso de un superávit de 95 millones al iniciar el gobierno a un déficit de 90 millones, tras la abrupta caída del precio del cobre; a causa del incremento de los salarios reales y los controles de precio, se produjo una contracción de las utilidades corporativas; aparecen las primeras señales de desabastecimiento en el segundo trimestre de 1971, que concluyó con la aparición de un floreciente mercado negro.

En 1971, aparecen las primeras movilizaciones masivas contra el régimen allendista. Millares de mujeres salieron a las calles a protestar por el desabastecimiento, haciendo sonar sus ollas vacías durante varias horas. La mayor concentración se realizó en Santiago,

A finales de ese año, Fidel Castro visitó Chile por tres semanas. Recorrió todo el país, lo que molestó a los opositores al régimen. Es también en esa fecha que se empiezan a ver los primeros síntomas del desabastecimiento, en especial de azúcar. En privado, el dictador cubano manifestó su escepticismo ante la vía pacífica de Allende.

Chile dividido en dos bandos irreconciliables[]

La Democracia Cristiana, por el programa de Radomiro Tomic, tuvo un acercamiento inicial con la Unidad Popular; pero se alejó a causa del asesinato del ex-ministro de Frei, Edmundo Pérez Zujovic, por el grupo extremista de izquierda VOP (Vanguardia Organizada del Pueblo), en junio de 1971. A esto se sumó su baja en las elecciones, y los ataques en su contra por parte de la prensa oficialista.

La Democracia Cristiana se acercó entonces al Partido Nacional, de derecha, el cual había sido muy crítico del gobierno de Frei Montalva. Su primera acción conjunta se dio en la elección complementaria de un diputado en Valparaíso, en la que el candidato de la DC ganó con el apoyo del PN. No obstante, la alianza no se consolidó de inmediato, puesto que la DC se negó a apoyar la acusación constitucional del PN contra el ministro de Economía, por el traspaso de empresas privadas al Estado de manera ilegal-

Tras tres intentos fallidos de acusaciones, los partidos de oposición se entendieron para realizar una acusación constitucional contra el ministro del Interior, José Tohá, por su responsabilidad en los hechos de violencia. Acusaciones parecidas había planteado el PN contra los ministros, pero la DC se había negado a seguirlos hasta entonces.

Allende removió a Tohá del Ministerio del Interior, pero lo colocó inmediatamente en la cartera de Defensa, en un acto considerado por la oposición como una provocación hacia el Congreso, en su mayoría opositor, conformado por la Confederación de la Democracia (CODE). La alianza DC-PN se consolidó con las elecciones complementarias de diputado en Linares y de senador en las Provincias de O’Higgins y Colchagua de enero de 1972. En Linares, la DC apoyó al nacional Sergio Diez, mientras que en la senaduría el PN apoyó al demócrata cristiano Rafael Moreno.

En el aspecto legal, la DC y el PN aprobaron una reforma constitucional (Proyecto Hamilton-Fuentealba) que definió las tres áreas clave de la economía y colocó trabas al plan estatizador de la UP, dejando sin efecto las estatizaciones y requisaciones efectuadas con anterioridad al margen legal. El presidente vetó el proyecto y la insistencia del Senado por aprobarlo creó un conflicto institucional.

En aquel momento se agudiza la violencia política. El MIR intensificó sus acciones, como por ejemplo las tomas de tierras y fábricas, los asaltos a bancos y el uso de la violencia armada en las manifestaciones contra opositores al régimen, en las cuales se negó a usar la fuerza policial, por ser considerados por Allende como "jóvenes idealistas". En la derecha, como respuesta, surgió el Frente Nacionalista Patria y Libertad, que intensificó sus acciones para derrocar a Allende. Paralelamente, las manifestaciones a favor o en contra del régimen continuaban sucediéndose, llegando a producirse graves enfrentamientos callejeros. Las brigadas de la lucha callejera empezaron a implantar un clima de intolerancia en el país.

La oposición se volvió más fuerte con el apoyo de la radio y prensa opositora. Los diarios El MercurioLa SegundaLa Tercera de la Hora,Las Últimas NoticiasLa PrensaLa Tarde y Tribuna atacaron sin cesar a Allende, al igual que radioemisoras como Agricultura, Minería, Portales, Presidente Balmaceda y Santiago, por citar algunas más conocidas en la capital, al igual que muchas otras dentro del país. La prensa gubernamental también participó de este ambiente de enfrentamiento y descalificación. Destacan en la lista La NaciónLas Noticias de Última HoraEl SigloEl Clarín y Puro Chile.

Los medios opositores y los gremios levantaron como bandera de su lucha a la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (más conocida como La Papelera), empresa proveedora y distribuidora de papel. Con su estatización, la oposición temía que el Gobierno pudiera controlar la prensa opositora y callar sus demandas. Aquí se trataba de un intento de ahogo financiero para estatizarla, pues los trabajadores de la Papelera se negaban a entrar en el área social de la economía como quería Allende.

Crisis económica[]

La economía había dejado de crecer. El incremento de las remuneraciones del sector público, la expansión de los subsidios a las empresas públicas y el deterioro de la recaudación tributaria, no adaptada a un ambiente inflacionario, generan un creciente déficit público de magnitud impresionante. Todo este gasto se financió mediante emisiones monetarias inorgánicas del Banco Central. El resultado fue un incremento de la cantidad total de dinero circulante del 173 % en 1972 al 413 % en 1973. La contracción del país llegó a ser de un -1,21 % en 1972 y un -5,57 en 1973, la inflación llegó en 1972 a un 225 % y en 1973 a un 606 %, el más alto en la historia de Chile, cayeron los salarios reales un -11,3 en 1972 y un -38,6 % en 1973, el déficit llegó al 25 % del PGB (Producto General Bruto) y la deuda externa aumentó a 253 millones de dólares.

La fijación oficial de precios trajo consigo la escasez, y con ello, surgió el "mercado negro", donde se vendían los productos a precios multiplicados. La fijación gubernamental de precios —prohibiendo el sistema de precios libre— y el estancamiento económico causaron la desaparición de productos básicos de consumo en almacenes y supermercados, provocando largas colas de gente para obtener sus mercancías. El gobierno argumentó que la escasez y el mercado negro eran causados por la acción de grupos reaccionarios y «enemigos del pueblo». Trabajadores y sindicatos también participaron del mercado negro, pues exigían parte de sus remuneraciones en especies, para venderlas después en el mercado negro, debido a la falta de recursos y el no pago de sueldos debido a la baja actividad económica.

Para enfrentar el desabastecimiento, el régimen creó las JAP (Juntas de Abastecimiento y Precios), que repartiría canastas de mercaderías de acuerdo con las necesidades de las familias (aunque en realidad sólo se entregaba una cantidad limitada de productos de forma periódica mediante tarjetas de racionamiento), siendo su primer director Alberto Bachelet, general de la Fuerza Aérea. Junto con ello se creó, a fines de 1972, la Secretaría Nacional de Distribución, que se enfocaría en el comercio mayorista.

Estos anuncios aumentaron el problema de desabastecimiento, puesto que las familias se trataron de aprovisionar de todo producto de consumo para enfrentar la crisis de forma apresurada, originando largas filas en las afueras tanto de los pequeños almacenes de barrio como de los grandes comercios de los sectores céntricos de las ciudades, las cuales eran interrumpidas por agresiones verbales y físicas de los partidarios de la UP y las intervenciones a los negocios realizadas por agentes de la Dirección de Intervención Comercial, DIRINCO, amparados por Carabineros. Las nuevas instituciones resultaron ineficaces por sí mismas, pues no existía la infraestructura necesaria para aplicar aquel sistema de racionamiento limitado.

Movilizaciones masivas contra Allende y la UP[]

La grave situación económica y el temor de la estatización llevaron a la Agrupación de Dueños de Camiones

Camioneros

Camioneros paralizados en la Panamericana durante las movilizaciones de octubre de 1972. Los gremios fueron el principal motor de la oposición al régimen de la Unidad Popular.

liderados por León Vilarín, con el apoyo de otros gremios, a realizar un paro nacional en octubre de 1972, bloqueando las carreteras y entradas de las ciudades en muestra de desacuerdo con el régimen de la UP. La oposición y otros gremios profesionales se plegaron a la movilización, adhiriéndose ingenieros, abogados, odontólogos, médicos, agentes bancarios, profesores, estudiantes, y muchos más, quedando el país totalmente paralizado.

Los camioneros enviaron sus demandas en lo que se conoció como el pliego de Chile, donde se exigía el fin de las clausuras radiales, la banca única, el ahogamiento de la Papelera y otras peticiones similares.

El paro se detuvo con el ingreso de miembros de las Fuerzas Armadas a los Ministerios: el comandante en jefe del ejército, Carlos Prats, en Interior; el contralmirante Ismael Huerta en Obras Públicas, y el general de Brigada Claudio Sepúlveda en Minería. Este gabinete duró hasta las elecciones parlamentarias de marzo de 1973.

1973, el fin del sueño socialista de Allende[]

Antecedentes[]

En marzo de 1973, se produjeron las elecciones parlamentarias. La oposición, agrupada en la CODE (Confederación de la Democracia), deseaba obtener dos tercios del Congreso. Si lo lograba, podría emitir una acusación constitucional contra Allende y destituirlo de la presidencia, pero la UP logró el 43,5 % de los votos y la CODE el 54,6 %. Los partidos de gobierno, al presentarse en una lista única, consiguieron aumentar su representación en tres diputados y un senador.

Allende, buscando una solución a la crisis, intentó un acercamiento con la DC que no fructificó.

No se concretaron acuerdos con la Democracia Cristiana (DC) debido a la oposición del Partido Socialista (PS), aunque el Partido Comunista, aliado de coalición, intentó que se produjese el entendimiento. El PS, junto a Carlos Altamirano, comenzó a crear graves problemas a Allende con sus acciones y discursos encendidos, llamando al enfrentamiento armado entre chilenos mediante una guerra civil.

Otro intento de acercamiento fue propuesto por el arzobispo de Santiago, Cardenal Raúl Silva Henríquez, propiciando un diálogo entre Allende y el presidente de la Democracia Cristiana, Patricio Aylwin, para buscar un acuerdo que pudiera hacer superar esta situación. Pero el diálogo no prosperó. Según el Cardenal, el fracaso en la búsqueda de consenso se debió a la intransigencia de la UP, y a la oposición al diálogo que manifestó Eduardo Frei, y la exigencia de Patricio Aylwin de ministros militares con poderes muy amplios, que dejarían fuera del poder a los partidos de la UP.

Allende consideraba que si el golpe militar todavía no se daba, era porque el recuerdo del General René Schneider y su doctrina (según la cual las Fuerzas Armadas deben apegarse estrictamente a la Constitución y las leyes) lo detenía. Sectores civiles opositores, en especial mujeres, se manifestaron frente a los cuarteles arrojando trigo y maíz, insinuándoles que eran gallinas. Sin embargo, el comandante en jefe era Carlos Prats, de reconocida tendencia socialista, evitó cualquier intento de asonada militar, por lo que si las otras ramas de las fuerzas armadas lo intentaban, se podrían eventualmente enfrentar al Ejército y devenir en una guerra civil. El Partido Comunista lanzó en consecuencia su campaña «No a la Guerra Civil».

La violencia callejera se volvió cada vez más intensa, acercándose a la barrera de los 100 muertos por violencia política durante el gobierno de Allende. Un nuevo foco de violencia se creó entre el estudiantado por el proyecto de la Escuela Nacional Unificada (ENU), el que deseaba cambiar la educación en Chile: de una basada en los valores del nacionales y patrióticos a una con valores del «hombre nuevo» del socialismo. Este plan también integraría una «educación permanente» y, aunque el proyecto se encontraba «en pañales», se produjo una violenta reacción de sectores estudiantiles liderados por fuerzas opositoras a Allende, en su mayoría vinculadas al Partido Nacional y la Democracia Cristiana. La FEUC (Federación de Estudiantes de la Universidad Católica) llamó a defender la libertad educacional contra el «instrumento de concientización política del marxismo», por lo que se enfrentaron en luchas callejeras con agrupaciones de las Juventudes Socialista y Comunista. La Feses (Federación de Estudiantes Secundarios) se dividió entre los que apoyaban la ENU, entre ellos el dirigente Camilo Escalona, y los que la rechazaban, encabezados por Miguel Salazar. Finalmente, el proyecto fue retardado por petición del Cardenal y por la fuerte oposición que encontró en los miembros de la Armada, que el ministro de educación había intentado convencer de las ventajas de la ENU, siendo vejado de forma pública por los marinos.

El 17 de abril se inició una huelga en el mineral El Teniente con motivo de la fórmula de sus reajustes salariales, que alcanzó a durar 74 días. Tras el estallido de enfrentamientos violentos en las calles la zona del mineral en huelga llegó a ser declarada zona de emergencia. La oposición apoyó el paro y destituyó a los ministros Figueroa y Sergio Bitar, acusándoles de transgredir el estatuto de los trabajadores del cobre.

El 27 de junio el general Carlos Prats se vio envuelto en un confuso incidente ocurrido mientras viajaba en su vehículo, cuando desde otro automóvil, opositores a Allende lo insultaron. Al no lograr evadirlo y recordando lo ocurrido con el general Schneider, le disparó al automóvil. Al comprobar que el conductor del vehículo era una mujer y ante la presencia de la prensa, Prats se retiró hacia La Moneda, donde le presentó su renuncia a Allende, quien se la rechaza.

El 29 de junio, el regimiento blindado N° 2, al mando del coronel Roberto Souper, protagonizó un levantamiento militar contra el régimen, usando varios tanques, un porta tanques y dos camiones con 40 hombres cada uno. Los sublevados intentaron tomar el Palacio de la Moneda, enfrentándose a las Fuerzas de la Guarnición dirigidas por el comandante en jefe Carlos Prats en persona, el cual puso en riesgo su vida para obtener la rendición de los sublevados. Los miembros de Patria y Libertad, que estimularon el fallido intento de golpe, se asilaron en la embajada de Ecuador. El resultado final de este intento fue conocido como «tanquetazo», que dejó 22 muertos y 32 heridos, de los cuales gran parte fueron civiles.

El 27 de julio fue atentado el edecán naval del Presidente, capitán de navío Arturo Araya, por parte de un militante del Partido Nacional. Ppsterior al hecho, Araya se acoge a retiro de la Armada y abandona el país.

El 7 de agosto la Armada comunicó públicamente la infiltración de extremistas marxistas en sus filas. Los detenidos declararon que planeaban tomarse la Escuadra Nacional para el día siguiente, asesinar a los oficiales y suboficiales que no se adhirieran al autogolpe y bombardear Valparaíso. También confesaron que realizaban reuniones periódicas a las que asistían Carlos Altamirano, Óscar Garretón y Miguel Enríquez, los miembros más extremistas de la UP. Pronto surgió otra versión, en la cual los marineros detenidos se habían reunido con los líderes de izquierda para denunciar los supuestos intentos de golpe militar para derrocar a Allende en la Armada. La Fiscalía Naval, comandada por el Vicealmirante José Toribio Merino (a la postre Comandante de la Primera Zona Naval) pidió el desafuero de los líderes del PS y el MAPU por exhortar a la tropa a la insurrección armada, petición que debía verse el 11 de septiembre en la Corte de Apelaciones de Valparaíso.

El 9 de agosto Allende llamó nuevamente a los uniformados a integrar el gabinete, en esta ocasión con los cuatro miembros máximos de las Fuerzas Armadas, Carlos Prats González (Defensa), Raúl Montero Cornejo (Hacienda), César Ruiz Danyau (Obras Públicas y Transportes) y José María Sepúlveda (Tierras y Colonización), en un intento apresurado para calmar las tensiones políticas que habían en el país. El gabinete busco solucionar un nuevo paro de los transportistas, que acusaban al Gobierno de no cumplir los compromisos adquiridos tras el paro de octubre, iniciado el 25 de julio. El paro estaba causando graves problemas de desabastecimiento, que duraron hasta el fin del gobierno de Allende. Él mismo llegó a anunciar, el 6 de septiembre, que solo quedaba harina para tres o cuatro días.

Crisis institucional[]

El Ejecutivo había comenzado a desarrollar un profundo conflicto con el Poder Judicial, que había ordenado la devolución de varias empresas a sus propietarios, con especial fuerza desde mediados de 1972, al anunciar medidas precautorias en favor del patrimonio de los dueños afectados. En enero de 1973 el intendente de Santiago anunció que «no se concederá la fuerza pública para los desalojos ordenados por diversos tribunales de industrias que estén intervenidas». El 12 de abril la Corte Suprema dirigió un oficio al Presidente haciéndole ver que la conducta del intendente «adquiere todos los contornos de una crisis del ordenamiento legal, porque la decisión arbitraria y unipersonal de un funcionario administrativo, enfrenta el veredicto de un Poder del Estado». Ante la continua negativa de los funcionarios de la UP por hacer cumplir las resoluciones judiciales, la Corte Suprema envió dos nuevos oficios en mayo, haciendo presente al Presidente por «enésima vez la actitud ilegal de la autoridad administrativa en la ilícita intromisión en asuntos judiciales». La Corte terminaba anunciando que la actitud del gobernante representaba «una perentoria o inminente quiebre de la juridicidad del país».

Los partidarios del gobierno iniciaron una campaña atacando a los miembros del Poder Judicial, tildándolos de "viejos de mierda". Allende respondió en junio a la Corte Suprema, argumentando que las autoridades no podían prestar amparo policial de forma indiscriminada, pues ello podía conducir a situaciones que atentarían contra la paz social y el orden público, de allí que las autoridades se vean constreñidas a sopesar el uso de la fuerza pública.  La Corte consideró que la respuesta del mandatario distorsionaba la ley, exageraba la trascendencia de la tarea administrativa y rebajaba la función judicial, acusando a esa carta de ser «un intento de someter el libre criterio del Poder Judicial a las necesidades políticas del Gobierno, mediante la búsqueda de interpretaciones forzadas para los preceptos de la Constitución y de las leyes».

El Partido Nacional buscó destituir de manera legal al presidente usando el artículo 43 de la Constitución, con el fin de llamar impedido al presidente y convocar a nuevas elecciones. La Democracia Cristiana dudaba de la constitucionalidad de la maniobra, pero fueron convencidos por el senador Luis Bossay para aplicar otra provisión constitucional, sobre las facultades fiscalizadoras de la Cámara, para tomar un acuerdo que fuese comunicado al presidente y sus ministros. 

El 22 de agosto la Cámara de Diputados aprobó el Acuerdo sobre el grave quebrantamiento del orden institucional y legal de la República, en que se acusaba al Gobierno de haber incurrido en diversas violaciones tales como aplicar medidas de control económico y político para luego instaurar un sistema totalitario, violar garantías constitucionales, dirigir una campaña de difamación contra la Corte Suprema, violar la libertad de expresión, reprimir con violencia a los opositores e intentar infiltrar políticamente a las Fuerzas Armadas. Terminaba el acuerdo haciendo un llamado a los ministros militares para que pusiesen inmediato fin a las situaciones referidas.

A la declaración de la Cámara se sumó la opinión de algunos gremios. El Colegio Médico remitió una carta al Presidente, solicitándole su renuncia, y el Colegio de Abogados declaró que las circunstancias creaban impedimentos «que dificultan el desempeño del Presidente de la República en los términos, con las prerrogativas y con la dignidad que la Constitución Política del Estado le confiere al cargo».

Además de las declaraciones de los gremios y el Parlamento, los distintos medios de comunicación opositores llamaban a Allende a entregar el cargo con gruesos titulares en los diarios exigiendo su dimisión.

Sucesos anteriores al fallido autogolpe[]

El 21 de agosto, una manifestación de esposas de generales se inició frente a la casa de Prats, a la que llegaron también varios oficiales de civil a protestar contra él. Fue insultado y apedreado y, al deshacer la manifestación carabineros, esta se volvió a organizar. Llegaron al lugar el comandante de la Guarnición Militar de Santiago, General de División Augusto Pinochet (considerado el «segundo» de Prats), Allende y sus ministros. Todos fueron abucheados. Deprimido y desilusionado, pidió a los generales que reafirmaran su lealtad hacia él; como solo unos pocos lo hicieron, resolvió renunciar a los oficiales que rechazaron el juramento.

Anuncio de plebiscito[]

La promulgación de la reforma constitucional sobre las tres áreas de la economía profundizó la crisis institucional. El Congreso había rechazado el veto del Presidente por mayoría simple, lo que le permitió a Allende argumentar que el rechazo debía ser por dos tercios. La oposición exigió la realización de un plebiscito para superar el impasse constitucional, pero Allende rechazó la idea. Se consultó a la Contraloría la posibilidad de promulgar parcialmente la reforma, en los aspectos en que no existía controversia. La Contraloría rechazó la promulgación parcial, pero se excusó de pronunciarse sobre quien tenía razón en la interpretación sobre el veto.

Allende recurrió al Tribunal Constitucional, pero la institución se declaró incompetente para dirimir el asunto. Allende decidió entonces intentar la salida plebiscitaria que antes había rechazado, pero en esta ocasión interpretándola como un pronunciamiento sobre su gobierno.

El problema del Presidente estaba en los partidos de la Unidad Popular, que no habrían aceptado la idea del plebiscito. El Partido Socialista sostenía que sería una renuncia a los logros alcanzados. Apoyaban la posición socialista una fracción del MAPU y la Izquierda Cristiana dentro del comité y el MIR se indignó tanto con la idea que sus integrantes dejaron de llamarlo «compañero», refiriéndose a él en adelante como «señor». El único baluarte de Allende era, en esos momentos, el MAPU Obrero-Campesino, (escisión del MAPU, de sección moderada), el Partido Radical, y principalmente el Partido Comunista, que compartía su idea de la «vía pacífica al socialismo». Allende intentó nuevamente la idea del plebiscito a inicios de septiembre, pero la intransigencia del Partido Socialista se mantuvo. Una gestión de Orlando Letelier, ministro de Defensa, convenció al PS para que retirase su veto, pero la gestión ocurrió en la noche del 10 de septiembre.

Durante la noche del 10 al 11 de septiembre, Allende discutió con sus ministros y consejeros un discurso a la nación para convocar a un plebiscito. Esta convocatoria, pensaba Allende, despejaría la tensión con los militares.

El anuncio lo dio a conocer finalmente en la mañana del 11 de septiembre, mediante cadena nacional de radio y televisión, luego de una concentración realizada en la casa central de la Universidad Técnica del Estado, en el barrio Estación Central, que contaba con la presencia de artistas como Víctor Jara. Dicho referéndum contiene tres propuestas de votación: Su continuidad en el poder hasta 1976, la aplicación de los estatutos pactados con la Democracia Cristiana tras su asunción al poder en 1970, y la reforma a la Constitución Política promulgada en 1925. La fecha del plebiscito la fijó para el día 4 de noviembre, día del tercer aniversario de su gobierno.

Fallido autogolpe y renuncia al mando[]

El día 14 de septiembre, se desarrolla en el Parque Cousiño, la revista preparatoria para la Parada Militar del día 19 de septiembre, Día de las Glorias del Ejército. Cerca de 10.000 efectivos militares se reúnen en el principal parque capitalino para ensayar los pasos marciales para rendir honores a las autoridades con ocasión de las Fiestas Patrias.

La jornada se interrumpe cuando miembros de los grupos extremistas MIR, VOP, MAPU y de la escolta personal del Presidente de la República (conocida como Grupo de Amigos Personales, GAP), vestidos de uniforme militar, asesinan a varios oficiales que se encontraban en la tribuna oficial y en las primeras filas de unidades de formación debidamente identificados. El resto de la formación militar los aniquila al acto, y se inicia una persecución con armas en mano por las inmediaciones del parque hasta acorralarlos en los alrededores de la elipse del parque, apoyados efectivos de Carabineros. Los oficiales insurgentes fueron encabezados por el Comandante en Jefe del Ejército, General Carlos Prats, el cual se escondió en una de las ramadas en construcción en los alrededores de la elipse del Parque Cousiño, siendo posteriormente capturado y arrestado por los militares contrarios al gobierno, siendo procesado por la Fiscalía Militar el 20 de septiembre por desacato y traición a la Patria.

Al día siguiente, y luego de conocer los fatídicos resultados de la masacre, Allende anunció mediante cadena nacional la renuncia a su cargo a contar de la medianoche del 16 de septiembre. Los ministros presentaron su renuncia voluntaria a sus cargos, a excepción de los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas y el director de Carabineros, los cuales permanecieron en su cargo hasta el 20 de septiembre.  

Los intendentes, gobernadores, alcaldes y regidores afines a la Unidad Popular renunciaron a sus cargos, quedándose a disposición de las Fuerzas Armadas.  

Los medios radiales opositores al gobierno celebraron la renuncia con la alocución de proclamas patrióticas, y la emisión de música folclórica y marchas militares hasta el día 20, mientras que las adictas al régimen anterior silenciaron sus transmisiones luego de darse a conocer la renuncia de Allende.  

Exilio y últimos años[]

A la medianoche del 16 de septiembre, Allende abandona el Palacio de La Moneda y se dirige rumbo a su vivienda en la calle Tomás Moro, en la comuna de Las Condes, en medio del toque de queda impuesto por las nuevas autoridades. En el escritorio de su despacho, dejó una carta sellada en un sobre, la cual desapareció misteriosamente.

Luego de llamar a una reunión con sus antiguos colaboradores, llama telefónicamente al primer ministro de Suecia, solicitándole asilo político. Tras finalizar la conversación con la autoridad sueca, hace lo mismo con los primeros ministros de Rusia, Yugoslavia, Dinamarca, Australia y otras naciones afines al régimen soviético, pero no obtuvo respuestas positivas mediante el transcurso de las jornadas.

No obstante, en la madrugada del día 28 de septiembre, un avión sin identificar arribó misteriosamente al aeropuerto de Pudahuel. A las 9 de la mañana, un emisario de la embajada de Cuba llegó a la residencia de Tomás Moro, indicándole al ex-gobernante que debe abandonar el país, porque las nuevas autoridades ordenaron su captura inmediata, acusándolo de diversos delitos. Allende, junto a su esposa Hortensia Bussi, sus hijas y su secretaria "Payita" (de la cual se decía que era su amante), abordaron el avión, rumbo a Cuba. Al llegar a La Habana, fueron recibidos por el dictador Fidel Castro, en una masiva ceremonia realizada en la Plaza de la Revolución, decretándolo como Visita Ilustre, además de obsequiarle una lujosa mansión en un sector exclusivo de la isla caribeña, que fue la residencia del embajador chileno en La Habana.

En 1975, se le obtuvo la nacionalidad sueca por gracia, y en 1980 la cubana, también por gracia, debido a que en 1974, el gobierno provisional de Eduardo Frei Montalva, le quitó de forma definitiva la nacionalidad chilena.

En 1979 fue hallada muerta su hija Laura, tras suicidarse por sobredosis de fármacos, provocándole una severa depresión de la cual no logró superar.

En 1987, se le diagnosticó un cáncer terminal, el cual pudo enfrentarlo con tratamientos médicos tanto en Cuba como en Europa. En el mismo año, su hija Isabel Allende retorna a Chile, donde inicia una carrera política que mantiene hasta el día de hoy.

Allende vivió sus últimos años defendiendo los logros de su régimen, visitando a sus partidarios en el exilio por diversos rincones del mundo, y uniéndose a la cúpula de la Unión Soviética como traductor y posteriormente como ministro de salud del régimen castrista, aunque no dejó de lado su profesión como médico, abriendo una consulta en el sector céntrico de La Habana.

Muerte[]

El 2 de junio de 1993, un problema cerebrovascular lo traslada de su consulta médica particular rumbo al hospital general de La Habana, donde permaneció internado grave. 10 días después, fallece rodeado de sus parientes, amigos y colaboradores, cerca de cumplir los 85 años de edad.

El gobierno, encabezado por el nacional Arturo Alessandri Besa (sobrino del ex Presidente Jorge Alessandri, el cual fue su contrincante en las elecciones de 1970), envió sus condolencias a la familia, pero optó por no decretar duelo oficial para no herir las sensibilidades de la ciudadanía que sufrió los apremios de sus seguidores durante su mandato.

Los restos del ex mandatario fueron sepultados en una sepultura contigua a la del prócer de la independencia cubana José Martí, la cual fue convertida en punto de peregrinación de los exiliados chilenos y de otros países que acudían a visitar la tumba de Allende para rendirle homenaje.

Repatriación de sus restos[]

En septiembre del año 2003, con motivo de cumplirse los 30 años del fin de su gobierno, los restos del ex mandatario fueron repatriados a Chile por petición de su viuda, Hortensia Bussi, y de su hija, la senadora Isabel Allende. A las 9 de la mañana fueron arribados al aeropuerto de Pudahuel, siendo conducidos de forma inmediata a Viña del Mar, rumbo al cementerio Santa Inés. En el camposanto (que estaba cerrado al público con el fin de evitar la presencia de curiosos), la urna con los restos del ex mandatario fue sepultada de forma clandestina en un nicho, con una identidad falsa, con el fin de evitar peregrinaciones a su tumba.

20 años más tarde, el 4 de septiembre de 2013, los restos del ex-gobernante fueron despedidos de forma pública por la ciudadanía, que acudió hacia el Cementerio General, donde fueron depositados en un mausoleo construido por la familia, luego de un multitudinario funeral en el Congreso Nacional. A la ceremonia asistieron miembros de los partidos Comunista, Socialista, Radical, Demócrata Social y algunos de sus ex ministros. Al igual que la sepultura que tuvo en Cuba, su tumba se ha convertido en punto de reunión de simpatizantes y admiradores de su persona y gobierno, especialmente en las fechas próximas al 15 de septiembre, día en que dimitió de la primera magistratura de la República.

Homenajes[]

En el Palacio de La Moneda, se develó el año 2003, una placa erigida en su honor en la que fue su oficina en el Palacio de La Moneda, junto a un cuadro pintado en que aparece posando junto a la banda presidencial, junto a un escritorio similar al que ocupó durante su mandato, además de un busto en la Galería de los Presidentes. Dichos elementos fueron retirados luego de que el Presidente Jaime Guzmán decretara, en septiembre de 2008, una reforma a la Ley de Memoria Democrática, que prohibía todo homenaje público a Salvador Allende y a todo político ligado a la izquierda nacional e internacional.

Además, numerosas calles, escuelas y plazas en Chile llevaban su nombre, los cuales fueron posteriormente eliminados. Ningún monumento se erigió en su honor, aunque se ideó la colocación de uno en una rotonda de la avenida Las Industrias, en la comuna de San Joaquín, proyecto que fue descartado por el alcalde Simón Yévenes el año 2009, luego de la entrada en vigencia de dicha normativa legal, siendo reemplazado por la colocación de un asta monumental con motivo del Bicentenario de la Independencia.

Advertisement