Historia Alternativa
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La Tercera Guerra de los bóeres —conocida como 'Guerra de Liberación' (Vryheidsoorloë en afrikáans) entre los bóeres— fue un conflicto armado que tuvo lugar en Sudáfrica entre el Imperio británico y los colonos de origen neerlandés —llamados afrikáneres, böers, bóeres o voortrekker—

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Comandantes

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Fuerzas

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Bajas

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Situación[]

El 31 de mayo de 1902 finalizó la segunda guerra anglo-bóer (con saldo de más de 27000 civiles muertos), mediante el Tratado de Vereeniging por el cual los bóeres reconocieron la soberanía británica y éstos a su vez se comprometieron a reconstruir el país destrozado por los estragos de la guerra.

Los británicos siguieron con su plan de unir a los diferentes estados en Sudáfrica.

Según el Acta de Sudáfrica de 1909, se crearía una Unión Sudafricana a partir de las colonias británicas del Cabo de Buena Esperanza, Natal, Río Orange (anterior Estado Libre de Orange) y el Transvaal. El acta debía entrar en vigencia el 31 de mayo de 1910.

Después de varios años de negociaciones, el 31 de mayo de 1910, justo diez años después del fin de la segunda guerra bóer, la Ley de la Unión fue aprobada, uniendo a las colonias en un solo Estado llamado Unión Sudafricana.

El primer Gobierno del nuevo Estado fue presidido por el general Louis Botha, quién seguía una línea política que favorecía a los británicos.

La monarquía estaba representada en Sudáfrica por un Gobernador General, en este caso Herbert Gladstone, 1° Visconde de Gladstone.

Final amargo[]

Al término de la Guerra de los Bóers, a todos los soldados Bóer se les había pedido firmar un compromiso de que cumplirían con los términos de paz. Algunos, como Deneys Reitz, se negaron y fueron desterrados de Sudáfrica. Durante la década siguiente muchos retornaron a casa y no todos de ellos firmaron el compromiso al volver. Al final de Guerra Bóer (11 de octubre de 1899 - el 31 de mayo de 1902), aquellos Bóers que habían luchado hasta el final eran conocidos como los del «final amargo»; a la hora de la rebelión, aquellos que no habían prestado el juramento y habían querido comenzar una nueva guerra también se habían hecho conocidos como los del «final amargo».

Alzamiento[]

El 20 de mayo de 1910 se produce la Matanza de Londres y los bóeres ven la oportunidad de revancha, liderados por Schalk Willem Burger, antiguo presidente de la extinta República de Transvaal. Se reúne de inmediato con Marthinus Theunis Steyn, quién había sido el sexto y último Presidente del Estado Libre de Orange, de 1896 a 1902. Pero los tiempos han cambiado. Steyn, quién había sido hasta 1909 el vicepresidente de la Convención de la Unión (Closer Union Convention), donde fue distinguido por su actitud conciliatoria y propia de estadista, manteniendo los derechos de la comunidad holandesa, está poco interesado en una nueva guerra, a menos que se cuente con el apoyo de Holanda y Alemania.

Parafraseando a los nacionalistas irlandeses «la desgracia de Inglaterra es la oportunidad de los del final amargo», los del final amargo y sus partidarios vieron en la Matanza de Londres una oportunidad, en particular ya que el enemigo del Reino Unido, el Imperio Alemán, era su viejo partidario.

Fue así que un grupo de oficiales vio la oportunidad la de un nuevo alzamiento. Entre ellos estaban Manie Maritz, Christiaan de Wet, Christian Frederick Beyers y Jan Kemp.

Estallido[]

El movimiento fue liderado por Schalk Willem Burger, quién no pudo convencer a Steyn, pero en cambio contó con el apoyo irrestricto de James Barry Munnik Hertzog. Hertzog era un republicano que creía firmemente en aumentar la independencia de Sudáfrica del Imperio Británico.

El envío de tropas británicas hacia la Somalilandia en Agosto para sofocar la revuelta derviche fue el detonante. Inmediatamente Koos de la Rey (un distinguido ex oficial boër) se reunió con el Comandante J.C.G. Kemp en Potchefstroom (situada a 120 kilómetros al oeste-sudoeste de Johannesburgo), quién tenía un gran arsenal y una fuerza de 2.000 hombres que acababan de terminar de entrenarse.

El 17 de agosto se publicó una proclama a nombre de un gobierno provisional declarando que «la antigua República de Transvaal y el Estado Libre de Orange así como la Provincia del Cabo y Natal son proclamados libres del control británico e independientes y cada habitante blanco de las áreas mencionadas, de cualquier nacionalidad, son por este medio llamados a tomar las armas en sus manos y realizar el ideal mucho tiempo anhelado de una Sudáfrica Libre e Independiente».

Desarrollo[]

Dos días después los rebeldes tenían una fuerzas de 3.000 hombres. Para el 25 de agosto, cerca de 12.000 rebeldes más se aliaron por la causa.

Al contrario de lo que pasó durante la anterior guerra, los böers casi no incursionaron en el territorio de la colonia del Cabo. Aún persistía cierta superioridad británica en hombres y armamentos y los líderes habían aprendido la dura lección.

En primera instancia emprendieron una interminable guerra de guerrillas que se fue recrudeciendo con el tiempo. Los guerrilleros bóeres empezaron a atacar los ferrocarriles y tendidos telegráficos del ejército británico en todo Transvaal, el Estado Libre de Orange e incluso dentro de la Colonia del Cabo. Su nueva táctica cambió la estrategia general de la guerra y demostró que las tradicionales formaciones militares británicas de gran tamaño no eran efectivas en estas situaciones

Envalentonados por sus éxitos iniciales, los böers se atreven a atacar a las ciudades de Ladysmith, Kimberley y Mafeking.

Las fuerzas de Maritz ocuparon Keimoes en el área Upington. El comando Lydenburg bajo el General De Wet tomó la posesión de la ciudad de Heilbron, bloqueó un tren y capturó almacenes del gobierno y municiones. Algunos ciudadanos prominentes del área se unieron a él, y hacia el final de la semana tenía unas fuerzas de 3.100 hombres. Beyers también reunió una fuerza en Magaliesberg; en total, cerca de 11.900 rebeldes se aliaron por la causa.

Contrabando[]

Desde el África del Sudoeste Alemana (en alemán: Deutsch-Südwestafrika) y desde el África Oriental Portuguesa los böers se aseguraron varios cargamentos de armas, los cuales eran pagados en oro o diamantes.

Este tráfico, prácticamente imposible de detectar, contribuyó en gran medida al éxito de las operaciones.

Adhesiones[]

En Septiembre se produce un hecho inesperado, cuando Marthinus Theunis Steyn decide plegarse a la revuelta y emite una proclama. Schalk Willem Burger y el resto de los böers lo reciben con los brazos abiertos. Incluso Koos de la Rey le dedica su flamante victoria en Vereeniging.

Otras preeminentes figuras, como el primer ministro (en Inglés Prime Minister of South Africa - en Afrikaans: Eerste Minister van Suid-Afrika) Louis Botha hacía llamamientos a la paz y al diálogo, aunque pronto se vio arrastrado por las circunstancias y fue obligado a dimitir por los británicos, para luego sufrir arresto domiciliario. Los boers no confiaban en Botha, al que consideraban demasiado conciliatorio con los británicos.

Distinta fue la actitud de Jan Christiaan Smuts, antiguo compañero de Botha y héroe de la anterior guerra, con quién había creado el partido político Het Volk (el Partido de la Gente), en 1905. Smuts contaba con un amplio prestigio entre los boers y en Mayo de 1910 le dieron tres ministerios claves: Interior, Minería y Defensa. Smuts utilizó sus amplios poderes para favorecer la causa armada. Apenas pudo escapar de los británicos de Pretoria y junto a sus leales "Los viejos Bóeres" tuvo activa participación en el Estado Mayor rebelde.

Noticias[]

Las noticias que llegaban desde la India, Afganistán, Irlanda, Escocia, Egipto y Sudán, Somalilandia, y sobre todo la guerra civil en la misma Metrópoli, no hicieron sino galvanizar la voluntad de los rebeldes böers y desmoralizar a los británicos.

En Octubre se recibieron los partes de las derrotas británicas en la India (Mhow, Khundilani, Tirah, Garibpur, Mandalay, Kalamb, Washim y Mehkar entre otras).

Situación[]

El Gobernador General Herbert Gladstone (quién había sido nombrado en su puesto por el finado Eduardo VII para alejarlo de Londres, debido a varios escándalos) era militarmente inepto y un pusilánime. Aunado esto a que los mejores oficiales se encontraban ocupados en otros lados del Imperio. Inútilmente suplicaba al joven monarca Eduardo VIII y al Primer Ministro Herbert Henry Asquith el envío de tropas.

Zulú[]

Para colmo de males, diversas tribus aprovechaban para saquear las plantaciones y poblados de los blancos (como los ndebele, sesotho, tsonga, venda, xhosa y zulú). Una rebelión zulú comenzada en 1906 se extiende dirigida por el caudillo Bambaata en nombre del rey Dinizulu, encarcelado desde 1908. Las escasas tropas británicas sufren una derrota en KwaZulu y se retiran precipitadamente. Días después, una fuerza al mando del Coronel Arturo Winston Connaught derrota completamente a Bambaata, quién muere en la batalla.

Tratativas - Final[]

El Gobernador General Herbert Gladstone libera a Louis Botha con el objetivo de que oficie como intermediario ante böers alzados.

Finalmente en la Nochebuena de 1911 se firma un alto al fuego. El acuerdo final, el Tratado de Pretoria, será firmado el 31 de Enero de 1912.

El tratado estipulaba que:

  • Tanto el Transvaal y Orange recuperaban su estatus independiente del Reino Unido.
  • Además se restablecía la República de Stellaland (en inglés Republic of Stellaland, en holandés Republiek Stellaland) en el territorio del noroeste de la provincia del Cabo, con capital en Vryburg.
  • Todos los böers que quisieran emigrar a alguna de estas repúblicas serían libres de hacerlo.
  • No habría represalias por parte de los británicos hacia los böers que decidieran quedarse en el Cabo.
  • Los sudafricanos se comprometían a no aliarse con otras potencias (Alemania).
  • Los británicos contarían con ventajas económicas y podrían participar de la explotación del oro y los diamantes.

Ninguno de los bandos queda totalmente conforme, pero ambas partes estaban agotadas. Inmediatamente, Herbert Gladstone es obligado a renunciar y embarcado de vuelta a Gran Bretaña.

Véase También[]

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